<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443</id><updated>2011-07-07T13:42:15.701-07:00</updated><title type='text'>Cuento Semanal  2º año</title><subtitle type='html'>Continuo aquí mi blog de ficciones. El anterior estaba ya saturado y recorrerlo era un viaje en el laberinto. Pueden acceder en www.cuentosemanal.blogspot.com.
Este, simplemente, es la continuación...
HEMOS SIDO INCLUIDOS EN ITINERARIO CULTURAL HISPANOAMERICANO, DE LA REVISTA LETRALIA. NOS COMPLACE MUCHO</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>57</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-6395916664038643529</id><published>2010-06-15T13:35:00.001-07:00</published><updated>2010-06-15T13:35:29.494-07:00</updated><title type='text'>Un universo inmóvil</title><content type='html'>El sistema solar del cual provengo es muy distinto al de ustedes. Este está conformado por el Sol, planetas y lunas, una variedad de la que carecemos, una variedad que está en la raíz de la inteligencia, la reflexión filosófica y científica, los ritos, la religión, las creencias básicas del humanidad. La variedad, el movimiento, los ciclos estacionales, las fases de la Luna, los móviles planetas han constituido el entorno problemático que los hizo humanizarse: “por qué hay invierno y verano?”, “por qué la Luna pasa por fases y vuelve a su estado inicial cada 28 días”, “por qué el sol sale del horizonte cada mañana?”, “por qué hay miles de estrellas fijas y solo una pocas que giran?”. Estos problemas inquietaron al hombre primitivo y lo obligaron a buscar respuestas. &lt;br /&gt;En cambio nosotros…&lt;br /&gt;En nuestro Sistema hay un Sol y un solo planeta, sin satélites. Ummo, el planeta, gira alrededor del Sol mirándolo siempre de una sola cara, exactamente como la Luna gira alrededor de la Tierra,  mostrando una sola cara.&lt;br /&gt;No hay estaciones , porque el eje de rotación es perpendicular a la línea que va del Sol a Ummo. Entonces…&lt;br /&gt;Todo es exactamente igual, siempre en Ummo. No hay día y noche, no hay estaciones, no hay Luna que observar, no hay ciclos, fases, cambios. No hay temporada de lluvias, época de siembra o de cosecha, no hay años que festejar.&lt;br /&gt;Lo único que varía es la distancia a los polos: cuanto más lejos del asfixiante Ecuador y de los helados polos, mejor. Solo una franja de unos 2,000 kilómetros en el Norte y de otro tanto en el Sur, es habitable. Hacia el norte y hacia el sur de esas franjas el frío eterno o el calor se hacen letalales. Hay también, sí, valles y montañas y esa es la única gran variedad que disponemos: el frío de las cumbres y el apacible calor de los valles. &lt;br /&gt;Cómo es lógico las remotas guerras se han desatado por habitar en la franja habitable Norte o Sur, para huir del desierto calcinado del Ecuador y del frío polar. Y en la franja habitable, para habitar en los valles y no en las cumbres. Como se imaginarán, cada nicho de territorio tiene distinto valor: el más valioso está en los valles de la faja central de cada una de las dos franjas: digamos, el 10% de la tierra habitable. Fuera de esa faja el clima es cada vez más ardiente o cada vez más frío.&lt;br /&gt;Desde tiempo inmemorial – una vez resueltos los pleitos con las Guerras Inmemoriales- cada tribu se arraigó en cada nicho habitable. Las que ocupan la faja mejor habitada- en el Norte y en el Sur- se ha encargado de mantener a raya a los vecinos, mediante fortificaciones.&lt;br /&gt; No hay casi artes: la agricultura es tan simple como monótona: no hay estaciones, en cualquier momento se planta la semilla y en cualquier momento se la cosecha. No hay nociones de matemáticas: no hay estrellas ni lunas ni planetas que obliguen a buscar explicaciones sobre sus movimientos. Solo hay un remoto resplandor de lejanas galaxias: nuestro Sol vaga solo en el espacio intergaláctico, a  mil millones de años luz de cualquier otra estrella.&lt;br /&gt;Es triste la vida en Ummo: no hay cambios, no hay mitos, no hay héroes, no hay historia: todo permanece igual desde siempre. La natalidad se compensa con la mortalidad, por lo cual la población no crece. La tribu que domina la mejor región es inatacable por las defensas que ha establecido; las menos dichosas se afanan por sobrevivir contra frío o calor. No hay guerras, no hay traiciones, no hay heroísmos, no hay cultos, no hay dioses, ni diablos, no hay deseo. La vida pasa sin novedades. Las gentes se juntan para procrear hijos, sin mayor ceremonial: no hay noviazgo, ni matrimonio ni funeral, ni cementerios (los muertos se hunden en el  profundo mar, con piedras atadas a sus miembros), ni lugares de rezo, ni escuelas. Nada hay para enseñar: ni ciencia, ni agricultura ni arte. Nada hay para contarse. No hay pudor, las mujeres andan semidesnudas. No hay secretos, no hay conspiraciones, tramas, odios, venganzas, no hay genios, ni filósofos ni profetas. Vivir casi no se diferencia de no vivir. &lt;br /&gt;Por eso estoy aquí. No me pregunten cómo llegué. Un azar. Quizás un agujero negro diminuto que me tragó y luego me escupió en la Tierra. No lo sé. Solo sé que no quiero retornar a Ummo: cada día peligroso e impredecible  de la Tierra vale por mil vidas en mi planeta inmóvil.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-6395916664038643529?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/6395916664038643529/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=6395916664038643529' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/6395916664038643529'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/6395916664038643529'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2010/06/un-universo-inmovil.html' title='Un universo inmóvil'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-6525178384478842853</id><published>2010-02-12T18:08:00.000-08:00</published><updated>2010-02-12T18:10:30.823-08:00</updated><title type='text'>Ravek</title><content type='html'>Ravek, nuestro Rey, fue fundador de ciudades y exterminador de serpientes, en especial de la temida Tramel, habitante de las cuevas y madre del infortunio. Tal como del Dios Unico que creó el Cosmos, sacándolo del Caos, Ravek amplió el territorio de lo humano, arrancándoselo a los salvajes y a los demonios menores. Fundó la Ciudad, allí en el Centro del Mundo, donde el Hades subterráneo, la Tierra y los Cielos se unen en el Punto Omega, el Centro de Todo.&lt;br /&gt;Ravek, de este modo, nos convirtió en seres humanos, capaces de adorar al Dios y sentir compasión por los enfermos. Nos obligó a entender la Ley, sin la cual todo carece de sentido y la Muerte convive con cada uno hasta que, tras la agonía de una vida inútil nos lleva al Hades.&lt;br /&gt;Mientras los salvajes viven y matan como aves de rapiña- solo para alimentarse de sangre y retrasar la llegada de la muerte-  nosotros, los Hombres, somos capaces de entender el Cosmos, explorar los cielos en busca de planetas, conocer los ciclos de la tierra para adecuar los cultivos, evitando así el hambre, estudiando las leyes, decretos y resoluciones y aventurarnos a la poesía y a la creación, como pequeños dioses que somos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-6525178384478842853?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/6525178384478842853/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=6525178384478842853' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/6525178384478842853'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/6525178384478842853'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2010/02/ravek.html' title='Ravek'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-9187119759911839708</id><published>2008-11-28T06:41:00.000-08:00</published><updated>2008-11-28T06:42:50.773-08:00</updated><title type='text'>El judeoportugués</title><content type='html'>A veces cedo a la tentación de pensar como hijo de Israel, ahora que soy públicamente cristiano y el remordimiento no me deja dormir. Se que no es justo aparentar una cosa y ser, profundamente, otra. Aparentar creer en el Cristo Josuah y saber que él no quiso jamás fundar una nueva Fé y sí, equivocado, se creyó llamado por Di´s a reformar la Ley. Luego, otros se aprovecharon de sus ambiguas lecciones y fundaron una Iglesia Universal Romana que se dotó de Poder mundano y gobierna el Orbe, a sus Reyes y Señores.&lt;br /&gt;Se que hago mal. No hay que agitar las brasas si no quieres avivar el fuego. Sé que debo agradecer al Señor la dicha de haber podido sobrevivir y prosperar. No debo ser tan exigente. Pero en el fondo de mi ser, muy adentro y lejos de la superficie, se macera un odio y una humillación permanente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a estas costas a fines del siglo pasado. Un caserío miserable, un puerto inexistente, un triste fuerte y unas feas iglesias eran todo lo que se veía de la Ciudad de la Trinidad y Puerto de Santa María de los Buenos Ayres.&lt;br /&gt;Yo, judío portugués, criptojudío, temeroso de la Inquisición, creyente en la Ley de Moisés aparentando un cristianismo que no sentía, me dispuse a ser señor de esa aldea olvidada.&lt;br /&gt;Ya que las mieles de la contemplación religiosa y del estudio de la Ley me estaban vedadas, ya que el destino me ponía en este sitio apartado del mundo, ya que se me prohibía aparecer como era, dividida mi esencia de mi existencia, ya que me condenaban a ser como las sombras de la caverna de Platón, un mero y lejano reflejo de mi Ser, entonces obraría fríamente, sin amor por esa gente que me despellejaría vivo si conociera mi verdadera esencia judía. Esa gente, los “beneméritos” creían ser miembros de una aristocrática minoría: pero eran simples hijosdalgo a los cuales España arrojó a las costas lejanas, en busca de rápida fortuna y poder. Se aferraban a su lugar en las alturas de la pobre pirámide bonaerense: eran los caciques de una paupérrima aldea.&lt;br /&gt;Y eran cabezas duras. Creían que el destino de Buenos Ayres debía ser tan solo el de cuidar las espaldas de la opulenta Lima, el ser una Plaza militar al servicio de su Majestad. Al servicio del Perú, pensaba yo.&lt;br /&gt;De ahí esos aires de campamento militar que se olían apenas llegar: marchas, ejercicios, maniobras a la espera del ataque holandés o portugués. Para ellos solo cabía la propiedad rural, la Curia o la Administración Pública. Devaluaban el comercio y las profesiones, la ciencia y la poética.&lt;br /&gt;Yo sabía, en cambio, que el futuro era el comercio: y el comercio estaba prohibido en este absurdo puerto. Buenos Aires no podía exportar ni importar ni una taza o una vela: ningún navío, de ningún lugar, ni siquiera de la propia España podía vadear su rada.&lt;br /&gt;A poco de llegar supe que la gente, en el fondo sabía esa verdad: que el aislamiento, la ausencia de oro y plata y de indios, la soledad de esa planicie solo podía compensarse transformando a Buenos Aires en la gran entrada a las Indias por el Sur, en el camino alternativo al penoso recorrido de Lima a Panamá y de Panamá a Sevilla. En el Gran Puerto americano del Atlántico. Para eso trabajé en los años que me quedaron, para que los habitantes de Buenos Aires sean conocidos como “porteños”.&lt;br /&gt;Fui contrabandista, mercader, banquero, jefe de partido, hombre fuerte del Cabildo, compré cargos, soborné funcionarios, lidié con el Gobernador Hernando Arias- tan honesto como equivocado-, arreglé con sus sucesores, introduje libros prohibidos, empezando por los de Erasmo y siguiendo con los Libros de la Ley, construí un palacio, la casa más grande y rica de la ciudad, platiqué con los Jesuitas - muchos de ellos tan cristianos como yo- listos para discutir sobre la Mishná y el Talmud. Me cartee con mis paisanos en Ámsterdam, organizamos el comercio de esclavos, la exportación de cueros y – más prohibida aún- la de plata proveniente de Oruro. Acumulé peso tras peso, hice obras de caridad, me casé con una hermosa cristiana vieja, hija de beneméritos, mezclando las sangres y conformando así una nueva etnia, extraña e imprevista: judíos ibéricos mezclados con cristianos españoles en tierras del Nuevo Mundo.&lt;br /&gt;Ya en año de 1619 se alzaron voces pidiendo la instalación de un Tribunal del Santo Oficio en Buenos Aires. Por suerte, la insignificancia de esa plaza impedía concretar semejante gasto. Solo Lima y México podían darse el gusto de instalar esas horribles oficinas y realizar cada tanto siniestras fogaratas donde quemaban decenas de “judaizantes”. En eso Buenos Aires sería distinto y por eso llagaban a estas costas tantos compañeros del Brasil. Por eso hablaban de este puerto como “lleno de portugueses judaizantes”. Pero aquí, los que sabían, callaban y rogaban que el Rey no insistiera tanto con esas Cédulas Reales que exigían la expulsión de los portugueses de estas costas. Éramos el diablo, la corrupción, al Anticristo, la Sombra, el Otro, los enviados de Satanás…sí, pero también éramos los que traían riqueza a estas soledades, paños de Flandes, loza inglesa, cerámica de Talavera, adornos, telas, ideas y libros, vestidos, muebles, los que movían el comercio, los que enriquecíamos “ilegalmente” a Buenos Aires, transformándola en pocas décadas de un villorrio olvidado en un punto de destino de cientos de peninsulares. Los odiados judeoportugueses fuimos el primer médico y el primer maestro y el primer músico de Buenos Aires, el primer banquero y el primer mercader.&lt;br /&gt;No creo que el futuro nos recuerde. Nuestras sangres mezcladas, nuestro profundo ser ahogado bajo capas de apariencias harán que desaparezcamos de la memoria de las gentes. Aunque quizás esa historia oculta explote algún día, surja libre y plena. Desvaríos de un viejo. ¿No?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diego de Vega&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-9187119759911839708?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/9187119759911839708/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=9187119759911839708' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/9187119759911839708'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/9187119759911839708'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2008/11/el-judeoportugus.html' title='El judeoportugués'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-8698421684272929436</id><published>2008-05-13T15:31:00.000-07:00</published><updated>2008-05-13T15:32:12.862-07:00</updated><title type='text'>Relato argentino</title><content type='html'>Relato de un accidente, ocurrido en circunstancias en que el occiso, en vida aun, manejaba su carro tirado por su viejo zaino, en subida, cuando de pronto concurrieron una serie de fenómenos curiosos e intensos: al principio una granizada feroz casi desnuca al zaino y obliga al occiso a refugiarse bajo un árbol. Una vez calmada la pedrea, sube nuevamente al carro y una nevada, como no se veía por aquí desde 1918 lo asalta de sorpresa. Atónito, el occiso duda si está en un sueño o en la opaca realidad, donde nunca ocurre nada destacable. La nevada intensa dura largos minutos y la nieve se acumula en el lomo del zaino y forma una capa blanca al interior del carro del occiso. El occiso , al fin, continúa viaje, contento en el fondo de poder contarle una historia a su mujer. A rato tuvo que detenerse ante lo que parecía un piquete de paisanos, gente poco acostumbrada a esos menesteres. Paro agrario, le explican, por las retenciones. Cuando lo dejan pasar cavila el occiso sobre exactamente qué son las retenciones. Pero no sabe que el destino se había ensañado con él en esa jornada. Mientras baja por la loma su visión se limita de pronto a dos metros: una mezcla de neblina y humo, proveniente de una quema insólita de pastizales del delta lo ha rodeado sin preaviso. En ese momento un bólido lanzado a doscientos kilómetros aparece ante la mirada atónita del caballo y el conductor, que son arrollados, estrujados, deshechos, descarnados, quebrados su huesos, aplastados su cráneos, alejados así, de pronto de la vida que si bien no era gran cosa (despertarse temprano, pasar por los talleres a buscar las bolsas de retazos , llevarlos al depósito de la empresa que los reciclaba, darle de comer al zaino, tomarse unos mates hablando con los encargados, comerse un sándwiche en alguna parada del campo, a la noche ir volviendo, preparar un asadito, jugarse algún truco y tomarse una ginebra, charlando con los amigos) era lo único que tenían, pobre pero honrada era su consigna.&lt;br /&gt;Para colmo, mientras lo enterraban, una fina ceniza proveniente de un lejano volcán que hizo erupción justo ese día después de 9000 años, cayó sobre el cajón, blanqueándolo, antes de descender al abismo final.&lt;br /&gt;Fin del relato. Archívese.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-8698421684272929436?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/8698421684272929436/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=8698421684272929436' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/8698421684272929436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/8698421684272929436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2008/05/relato-argentino.html' title='Relato argentino'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-8980622309704220436</id><published>2008-04-19T16:42:00.000-07:00</published><updated>2008-04-20T11:40:15.030-07:00</updated><title type='text'>Vecingos y ennemingos</title><content type='html'>Est inadmisible. Agora resulta que nos los Rumantianos, femos sido agrupados con llos Remontinos, como partes de um mesmo dialeto, el Rumón. Est absolutamente inadmisible. Soms com el dit e la nit, com l´aqua et l´olio. Los nos poethas, los nos heroes, los nos santos nos osservan desde los seculos y nos julgaram por nuessa cobarddia, nuessa debhilidat, nuosso abondon de lai tradicions rumantinas.&lt;br /&gt;Toos saben que los rumantianos, a difference de los remontinos, femos parti del reyno de Rumma y que hace centennas d´annos que nos separamos del tronco romanno. En cambi, essos, los remontinos, sirveron como avanzadda de los romanns en nuessas comarcas, imponend la voluntat de esse Imperio deccadent. Los rumantianos ficimos frent a los intents d’ ácabar con la nuessa coltura por part de essos dengraciados. Amas essos dicen "nuessta" e nos deguems "nuessa", alem d´autras miles de differencas sostanciales entre nuessos idioms.&lt;br /&gt;Claro que la cercania e el tempo ficieron que nuessas cumuidades s´acercaran, las muljeres de umos seducian a los hommes de l´autre. Enton, el diabli, les fizo fungirse en uma sola famiglie, cassi. Assim, seculo per seculo ambos povos se atrapallaron, se requemoraron, se apravuliaron just el point de que hoe, la Academia nos ha confundido en un ssolo idiom, un ssolo povo, una ssola coltura! Desgraza!&lt;br /&gt;Juro por Dio, Pare de toos los povos que un remontino jamás casarase con nenssuna filia de mi!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Capuleto&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-8980622309704220436?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/8980622309704220436/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=8980622309704220436' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/8980622309704220436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/8980622309704220436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2008/04/vecingos-y-ennemingos.html' title='Vecingos y ennemingos'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-6796885668291480242</id><published>2008-01-25T17:51:00.001-08:00</published><updated>2008-01-25T18:03:39.101-08:00</updated><title type='text'>La Especie Nueva</title><content type='html'>No les bastaba con el Hombre Nuevo, esa eugenesia social que pretendía “mejorar” la raza humana no ya mediante la selección de los mas aptos o de la raza superior, sino mediante la más sutil y antigua forma de manipulación de las mentes, a través de la “educación política”. No. Ahora, dotados de un poder diabólico, pretendían crear una Especie Nueva.&lt;br /&gt;En efecto, cansado Dios de su tarea agotadora de atender los ruegos de miles de millones de seres humanos en pena, se decidió a acabar para siempre con esa especie. Para eso fue rodeándose de diligentes ayudantes: un señor austriaco que se encargó de 50 millones, un señor georgiano que cargó a unos 40 millones, un chino que pudo con 60 millones y varios pequeños demonios ayudantes: Pol Pot en Camboya, Kim il Sung en Corea del Norte, pequeños jefes politicos de Medio Oriente e incluso de Argentina.&lt;br /&gt;(Habría que aclarar a esta altura que Dios y Satán son una única entidad)&lt;br /&gt;Decidida la suerte de la humanidad, Dios convocó a los sabios a crear una nueva especie, a prueba de tristezas. Una especie con pocos sentimientos, gran sentido práctico y capacidad organizativa. Una sociedad perfecta, dirigida por sabios, tal como Platón la imaginó. Una maquinaria perfecta, a la manera de la Alemania Nazi, que sacó de la postración a ese país y casi domina el mundo. Un aparato de dominación espiritual de inspiración marxiana, a la manera del comunismo, aunque logrando una adhesión más sincera de la gente.&lt;br /&gt;Pero lo fundamental era crear una especie que abominara del individuo y sus ridículos sentimientos. De eso estaba Dios aburrido: de novias abandonadas, viudas llorosas, madres sufrientes, viejos temerosos de la cercana muerte, bellas temiendo a la vejez, hombres angustiados por la pérdida de virilidad, politicos ansiosos por ganar la próxima elección, en fin , gente desesperada por el problema de diseño que no pudo prever cuando creó a Adan: un excesivo YO autoconciente, hipercrítico, con la muerte y la enfermedad siempre presentes, con pocas alegrías y muchos temores. &lt;br /&gt;Debatían entonces las mentes lúcidas de la Humanidad para no repetir el error original: Marx, Hegel, Platón, Newton, Freud, Hume, Voltaire, Kant y muchos más se unían en largos debates tratando de convencer a Dios de las bondades de uno u otro modelo de Especie Nueva.&lt;br /&gt;La clave era crear un ser sin deseos, pero lo suficientemente motivado para no echarse a dormir y abandonarse a la buena de Dios, con perdón.&lt;br /&gt;Cómo unir ganas de vivir con perfecta ignorancia sobre la muerte que acecha al final?&lt;br /&gt;Cómo juntar alegría con absoluta falta de sentido del humor, ironía y doble sentido?&lt;br /&gt;Como diseñar seres perfectos, que no compitieran entre sí por el amor de aquella muchacha, la más linda del barrio?&lt;br /&gt;Como crear creadores, sin rencores que acallar, penurias que remontar, deudas que pagar?&lt;br /&gt;Cómo crear triunfadores, líderes, sin hambre de poder?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hagamoslos eternos, sin temor a la muerte..natural&lt;br /&gt;- Pero posibles víctimas de asesinos&lt;br /&gt;- Controlemos a los asesinos, quitemosle los deseos.&lt;br /&gt;- Y como vamos a lograr que evolucionen, si les quitamos el deseo?-pregunto Freud&lt;br /&gt;- Que no tengan necesidades. Que con poco alimento básico, pasto por ejemplo, puedan arreglarse&lt;br /&gt;- Para alimentar ochenta kilos , tendrían que pastar quince horas diarias, no tendrían tiempo para crear cultura, mejorar la economía…&lt;br /&gt;- No podemos violentar las leyes de la naturaleza, desgraciadamente. Sobre lo único que podemos actuar es sobre el cerebro: algun mecanismo que potencie la quietud y el contento y que reprima el conflicto y la angustia.&lt;br /&gt;- Drogas, químicos, ansiolíticos, calmantes, narcóticos, anfetaminas&lt;br /&gt;- Somíferos, quizás&lt;br /&gt;- Que duerman veinte horas por día&lt;br /&gt;- Y quien trabajaría?&lt;br /&gt;- Esclavos, una subespecie de clones, sin alma , sin sentimientos, solo motivados por su amor al trabajo, a la recompensa de hacer bien la tarea.&lt;br /&gt;- Y como lograr semejantes máquinas. No podemos inventar de la nada, violar las leyes naturales: ¿qué ser vivo ignora el juego, el amor, el descanso? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así seguían discutiendo, décadas y décadas, mientras Dios los dejaba hacer, casi convencido de la inutilidad del debate.&lt;br /&gt;Aquí abajo, mientras tanto, la gente se arreglaba como podía, cargando su angustia con dignidad o con ridículo, cayendo en cultos colectivos que exorcizaban el temor y los unían a entidades anónimas y omnipotentes: la Religión Verdadera, la Raza Superior, la Clase Destinada, la Mejor Nación, el Mejor Movimiento Político, la Mejor Filosofía de Vida, la Forma Más Natural de Vivir Ecológicamente, el Más Grande Líder.&lt;br /&gt;Otros, con más humor y sabiduría, sabían que vivimos en solo uno de los millones de universos existentes, que somos un milagro casual y que hay que aprovechar cada instante fugaz para crear felicidad o ,al menos, su simulacro: una cena magnífica, esa canción que nos hace lagrimear, el primer hijo, mi mujer, mi madre, ganar un concurso, obtener un trabajo, cosechar un logro. Poca cosa. Muy lejos de la Nueva Especie que pergeñaban en el más allá.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-6796885668291480242?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/6796885668291480242/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=6796885668291480242' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/6796885668291480242'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/6796885668291480242'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2008/01/la-especie-nueva.html' title='La Especie Nueva'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-5769974273868520562</id><published>2007-12-28T15:39:00.000-08:00</published><updated>2008-01-01T14:53:59.467-08:00</updated><title type='text'>Cotton Club Blues</title><content type='html'>Todos sabrán, creo yo, que al Cotton Club los negros no podían entrar. A menos que trabajaran ahí, como yo.&lt;br /&gt;Ahora que han pasado los años aquello parece ridículo, ahora que los negros casi estamos de moda, que hasta candidato a Presidente tenemos y tantas marchas, “tengo un sueño”, ahora es difícil de creer, pero así era, en los años treinta.&lt;br /&gt;Yo tenía unos 17 años y un tío, cocinero, me hizo entrar de ayudante. Me sacaba así de la calle, de las pandillas, los pequeños robos, las palizas de los polis, el desprecio de los chicos blancos y me ponía en el mejor lugar de Nueva York, sí señor.&lt;br /&gt;Desde la cocina escuchaba al gran Duke sonar como Dios quiere que la música suene, al menos la música terrenal, porque creo que allá en el Cielo los ángeles, negros y blancos, todos iguales deben entonar unos himnos divinos, literalmente.&lt;br /&gt;Sonaban los Saint Louis Blues y la gente se desmayaba de emoción, en In a sentimental mood o Sophisticated Lady, lo mismo. A mi me volvía loco Caravan, con su eco de selva.&lt;br /&gt;Yo sabía que de ahí vinimos, de las selvas de África, pobladas de monos y negros, así que por eso sería.&lt;br /&gt;Yo quería progresar, llegar a cocinero o camarero, crecer en ese mundo que me sacaba de la miseria.&lt;br /&gt;Todo iba bien, con mi voluminoso tío cuidando que nadie se mofara de mí: yo era flaco, escuálido más bien y apenas veía, por lo cual usaba unos enormes anteojos que deformaban mi cara aun más. Tenía (y la ensayaba frente al espejo) una linda sonrisa, de negro pícaro.&lt;br /&gt;Había, eso si, un capataz irlandés que nos odiaba. Se le inyectaban los ojos claros, su piel rosada se hinchaba de venas azules cuando nos agarraba en falta (fumando fuera de lugar, metiéndonos un dedo en la nariz o riéndonos como locos de algún chiste) nos gritaba insultos como “negros vómitos del infierno” y a veces nos sopapeaba con esas manazas.&lt;br /&gt;A mi me tomó idea. Lo noté desde el principio. Me mandaba a hacer los peores mandados, limpiar el vómito de algún borracho, la grasa de debajo de las cocinas o quedarme hasta después de hora a limpiar el salón.&lt;br /&gt;Yo lo soportaba todo y no le contaba nada de eso a mi tío, Josuah. No quería que se armara la gorda, y termináramos los dos en la calle.&lt;br /&gt;Había un par de muchachos algo más grandes que yo y a pesar de mi torpeza conseguí evitar problemas y hasta amigos nos hicimos, aunque sabíamos que todos competíamos en esa selva por cualquier vacante de mesero. Porque eso era lo máximo: entrar al salón lleno de blancos ricos y sobre todo de esas rubias platinadas que te lanzaban miradas provocadoras (o al menos eso nos relataban los camareros) oler esos perfumes, el tabaco fino, el licor, el champagne, entrar en confianza con los ricachones, ligar muy buenas propinas y, quizás, el teléfono de alguna rubia. Nada mal, no señor.&lt;br /&gt;Pero para eso había que hacer buena letra, no enojar al irlandés que le iba con cuentos a los jefazos, tener siempre la misma sonrisa de negro inofensivo y fiel, mientras por dentro pensabas como clavarle un cuchillo de cocina, de los más grandes, hacer papilla su cuerpo con la máquina de picar carne, hervir esa masa en las enormes ollas para hacer sopa y disfrutar con esa sangre.&lt;br /&gt;Todo estaba tranquilo, hasta que sucedieron cosas que ahora voy a contar, tal como me asaltan la memoria después de setenta años.&lt;br /&gt;Ese maldito irlandés estafaba a los dueños, les robaba: compras con sobreprecios, retornos, robo de botellas de whisky que después revendería, consumos inexistentes. Todo esto lo sospechaba mi tío, pero no tenía pruebas. Yo, personalmente, lo vi transar con algunos proveedores. Ahí comenzó el problema: el vio que yo lo vi y supo que yo vi como él vio que yo lo había visto ¿se entiende?&lt;br /&gt;Entonces, me hizo la vida imposible. Si antes de eso ya me había tomado ojeriza, de ahora en más quiso asesinarme, simplemente. Lo supe desde esa tarde en que ordenó que bajara al lugar más oscuro del sótano. Hubo un estruendo de botellas y de pronto estaba sumergido en un metro de vidrio roto, todo cortajeado y, pese a todo, vivo. Fue Josuah el que me rescató, casi desmayado. No le dije nada, porque temía lo peor: que nos echen a los dos por mi culpa.&lt;br /&gt;- Oye Denzel, cómo te has metido aca en este agujero. No te dije mil veces que no te andes por acá?- me retó el tío. Entonces lo vi sospechar. Por un segundo su vista se nubló y miró a Dick el Irlandés, casi atravesándolo de lado a lado con los ojos. Dick también lo miró amenazante, pero ahí terminó todo, por esa vez.&lt;br /&gt;Quedó establecido que yo no aceptaría más órdenes extrañas del irlandés. Sin decirlo, se entiende. Dick entendió vagamente que yo estaba bajo la protección de Josuah y , entonces, se controló al tiempo que nos declaró la guerra. Un repliegue táctico para preparar un avance estratégico (esto lo aprendí años después cuando fui parte del Batallón Negro, en Normandía: éramos temibles y dejamos muy alto nuestro patriotismo, a pesar de todo. No nos olvidábamos del desprecio que el Loco Hitler le hizo a Jesse Owens en las Olimpíadas del 36)&lt;br /&gt;Durante unos meses las cosas siguieron tensas pero sin llegar a mayores: la rutina de todos los días, los chismes de los meseros, la música celestial del Duke y yo poco a poco más crecido, más audaz. Tuve, entonces mi primer asunto con una clienta: una rubia algo borracha que se equivocó de puerta y se cruzó a la antecocina donde estaba yo preparando una bandejas. En ese momento estaba en pleno el show de los zapateadores y nadie prestaba atención a nada más que a ellos.&lt;br /&gt;Pues la rubia me miró y me preguntó ahí mismo mi nombre. Sin terminar de dárselo me pidió un papel y lápiz y me anotó su número telefónico. Me hizo un mohín simpático y me tiró un beso al aire. Para mí fue como la gloria. Otro día contaré esa historia.&lt;br /&gt;¿Recuerdan las rebeliones del verano del 67? Parecía que los EEUU ardían por los cuatro costados. Los guetos negros de Detroit o Chicago estallaban el llamas de rabia contra los polis anglosaxons. Yo mismo, ya hombre grande, alentaba esas explosiones sociales. No se qué nos pasaba: ya teníamos las leyes de integración y todo eso pero aun sentíamos el desprecio de los blancos y eso nos ponía locos. Algunos simplemente se pasaron de rosca, se deliraron y empezaron a hablar del poder negro como mejor al poder blanco, a sentirse superiores por ser negros, a creer que a los negros los había elegido Dios para quebrarles la mano a los blancos.&lt;br /&gt;Por suerte eso terminó, y nos ganamos el respeto por lo que somos: seres humanos, como cualquiera.&lt;br /&gt;Bueno, ese año de 1931 la rebelión negra comenzó en Cotton Club.&lt;br /&gt;Fue, al fin, mi tío. El irlandés acababa de propasarse con una chica de limpieza: la había encerrado en un closet y trató de violarla ahí mismo. Pero Josuah, que lo venía observando, entró al cuartito, le pasó su enorme brazo moreno por el pescuezo y casi lo decapita ahí mismo. El irlandés aulló y con eso bajaron los dos tipos de seguridad, dos matones italianos, sólidos y salvajes . Sacaron sus pistolas y tiraron. Para qué. Todos nosotros, los negros del Cotton Club, los ayudantes de cocina, los camareros, los cocineros nos abalanzamos sobre los gordos y los aplastamos en un amasijo de brazos, piernas y cabezas golpeadas.&lt;br /&gt;Debido al estruendo, bajaron los polis de vigilancia, los camareros abandonaron el salón y hasta alguno de los músicos del Duke se asomó para colaborar. No señor, jamás se había visto algo así: decenas de negros y blancos peleando entre platos rompiéndose, botellas estrellándose, bandejas metálicas sonando como campanas, gritos, palabrotas, aullidos y protestas.&lt;br /&gt;No murió nadie de casualidad. Duke amenazó a los dueños con romper el contrato y el irlandés fue despedido. Ninguno de nosotros sufrió represalias. &lt;br /&gt;Por primera vez un grupo de negros le había puesto un límite a los blancos. Nunca olvidamos esa lección: el poder a veces cambia de lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EPILOGO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Linda historia, ¿no? Pero falsa.&lt;br /&gt;Dudé mucho en agregar este epílogo. Pero a los noventa años nada se puede perder y así quedará testimonio de la verdad.&lt;br /&gt;Antes de morir, mi tio Josuah me confesó la verdad. Que no tiene remedio, dicen.&lt;br /&gt;El habia denunciado a Dick ante los patrones, con el deseo de terminar con ese desgraciado. Pero los patrones, uno de ellos en realidda le dijo:&lt;br /&gt;- Sí, lo sabemos, pero lo dejamos hacer. El nos tiene agarrados por un asunto sucio del cual tiene pruebas y nos amenaza.&lt;br /&gt;- Y por qué no le hacemos una hermosa cama- preguntó mi tío-.Sabemos que el tipo ve una falda y se vuelve loco. Y que si su mujer se entera, lo asesina.&lt;br /&gt;- ...y?&lt;br /&gt;- Déjenmelo a mí. &lt;br /&gt;Así fue como Josuah arregló con la chica para que ésta lo tiente al irlandés. Lo seguía, le hacía caritas, lo provocaba. Dick sabía que era peligroso hacerlo ahí, por los patrones, que eran muy estrictos en eso: nada de sexo en el Cotton Club, que no es un prostíbulo.&lt;br /&gt;Pero ese día no pudo más, convinieron en encontrarse en el closet. Josuah, al tanto de todo, intervino y ahí terminó la fiesta, con esa falsa pelea. Las balas de los dos gordos italianos eran de salva...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El arreglo con irlandés consistió en no revelarle el asunto a su mujer, él devolvió esas fotos comprometedoras, se le dieron $5000 de compensación (lo que le alcanzó para montar un bonito Bar en Miami) y aquí no ha pasado nada.&lt;br /&gt;Sic transtit gloria Mundi&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-5769974273868520562?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/5769974273868520562/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=5769974273868520562' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/5769974273868520562'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/5769974273868520562'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/12/cotton-club-blues.html' title='Cotton Club Blues'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-4834269494639960598</id><published>2007-12-07T19:48:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T12:15:19.143-08:00</updated><title type='text'>El mercader</title><content type='html'>En ese tiempo dejé de ser una sombra y me convertí en hombre. Antes huía de mi Señor y de los curas que querían obligarnos a morir atados a la tierra. Yo prefería vagar por los bosques, comer frutos silvestres y orinar cantando a las estrellas. Claro que eso me convertía en  un vago  peligroso, en un hereje y en un bandido a los ojos de los señores. Pero yo prefería ese riesgo a vivir en las inmundas chozas campesinas, junto a gansos y cerdos, teniendo que labrar cuatro días en las tierras del Conde y solo un par de días en las propias. La gente moría a los veinte o treinta años, rodeada de mugre, chicos descalzos y malos aires.&lt;br /&gt;Yo creía que Dios nos había dado los sentidos para más que eso: para escuchar el arpa melodiosa, para admirar una puesta de sol, para acariciar una piel y besar los labios de las muchachas. Y para embriagarnos con el buen vino y hartarnos de leche fresca, huevos, jamones, frutas y asados y mantecas y quesos. ¿Para qué Dios nos iba a dotar de tantos sentidos y deseos? ¿Para después  arrancarnos del mundo a los pocos años? No tenía sentido. Dios nos quería alegres, y limpios, oliendo a rosas, enamorando a las mujeres jóvenes, criando niños felices. Disfrutando del trabajo y de la música. Y viviendo muchos años.&lt;br /&gt;De modo que decidí ese año, creo que el de Nuestro Señor de 1223, ser libre. Sin amo, ni cura, ni gleba que me condene.&lt;br /&gt;En los bosques conocí a viajeros que comerciaban de ciudad en ciudad y me uní a ellos. Cada cual tenía historias para contar, había mandolinas y se animaban a cantar. Aprendí entonces que la gente de la ciudad pagaba buenas piezas de plata por ciertas exquisiteces que podían conseguirse tras las sierras. Así que nos arreglábamos para informarnos donde había ciertas piezas de jamón especial, o ciertos paños maravillosos, bordados en oro. Juntábamos nuestros pequeños dineros y salíamos a recorrer los mercados de la región. Comprábamos esto y aquello. A veces la gente nos pedía noticias: les contábamos de que color era el prado tras la sierra, como se hablaba allá o acullá, qué canciones emocionaban a las jóvenes casaderas y qué modas lucían las ricas cortesanas. Nos pedían las mujeres entonces, paños como los de las nobles, joyas con piedras talladas, juguetes de madera, pergaminos para dibujar, carboncillos, hilos para cocer, especias, espejos cincelados, pequeñas esculturas de piedra, agujas. &lt;br /&gt;Todo lo conseguíamos, o casi. Así que algunos de los nuestros, los más hábiles para elogiar sus productos o en seducir a las damas,  comenzaban a enriquecerse: no sabían donde guardar tantas monedas. Temíamos a los salteadores, por lo que decidimos hacer como ciertos italianos de Florencia o Génova: dejábamos a buen resguardo el oro y, en cambio, llevábamos papeles con promesas de pago, pagares, talones, cheques, o como quieren llamarlos. Al principio, los poseedores de las mercancías no aceptaban deshacerse de los productos a cambio de esos papeles toscos. Pero cuando comprobaron que en los lugares y tiempos predichos se encontraban con sus monedas, el sistema comenzó a extenderse.&lt;br /&gt;La palabra era sagrada.&lt;br /&gt;Todo funcionaba por que nosotros, que éramos buena gente o nos convenía serlo (lo que es casi lo mismo) íbamos ganándonos el respeto tanto de vendedores como de compradores.&lt;br /&gt;A veces, nacía una moda: digamos que se imponía el color azul en los vestidos. Corríamos hacia las ciudades donde sabíamos que los tintoreros habían hecho acopio de tintes azules y los adquiríamos. Íbamos entonces a los fabricantes de paños y le aportábamos el tinte, les comprábamos ingentes cantidades y vendíamos cientos de libras en las ferias de la comarca.&lt;br /&gt;Algunos, ya cansados de tanto trajinar se establecían en alguna villa y se ponían a fabricar muebles o vestidos, o juguetes, o joyas. Empleaban a gente del lugar y se ponían a fabricar a nuestro pedido.&lt;br /&gt;Los nobles y la curia de las villas nos miraban con desprecio: no debéis traficar con dinero, nos decían. La Iglesia prohíbe la usura. Es que algunos de nosotros, también cansados de tanto viaje se ofrecían a resguardar el dinero en sus residencias, bien vigiladas. Para que las monedas no se durmieran, las  prestaban a gentes con ideas de comprar allí y vender acullá, a un interés. Como la Iglesia comenzó a excomulgarlos, el asunto fue pasando naturalmente a manos de los únicos a los cuales no se los podía excomulgar: los judíos.&lt;br /&gt;Los judíos, además, poseían algunas informaciones muy valiosas de lejanos países. Viajaban mucho, tenían conocidos en todas las aldeas y una red de contactos en las cortes, castillos e incluso, abadías. Como eran temerosos de los señores exageraban su docilidad. Eso los convertía fácilmente en víctimas de la sospecha: tras esos buenos modos, tras el estricto cumplimiento de la palabra se escondía, quizás, la llama de Satán. Pero eso, a nosotros, poco  nos importaba. Aceptábamos gustosos sus préstamos, comprábamos, vendíamos y pagábamos el interés. Y todos tan felices.&lt;br /&gt;Pero a los buenos tiempos siempre le sucedía la desgracia: la guerra o las pestes, a veces trabajando juntas. Los señores se aburrían y su único solaz era la guerra. A veces con justa causa, otras solo por un capricho. Los curas bendecían las armas, la leva se llevaba a los jóvenes y los caminos se cerraban. Ya no podríamos llevar estos paños a la otra Villa. Los meses pasaban, perdíamos el contacto, otros comerciantes entonces nos desplazaban de las plazas habituales y perdíamos mercados. Odiábamos la guerra. Eso nos hacía, en opinión de los señores, cobardes. Cobardes judíos, gitanos, desplazados, marginales, escapados de la gleba o del ejército: la hez de la Humanidad estaba alumbrando un nuevo tiempo. No lo sabíamos en aquellos días. No había cronistas para registrar esas andanzas. Creo que nadie lo sabrá en el  futuro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-4834269494639960598?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/4834269494639960598/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=4834269494639960598' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/4834269494639960598'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/4834269494639960598'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/12/los-empresarios.html' title='El mercader'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-3916818831000090569</id><published>2007-10-26T20:44:00.000-07:00</published><updated>2007-10-26T20:47:21.947-07:00</updated><title type='text'>Opciones de vida</title><content type='html'>En mi reino nada es siempre igual. Los Sabios Antiguos han elaborado un Código Personal, que le corresponde a cada individuo, en el que figuran, año a año, sus obligaciones y actividades. Si nace el individuo 12.345.798 (se mantiene una numeración consecutiva desde El Primero, quizás nacido hace tres mi años) los Secretarios consultan al Código de infinitas páginas y dan con el mapa de ruta de ese, y de ese solo, individuo.&lt;br /&gt;Por ejemplo, a algunos la Ruta Personal los obliga a  ir a las minas de carbón un año, viajar como rico durante otro año, ser juez, actor, prostituta, ermitaño, estudiante de arquitectura, lector de Aristóteles, actor, narrador, buzo, burócrata, funcionario, militar. El orden de las actividades y profesiones es elegido por el individuo, pero le está prohibido alterarlo: si elige ser Ministro de Economía por un año, no puede renunciar por incapacidad manifiesta a los seis meses. De modo que uno es libre, pero debe atenerse a las consecuencias de su elección. Además es imposible zafar de lo  más bajo de la escala social (vagamundos, ladronzuelos, changarines desocupados) o de lo más encumbrado. &lt;br /&gt;Algunos eligen ir de menos a más: prefieren los peores trabajos al principio y llegan a la vejez en la cumbre, rodeados de riquezas o prestigio. Otros eligen disipar su juventud en los más desenfrenados placeres y reservar la seca vejez para sufrir la soledad o la miseria. Otros se dejan llevar por el azar.&lt;br /&gt;El Gran Juego consiste en vivir la mayor cantidad de experiencias posibles: el amor y la soledad, la fama y el olvido, la riqueza, el honor, la valentía, el hambre, la gula, el desenfreno, la responsabilidad, el poder, el asombro, la belleza, el odio, los celos, la esperanza, la decepción, el engaño, y hacer todas las cosas posibles: pintar, esculpir, torturar, matar, amar, engañar, gobernar, construir, escribir, cantar, callar, rezar. Todo es necesario, todo vendrá en uno u  otro momento, todos están expuestos al cambio perpetuo y azaroso. Este año uno puede ser el sultán con un harén a su disposición pero el año que viene podrá optar entre ser escalador de montañas o monje de clausura. Hacia diciembre, hay que consultar la Ruta Personal en la Oficina de Registro del Reino y elegir el destino del próximo año. A veces, algunos optan por el suicido (una posibilidad siempre presente, y respetable como cualquier otra opción)&lt;br /&gt;De más está decir que los proyectos son imposibles. Nadie puede planificar su vida, dedicar cinco años a estudiar medicina , tres a prácticas en el Hospital y luego treinta o cuarenta años de atender pacientes. Ese es un horizonte imposible en mi país. Los médicos se forman en tres meses y ejercen los nueve restantes. &lt;br /&gt;Todo nace y muere en un año, cada año es una carrera, una vida entera, un desafío distinto y un dolor o una felicidad diferente. &lt;br /&gt;Vale la pena vivir en este país. No hay economía, ni estado, ni familia: solo intercambios esporádicos. La gente se casa y tiene hijos, pero pocas parejas resisten tanta mudanza y los hijos finalmente son criados en guarderías del Emperador, que es la única Institución permanente.&lt;br /&gt;Rige la teoría de la Identidad: Emperador es Dios en la Tierra. Solo Él mantiene la continuidad del Reino Mutante. Sólo él se preocupa del futuro, tiene proyectos y ejecuta planes.&lt;br /&gt;A veces quisiera renunciar a esta carga de ser Dios y elegir ser músico ambulante o marinero, o poeta o médico, o minero, o maestro, o...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-3916818831000090569?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/3916818831000090569/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=3916818831000090569' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/3916818831000090569'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/3916818831000090569'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/10/opciones-de-vida.html' title='Opciones de vida'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-474549018412439891</id><published>2007-10-13T12:48:00.000-07:00</published><updated>2007-10-13T12:51:04.880-07:00</updated><title type='text'>La forma</title><content type='html'>&lt;em&gt;Cualquiera que tenga forma puede ser definido, &lt;br /&gt;y cualquiera que pueda ser definido puede ser vencido. &lt;br /&gt;SUN BIN&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese fue exactamente mi problema. Durante años traté de romper los límites entre mi ser y mi entorno, diluir las líneas, abrir mi piel, penetrar y ser penetrado por el exterior, romper la polaridad adentro-afuera.&lt;br /&gt;Sé que algunos resultados obtuve: los centinelas del Rey me ignoraban y aprendí a traspasar los muros de la Ciudadela y observar al Rey en sus habitaciones y enterarme de los secretos en la Sala de Situación.&lt;br /&gt;El problema fue que la vi, una noche de Luna llena y caí rendido ante su belleza. Era como un ángel pero lleno de deseo, para nada ingenua o pacífica. Se la veía como una yegua dispuesta a triunfar en el mundo, a ser una reina inalcanzable, una nueva Nefertiti.&lt;br /&gt;Así que decidí ahí mismo tener una forma concreta, la más atractiva posible para seducirla. Me transformé en un gladiador nubio, un tipo alto y poderoso, de piel oscura y rizos plateados. &lt;br /&gt;No pude ver a los centinelas que se abalanzaron sobre mí y me tienen, quizás de por vida, en esta mazmorra donde languidezco recordando su rostro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-474549018412439891?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/474549018412439891/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=474549018412439891' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/474549018412439891'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/474549018412439891'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/10/la-forma_13.html' title='La forma'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-5084534894386937196</id><published>2007-09-09T09:24:00.000-07:00</published><updated>2007-09-09T09:25:16.696-07:00</updated><title type='text'>Gloria</title><content type='html'>Nos mirábamos, de vez en cuando, y nos hacíamos una pregunta callada: ¿sobreviviríamos?&lt;br /&gt;El Ejército y la Marina unidas nos bombardeaban sin cesar. En nuestras pequeñas cuevas apenas podíamos aguantar el olor a carne quemada que entraba desde las grietas. Los lanzallamas barrían las trincheras, achicharrando carne humana, aterrorizándonos. Era el infierno, ese que sabíamos que  nos acechaba desde el comienzo de nuestra gesta.&lt;br /&gt;Pero nuestras ideas, nuestros objetivos, nos mantendrían aun enteros, pese al miedo. Nadie cedía, nadie levantaba la bandera blanca.&lt;br /&gt;Cada vez sonaban más cerca los tiros de ametralladora. La infantería debía estar avanzando después del bombardeo y las llamas, para terminar la tarea.&lt;br /&gt;Nos juramentamos, sin hablar, a resistir tanto poder. &lt;br /&gt;Recordé mi granja natal, el rostro de mi novia, las manos de Mamá. Y salí a enfrentar, en un último y desesperado esfuerzo de resistencia al monstruo que  nos invadía: El ejército de los Estados Unidos acá, en Normandía, el 6 de junio de 1944. Moriría con gloria, en honor al Fuhrer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-5084534894386937196?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/5084534894386937196/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=5084534894386937196' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/5084534894386937196'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/5084534894386937196'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/09/gloria.html' title='Gloria'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-2597560656524900106</id><published>2007-09-03T17:55:00.000-07:00</published><updated>2007-09-03T17:58:39.330-07:00</updated><title type='text'>CUENTOS PUBLICADOS (6)</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Expediente de Crisis&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1-Antecedentes&lt;br /&gt;El dicente afirma haber sido asaltado en reiteradas oportunidades en los últimos 5 años, haber sobrellevado una serie de desórdenes psicosomáticos de origen desconocido, consistentes en abruptos sobresaltos que cortan el sueño, palpitaciones, ahogos, etc.,  diversas desgracias financieras y laborales, en el marco de una pronunciada desilusión producto de la recesión económica y ahora política en que se ha hundido el país, acompañada por un contexto internacional endurecido a partir de los atentados de Nueva York. Como dato adicional aporta su fecha de nacimiento que indica que el dicente ha sobrepasado la frontera de los 50 años, hecho que explicaría buena parte de sus desvelos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2- Noticia&lt;br /&gt;El dicente dice haber encontrado una fórmula eficaz, por no decir infalible, contra todos los pesares del mundo.&lt;br /&gt;Se niega sin embargo a divulgarla, por temor a no encontrar la respuesta adecuada en las autoridades casi inexistentes de su país. Sin embargo, en su círculo de amistades ha comenzado a crearse una fuerte presión dirigida hacia su persona. Recibe a diario decenas de llamados rogándole que devele el secreto. De su círculo más íntimo, los llamados han ido extendiéndose en forma exponencial, ya que el uso del email ha permitido que la opinión publica nacional e internacional se entere de su oculto tesoro y presione para que cese el misterio.&lt;br /&gt;Harto ya de tamaño escándalo, el dicente ha decidido declarar ante escribano y por medio de una ciberconferencia a través de la web en los sitios Yahoo, Terra y afines,  el contenido de la fórmula secreta. &lt;br /&gt;En el momento de iniciar dicha ceremonia, ante millones de ojos y oídos,  ha puesto como condición el cese inmediato de toda forma de, dice (textual) “ discriminación, violación de derechos humanos, sobreexplotación de recursos naturales, abuso financiero, prepotencia armada, explotación de grupos humanos por obra de otros grupos humanos” y, agrega (textual) “ el reconocimiento de las limitaciones del ser humano, la finitud de la vida, el abandono de toda vanidad, “ y una larga serie de buenos deseos.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Desenlace&lt;br /&gt;Declarado insano, puesto en vigilancia y por último recluido en el hospicio, se le asigna celda en pabellón nº 3 y se declara el fin de su incomunicación.&lt;br /&gt;El dicente afirma que su intención fue buena, que no quiso perjudicar a nadie, obró con buena voluntad y que volvería a hacerlo. Agrega “ las condiciones que puse...eran la receta mágica. Encontré el modo de divulgarla a todos los rincones del Mundo.” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Buenos Aires, 11 de noviembre de 2001&lt;br /&gt;..............................            ..................................................&lt;br /&gt;Firma del Dicente              Firma de Autoridad competente&lt;br /&gt;©2001&lt;br /&gt;(Publicado en Badosa. Com- julio 2003)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-2597560656524900106?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/2597560656524900106/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=2597560656524900106' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/2597560656524900106'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/2597560656524900106'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/09/expediente-de-crisis.html' title='CUENTOS PUBLICADOS (6)'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-4285592186470083033</id><published>2007-08-22T07:50:00.000-07:00</published><updated>2007-08-22T08:17:35.309-07:00</updated><title type='text'>CUENTOS PUBLICADOS (5)</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El nuevo Aleph&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a rescribir el cuento de Borges. Todos nosotros, argentinos de clase media, en el bachillerato, leímos alguna vez El Aleph, así como los Cuentos de la Selva de Quiroga. No sé si sirven para despertar vocaciones literarias esas lecturas obligadas en las tardes interminables del secundario. Pareciera- a mí me lo parece- que en esas tardes nada se despierta: ningún amor a la ciencia, a la geografía o al francés. Solo las ganas de escapar, escuchar el timbre del recreo y, sobre todo, el que anunciaba la libertad completa, a las seis de la tarde.&lt;br /&gt;Entonces, Cortázar o Borges nos sonaban como partes de esa cárcel incomprensible, ese claustro donde perdíamos las mejores horas del día.&lt;br /&gt;Bueno, pero ahora quiero volver a ese viejo recuerdo, al cuento que García leía una y otra vez mientras yo dibujaba caritas en los márgenes de la hoja y López o Mosquera boludeaban en voz baja.&lt;br /&gt;Creo recordar - nunca volví a  leerlo- que el protagonista del El Aleph estaba enamorado de una que se muere, y que sigue visitando la casa de un amigo común de la señora. El tipo era poeta de barrio, italiano (algo tenía Borges con los italianos, no me lo va a negar: al tano Fabbri –padre facho- siempre le parecía que el fino de Borges despreciaba a los tanos. No sé. Yo como judío no tengo nada contra el escritor; al contrario, recuerdo que Aleph es la primera letra del alfabeto hebreo. Y que Don Jorge metía personajes judíos que, extrañamente, no eran pícaros comerciantes como esos del Cid Campeador, que el tipo los engaña: el colmo del piola: cristiano canchero engaña a judíos pícaros...esa fue la verdadera hazaña del Cid y la comete, recuerdo, en el primer capítulo... ja)&lt;br /&gt;Bueno, a lo que iba. El pequeño poeta italiano de barrio insiste en competir- ni más ni menos- con Borges y le tira versos insufribles, pedantes, cursis y anticuados. Hasta que le larga el Secreto: su fuente de inspiración está en el sótano. Es un lugar, una esfera que condensa toda la realidad, así como suena. El Todo está ahí, visible desde todos los puntos de vista. &lt;br /&gt;Ay ay... ahí hay cosas que el pobre Borges nunca hubiera querido ver: su inmaculada y casta novia muerta, encamada con el tano poetastro, en una visión horrorosa que anula la capacidad del escritor para seguir contando qué maravillas del mundo se veían en el Aleph. Ahí termina el cuento, creo recordar yo: un amargo final. Pero nos  quedamos sin más Aleph.  Se termina el cuento, el tipo putea porque ve a su amada en plena encamada... y nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron cuarenta años. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Borges murió, lo mismo que el tano poeta, con lo cual ese trío, reencontrado en el más allá no sabe que ha estado ocurriendo en el más acá.&lt;br /&gt;Acá ocurrió Google, por ejemplo. Muy poco poético. Nada que ver con El Aleph, ¿no? Yo como moishe algo inculto, hecho en la calle Juan Be Justo (agencias de autos usados, alguna mesa de dinero, un negocito en galería de barrio para Nancy-mi señora- y los hijos al Schule), digo, tengo que terminar ese cuento inconcluso, ahora que El Aleph existe y se llama www.maps.google.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seré inculto, pero tengo ojo y lo que se ve desde ahí arriba es – lo sé- exactamente como Dios ve las cosas, como los ángeles del cielo las observan. Yo, maravillado, con bronca por no haber leído más a Borges, alejado de la literatura en las tediosas sesiones de lectura culta del Cole, digo: me faltan las palabras para describir el Todo que se ve desde maps.google.  Lo invitaría al Escritor o, al menos, al poetastro para que echen una ojeada por la pantalla y vean, como estoy viendo en este momento, las olas rompiendo en el Cabo de la Buena Esperanza, la playa, las rocas del confín sur de Africa. O como hace un rato, el Kilimanjaro nevado, desde arriba, como Dios ve las cosas, o como los ángeles. Ahora, en mi casa, no en un misterioso sótano de Constitución, sino acá mismo, en mi casa de Paternal veo el suburbio triste de Ciudad del Cabo, casas minúsculas- celestes- con jardines mínimos, pelados: casas de negros pobres. Vi ayer Río desde el cielo, y me pareció que el paraíso estaba ahí, a mis pies: subí la falda  del Pan de Azucar y vi los veleros en la Bahia de Guanabara.&lt;br /&gt;Ahí está todo: el agujero que dejaron las Torres Gemelas en la punta de Manhattan; el puente que une Europa y Asia; los barcos llenos de contenedores en el puerto de Buenos Aires; los aviones en la pista del aeropuerto de Estanbul;  las columnas de Piazza San Marco... no puedo seguir: me faltan las palabras. Invoco a Borges y quizás él me sugiera un final adecuado, como este, quizás:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche, muy tarde, después de años de escudriñar cada metro de nuestro planeta, creí ver algo moviéndose. Imposible, porque se trata de fotos satelitales. Sin embargo...&lt;br /&gt;Luego,  una tarde de verano de 2008 noté como se movía un barco cruzando el Bósforo. Fue un segundo o dos.&lt;br /&gt;Ahora, en 2020 sigo empeñado en mirar, no hago otra cosa que mirar: conozco casi de memoria la cara de los doce mil millones de personas que habitan La Tierra, veo cada tanto pequeños  estallidos,  accidentes, naciones que nacen, islas que aparecen de la nada. Y lo sigo extrañando a Borges. No puedo encontrar las palabras para describir lo que veo. &lt;br /&gt;Sobre todo, cuando- lo anoto todo ahora- el doce de abril de 2018 me vi a mí mismo mirando El Aleph, en Fragata Sarmiento y Juan Be Justo. Y asesinando, como lo hice, a Nancy. Dios me perdonará: esa ignorante mujer mía insistía en que deje de mirar el Todo, desde el puesto de Dios. La insensata estaba celosa de Él. &lt;br /&gt;De Mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(publicado en Revista Letralia (www.letralia.com), noviembre 2006)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-4285592186470083033?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/4285592186470083033/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=4285592186470083033' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/4285592186470083033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/4285592186470083033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/08/cuentos-publicados-4_22.html' title='CUENTOS PUBLICADOS (5)'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-4753537178172303368</id><published>2007-08-04T10:54:00.001-07:00</published><updated>2007-08-04T10:55:23.986-07:00</updated><title type='text'>CUENTOS PUBLICADOS (4)</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Cosmología de aldea&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;(Publicado en revista Almiar, Numero Especial V Aniversario, julio 2006)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy el tonto de la aldea,  o de la tribu, para ser más preciso. El brujo Awaca dice que no valgo para nada, solo para molestarlo con preguntas raras, y las más extrañas teorías.&lt;br /&gt;Como soy tonto, nadie me ha enseñado nada: ni cazar, ni recolectar frutos , ni cocinar , moler mandioca o hervir mazorcas, ni hacer cestos ni mucho menos, a construir casas o reducir las cabezas de nuestros enemigos, los malditos Gaguguros, que viven del otro lado del Gran Agua Mississipia. Nadie pierde el tempo conmigo.&lt;br /&gt;Así que no hago nada: solo pienso. Miro el mundo y pienso.&lt;br /&gt;Y le hago preguntas al viejo Awaca, que pese a poner cara de fastidio, me tiene cariño a su manera, brusca.&lt;br /&gt;-Jefe, le pregunto, usted dice que el mundo siempre existió no?&lt;br /&gt;-Si, Wacato&lt;br /&gt;-Y que los dioses crearon la serpiente, la hicieron copular con la tierra y de allí nacieron los cangrejos .Y que un cangrejo copuló con la diosa Atwacaca y de  ahí salio el primer Hombre Valiente, no?&lt;br /&gt;-Si&lt;br /&gt;- Y que la Luna y el Sol son hijos de la Madre Tierra&lt;br /&gt;-Si&lt;br /&gt;-Mire esto. &lt;br /&gt;Agarré un guijarro, lo arrojé a la quieta laguna y entonces hubo una agitación en el centro del agua y de ese centro emergieron círculos perfectos que se alejaban sin deshacerse, cada vez más hasta casi desaparecer en la grandura.&lt;br /&gt;-Y?&lt;br /&gt;-Eso fue lo que pasó, pienso; un enorme dedo como la piedra que arrojé, quebró una vez la tensa película invisible del Espacio, que era como el agua quieta de la laguna y allí nació el Universo: se hizo visible, se desgarró la tela tensa que existía,  que esperaba solo la ocasión para explotar en un Gran Ruido. Eso es el Universo: las ondas circulares que se alejan de la explosion inicial; y en una de las casi infinitas gotas estamos nosotros, El Mundo y los Hombres Valientes.&lt;br /&gt;-Estás mas tonto que de costumbre, Wacato.  Además, en la laguna ya no se mueve nada&lt;br /&gt;-Es que no entiende las escala viejo- con todo respeto-: en el cosmos esto sigue ocurriendo desde hace incontables lunas; estamos viajando por el espacio, desde hace millones de millones de lunas.&lt;br /&gt;- Ve a hacer tu penitencia y que no se hable más por hoy&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé con ganas de exponerle otras teorías raras de mi cabeza, a saber&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno, que es tonto suponer que la Tierra parió al Sol y que éste gira alrededor nuestro. Me parece que es al revés: el que tiene la luz tiene el poder; el Sol es el que manda aquí, es evidente.  Ni nuestra Madre Tierra ni la Luna, son fuentes de luz y calor: son hijas del Padre Sol.  Giran, imagino, a su alrededor como pollitos a su Gallina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos, somos hermanos de la Luna (que no es un plato llano sino que -se nota por las sombras-, es como un durazno, redondo) Por lo tanto, nuestro mundo no es plano como piel de Búfalo, tal como lo dibuja Awaca, sino pleno como la Hermana Luna. Creo que  puede ser recorrido para todas partes y que, seguro, hay mucha más tierra más allá del Gran Agua Salada donde desemboca el Gran Agua Dulce.&lt;br /&gt;Nadie vio qué hay más atrás de las Montañas Madres del Agua Dulce pero imagino que habrá un Agua Salada grande y Pacífica. Si no nos preparamos, creo que es posible que algún día llegue a esta llanura gente distinta proveniente vaya a saber de qué tierras, y estemos en problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres, que de ninguna manera los Hombres Valientes descienden de los cangrejos, sino que, supongo, todas las formas animales y las plantas, los infinitos insectos, búfalos, cerdos o tapires provienen de un pequeño Núcleo Originario. Así como el Universo proviene de un Gran Ruido primero, la vida proviene de una pequeña gota de gelatina o de grasa, un Pequeño Huevo inicial. &lt;br /&gt;Y creo que algunos animales muy grandes- de los que a veces recogemos huesos- han desaparecido ya. Habrán habido muchos animales desconocidos, seguro, antes que los Hombres Valientes llegaran al Mundo. No fuimos los primeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo más teorías (sobre cómo exactamente unas especies cambian a otras, a largo de los añares; de cómo fundir hierro para fabricar lanzas; de cómo calentar agua y usar ese vapor para mover cosas fundidas en hierro, redondas como lunas; de cómo calcular bien las superficies de los terrenos para evitar problemas en las herencias; y de cómo hacer para curar algunas enfermedades que nos diezman, entre otras) &lt;br /&gt;Pero, por ahora me las guardo en mi tonta cabeza o, mejor, las escribo en estos pergaminos que escondo en la Piedra. Quizás algún día tengan importancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Dicen las leyendas que un Pergamino fue hallado por un vikingo de los de  Eric el Rojo, quien lo vendió a un anticuario inglés en 1254. Fue hallado en Génova hacia 1480, y vuelto a perder. Galileo, dicen , guardaba copia de él; y Newton; y Darwin; y Marx, y Freud; y , cuándo no, Leonardo Da Vinci. )&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-4753537178172303368?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/4753537178172303368/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=4753537178172303368' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/4753537178172303368'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/4753537178172303368'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/08/cuentos-publicados-4.html' title='CUENTOS PUBLICADOS (4)'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-2253044047440373286</id><published>2007-07-25T13:08:00.000-07:00</published><updated>2007-07-25T13:13:01.561-07:00</updated><title type='text'>CUENTOS PUBLICADOS (3)</title><content type='html'>&lt;h4 style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="line-height: 150%;" lang="ES-AR"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;h4 style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/h4&gt;&lt;h4 style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-AR" &gt;Un domingo en Rafael Calzada&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:&amp;quot;;font-size:130%;"  lang="ES-TRAD" &gt;(4º Premio, Certamen de Cuento 2003, Editorial Mis Escritos, publicado como “Bar de Estación” en Badosa.com)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:&amp;quot;;font-size:130%;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:&amp;quot;;font-size:130%;"  lang="ES-TRAD" &gt;Llamarse León Kaplansky, ser blanco, casi&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lechoso y lleno de pequeñas pecas, calzar lentes, caminar lento y con los pies abiertos y ser bastante gordo, fueron motivo más que suficientes para saber que en el Bar de la Estación llamaría inmediatamente la atención.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:&amp;quot;;font-size:130%;"  lang="ES-TRAD" &gt;Mi buen amigo León, curioso e ingenuo fotógrafo dominguero había tomado un tren cualquiera y se había bajado en un rincón al azar, de lo que en la jerga es el GBA, el Gran Buenos Aires,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el Conurbano, el suburbio: José Mármol, Rafael Calzada o El Tropezón, qué importa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:&amp;quot;;font-size:130%;"  lang="ES-TRAD" &gt;Eran las cinco de la tarde de un domingo de partido y los muchachos estaban en el Bar, escuchando la radio, gritando a cada jugada de ataque, riendo, gozándose unos de otros cuando había un gol, un expulsado o un tiro libre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:&amp;quot;;font-size:130%;"  lang="ES-TRAD" &gt;En eso, entró el gordito, cargado con cámaras, lentes y cartera colgante. Un espécimen. Un absurdo contraste (ejemplar urbano de clase media con hobby de fotógrafo, sólo en un domingo de sol, entrando en un bar de suburbio, oscuro, oliendo a pizza y hamburguesa, habitado por una barra excitada).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:&amp;quot;;font-size:130%;"  lang="ES-TRAD" &gt;Se sentó en la mesa de la ventana, mirando el paisaje de chapas oxidadas, vías, viejos carteles de publicidad anunciando cursos o vinos de marcas ignotas,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;gomas viejas, un carro sin caballo, un muro, unas casillas ferroviarias, una especie de huerta mal atendida, calzones y remeritas de colores secándose al sol.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:&amp;quot;;font-size:130%;"  lang="ES-TRAD" &gt;Pidió un café, bebida extraña en aquellos parajes donde reina el mate y en los bares solo se gasta en cerveza, vino o gaseosas. Le dieron un líquido negro, tibio, recalentado. Lo tomó con resignación, ya arrepentido por haberse atrevido a entrar en el boliche y preocupado porque encontró unas miradas de complicidad que se cruzaban unos y otros, de una punta a otra del salón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:&amp;quot;;font-size:130%;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:&amp;quot;;font-size:130%;"  lang="ES-TRAD" &gt;La primera miguita le pegó en la oreja. No se dio por enterado, interesándose vivamente por la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;vista que le ofrecía la ventana. Acomodó algunas cosas, apuró la taza con el líquido amenazante y se dispuso a pagar y salir de allí.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:&amp;quot;;font-size:130%;"  lang="ES-TRAD" &gt;La segunda fue como un obús. Imposible ignorarla. Miró con gesto de asombro y desprecio, buscando la mano del culpable. Recorrió, desafiante, las mesas del bar . &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:&amp;quot;;font-size:130%;"  lang="ES-TRAD" &gt;A medida que iba encontrando miradas vacías y alguna risa contenida, empezó a planear la respuesta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:&amp;quot;;font-size:130%;"  lang="ES-TRAD" &gt;Miraría hacia la calle, esperando otra miguita. Sin que nadie lo note, abriría la cartera colgante. Sacaría la Bersa 22 y allí comenzaría la fiesta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:&amp;quot;;font-size:130%;"  lang="ES-TRAD" &gt;Primero apuntaría con calma a aquel petiso que sonreía cachador, le tiraría entre los ojos mientras los otros aullarían de sorpresa. Los mataría uno por uno, sabiendo que el terror los paralizaría, dándose tiempo para apuntar. Uno, al corazón; otro, a la cabeza. Las pequeñas 22 entrarían en esos cuerpos sin demasiado escándalo: la sangre no chorrearía por el piso, pero los cuerpos caerían uno a uno, desarmados y muertos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:&amp;quot;;font-size:130%;"  lang="ES-TRAD" &gt;A los más flojos, los que se esconderían tras el mostrador, los dejaría para después. Quería oirlos gemir de miedo, esperando su final.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:&amp;quot;;font-size:130%;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:&amp;quot;;font-size:130%;"  lang="ES-TRAD" &gt;Otra miga pegó en su frente. Abrió la cartera y tanteó la pistola, la sacó de un tirón y apuntó al petiso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:&amp;quot;;font-size:130%;"  lang="ES-TRAD" &gt;El estómago se le derramó por dentro cuando recordó&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que la caja de balas estaba en su mesa de luz, intacta, sin abrir, que en el apuro por salir olvidó cargar la pistola;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pensó : que boludo que sos León,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que tenía miedo y que los indios ya se le venían al humo y que no quisiera morir en Rafael Calzada, un domingo de sol, sólo, blanco y con pecas, mamá...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:&amp;quot;;"  lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;©2002&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-2253044047440373286?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/2253044047440373286/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=2253044047440373286' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/2253044047440373286'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/2253044047440373286'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/07/cuentos-publicados-3.html' title='CUENTOS PUBLICADOS (3)'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-707969870519734880</id><published>2007-07-06T16:03:00.000-07:00</published><updated>2007-07-06T16:07:42.435-07:00</updated><title type='text'>CUENTOS PUBLICADOS (2)</title><content type='html'>&lt;h3&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Despertares&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;Digamos que uno se despierta. Boca seca, hedor en el aliento, garganta áspera, sueños recientes que se desploman en el olvido apenas intentamos retenerlos. La alegría nunca confesada de haber sobrevivido a una noche más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Imaginamos un despertar en Sumeria hace 4.000 años. La noche llena de aullidos de lejanos lobos ya pasó, lo mismo que el temor de lanzas enemigas silbando cerca, o los golpes en la puerta de la guardia real exigiendo el pago de algún tributo, una leva para lejanas guerras o, simplemente, el deseo urgente del capitán de gozar la carne cálida de alguna mujer de la casa. Una noche más quedó atrás. Lo que permanece, sordo y pertinaz, es el temor y, lo que es peor, el temor a nombrar al temor. No hay, siquiera, el exorcismo de la palabra, para aventar los miedos de la noche.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Los niños, que desconocen esas reglas, duermen abrazados a la madre. Se han colado al lecho materno en cuanto el primer sueño malo se adueñó de sus almas, en busca de consuelo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Cuando despierten preguntarán por qué los monstruos los amenazaron durante la noche, qué mal hicieron, en castigo de qué faltas sufrieron el terror y la soledad de la pesadilla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;No es nada, sólo sueños, dirá la madre. Sonreirá y recordará sus propios interrogantes, la respuesta de su madre, y la de la madre de su madre y abrazará aún más fuerte a sus críos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;©2001&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-TRAD"&gt;(Publicado en Badosa.com- diciembre 2001)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-707969870519734880?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/707969870519734880/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=707969870519734880' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/707969870519734880'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/707969870519734880'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/07/cuentos-publicados-2.html' title='CUENTOS PUBLICADOS (2)'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-5646799167384793955</id><published>2007-06-30T11:02:00.000-07:00</published><updated>2007-06-30T11:10:33.057-07:00</updated><title type='text'>CUENTOS PUBLICADOS (1)</title><content type='html'>&lt;h4&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Las fosas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt; (publicado en www.thebarcelonareview.com enero de 2006)&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Enterrar diariamente a cuatro o cinco cuerpos no es lo malo. Lo peor viene cuando hay que aguantar ese sol de trópico, a las tres de la tarde, las moscas verdes pegoteadas a la piel, volando de cuerpo en cuerpo, traspasando sudores de uno a otro, de muertos a vivos y tu ahí, chico, sin poder darles su merecido, firmes, aguante soldado, el sargento tieso escrutándote las intenciones. Ese cabrón sabía leer el pensamiento, o peor, lo que está antes del pensamiento: te sabía leer el dolor de estómago, las palpitaciones del ánimo, las ganas de largar todo, escapar, dejar esa locura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;No me pregunten qué hago aquí, en el peor lugar de la tierra a mis dieciocho años. Voluntario enganchado al Ejército, convencido de la causa nacional, desocupado, quería salvarme de una muerte segura a manos de &lt;st1:personname productid="la Mara" st="on"&gt;la Mara&lt;/st1:PersonName&gt;, o de algún policía loco, de los que abundan. Así que me conchabé en la milicia. Quizás haya cosas peores,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pero al poco tiempo supe que debería escapar de allí,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;irme al mismo infierno que seguro es mejor que éste. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Solo, sin cumpas para entretener las horas de la tarde, en un barracón abandonado -el sargento Díaz duerme en sus propias habitaciones- escuchando los gritos de animales para mí ignorados, las horas no pasan nunca. Soy bicho de ciudad- si a San Javier se le puede decir ciudad- y me gusta la salsa, la cerveza y el ron, las mujeronas -sobre todo las de más de treinta, expertas y seguras- y el merengue; pero mi vieja pide pan desde que murió el Papi y acá estoy aguantando todo por la paga que le envío mes a mes a la pobre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Tuve que aprender mucho acá: afilar machetes, aceitar y cuidar los rifles, lavar la ropa, plancharla con un fierro a las brasas, cocinarme unos guisos horribles, casi&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sin especias.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Y a enterrar cuerpos. No me pregunten cómo, pero aprendí. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Al primero lo enterramos una mañana de marzo. Entrecerrando los ojos, apenas viendo tras las pestañas, lo arrojé con la ayuda del sargento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a la fosa. Quedó quieto, desarmado como un muñeco vencido y con una sonrisa en la cara. Yo apenas miraba por terror a que me guiñara un ojo, me saludara desde el más allá o, peor, me invitara a acompañarlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;- Me dan miedo los muertos, mi sargento -le dije a Díaz en cuanto pude.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;- Pendejo desgraciado, te puedes ir acostumbrando a ellos porque a partir de ahora los verás de a docenas, todos los días, de ahora hasta el dos mil diez, já!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Se fue riendo. Y ahí le grite:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;- Y usté, mi sargento, cómo aguanta&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Me miró como a un mosquito molesto&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;-Y a usté qué le importa, pendejo insolente. ¿Quiere que lo mande al calabozo, soldado? Me limpia ya mismo el cobertizo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Lo peor, insisto, son las moscas: verdes, grandes, moscardones pesados o chiquitas, como las de la fruta. Se meten por las fosas o la boca entreabierta, descienden al abismo de la muerte y, según supe, dejan su carga de huevos de los que emergen miles de larvas blancas que devoran la carne de adentro afuera. Las muy sucias suben después a lavarse sus patas entre tus pelos, a dejar sus cagarronas en tu piel y, si te descuidas, alguna larva lista para devorarte de adentro afuera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Me contó el sargento que rocían la carne con un ácido para hacerla papilla, así sus malditos hijitos gusanitos la mastican con facilidad. Se hace una sopa olorosa, chorreante que deleita a las guarras y ese olor las atrae por millares desde todas partes. En pocas horas esos cuerpos hasta ayer vivos, se hinchan de esa sopa pútrida, de larvas, huevos y moscas y ofrecen el espectáculo más inquietante de la naturaleza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Ahora soy experto. Puedo relatar lo que sucede hora a hora con esos cuerpos, como avanza el proceso, como van llegando ansiosas las mamás moscas a depositar sus crías, como a las pocas horas comienza a hincharse el cuerpo y a moverse, temblando casi con vida, por efecto de millones de gusanos devorando la carne muerta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Sé cómo la muerte no es nada en comparación con la indignidad que sobreviene a las pocas horas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Sigo. Quiero, necesito irme de “Las fosas”, como se llama este pozo. Para conseguir un traslado le escribo a la vieja cartas relatando esto con todo detalle. Si consigo horrorizarla puede que cambie de idea y prefiera para mí otro oficio. Por ahora no consigo más que quejas: “José, no vuelvas a escribirme otra de las tuyas, que me da palpitaciones y casi me matas de la impresión.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Esto me confirma que voy por el buen camino: si logro convencerla de que este es el peor lugar de la tierra, de que aquí la muerte se me ha metido por los ojos y las narices, seguramente intentará que me cambien destino, a una oficina o un taller militar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Hace dos días decidí escribirle mi obra de arte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Como los caballos que enterramos acá en las fosas se nos han terminado, hacía tiempo que extrañaba un poco de acción para relatarle a la vieja. Por eso maté al sargento con un certero golpe de machete –estaba muy bien afilado- mientras dormía en su habitación. Esperé un par de días antes de arrojarlo a la fosa. Quería que su olor recorriera el bosque, a fin de atraer a decenas de miles de cabronas moscas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Ninguna faltó a la cita.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Dieron un espectáculo magnífico, que supe relatarle a la vieja en la carta que acabo de enviarle. Sé que conseguiré, ahora, el traslado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Garamond;"&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-5646799167384793955?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/5646799167384793955/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=5646799167384793955' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/5646799167384793955'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/5646799167384793955'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/06/cuentos-publicados-1.html' title='CUENTOS PUBLICADOS (1)'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-7757770555851762092</id><published>2007-06-06T16:31:00.000-07:00</published><updated>2007-06-06T16:32:29.646-07:00</updated><title type='text'>La Fábrica Estatal, Final</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Nunca me había fijado en ella. Claro, era solo una niña, convertida de pronto en una mariposa espléndida de dieciocho años, Eliana: una vecinita cualquiera. Hasta ese día.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Yo vivía en lo de mis padres. Ni noticias de Dora y, menos, de Celia. Tantas crisis, tantas miserias, quién se acordaba del amor, esa cosquilla. Comía leyendo a Bakunin, leía manuales prácticos de explosivos, discutía en el Bar con Pedro o Paco, volvía a casa, acompañaba a mi viejo a su trabajo en el Almacén. Y de pronto, la vi., mirándome.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Con su breve falda, su camisita de manga corta y sus sandalias. La desee ahí mismo como animal. Tendría que revestir la frase anterior, humanizarla: “sentí inmediato amor por esa criatura que parecía venir de otro cielo”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Era de otro cielo, como si los grises de la realidad, la presencia de la Fábrica,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las sucias calles de &lt;st1:PersonName productid="la Ciudad" w:st="on"&gt;la Ciudad&lt;/st1:PersonName&gt;, el humo oloroso que nos envolvía no existieran o fueran solo recuerdo en su presencia. Iluminaba. Eso sentí y, creo, ella lo supo desde el primer momento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Me es difícil hablar de amor, un sentimiento que nació en esa mañana, al verla. Como si siempre hubiera estado ahí, agazapado, el amor me enseñó inmediatamente su lenguaje. Me fue fácil, no hubo torpeza. La invité a caminar, hablamos, nos reímos de todas las tonterías que aparecían, reales o ficticias. Me cosquilleaba el cuerpo, sentía que mi vista se llenaba después de tantos meses de usar solo la cabeza, que mis ojos dominaban a mi mente. Era ella la que ocupaba mis ojos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;La besé sobre el paredón del Club, mientras el Sol se ponía.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Llegué a casa, excitado y feliz, en una gloria llena de planes. Me tendría que buscar un nido, un lugar para compartir con Eliana. Conseguir el divorcio, conseguir un trabajo acá o en otra ciudad, ir hasta el fin del mundo con Eliana. La vida se me presentó de pronto como una pizarra, un espacio infinito para llenar con líneas, rumbos potenciales, estaciones futuras, sueños aun no soñados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; line-height: 150%;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Sonó el teléfono. Era Celia que quería que nos viésemos. Pensé en sus pechos y le propuse vernos en su pequeño departamento. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;- Quiero que volvamos a vernos- me dijo tras el sexo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;- Cómo, ¿no era que estabas muy bien con tu jefe? – le pregunté.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;- Está como loco, pensando en irse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;- Casi no tiene trabajo, ¿no? con La Fábrica a media máquina.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;- No, no es eso. La contaduría sigue trabajando como siempre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Se hizo un silencio. Sabía que el motivo de su llamada tenía que ver con algo más que ganas de tener un buen polvo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;-Me enteré de algo- agregó. Parece que el Supremo decidió cerrar &lt;st1:PersonName productid="La F￡brica." w:st="on"&gt;La Fábrica.&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;- ¿Y como lo sabes?&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;- Leí unas notas del Jefe. Le pregunté al pasar si querían&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cerrar. Tartamudeó algo y se me ocurrió que había dado en una tecla gorda, muy gorda. Parece que el Ministro de Producción le está serruchando el piso al Ministro de Defensa. Y que una de las piezas clave de Defensa, La Fábrica de El Producto, debe pasar a la órbita de Producción. El Ministro de Defensa se la quiere entregar…pero&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;muerta, vacía, sin tecnología, ni insumos: está desguazándola en vida. Por eso cada vez menos trabajo, más desocupados.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;- Y por qué me la cuentas a mí. Uno de tus ex amantes, solamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;- Espera Leo, yo…te quiero aunque no me creas. Y quiero que nos veamos más a menudo. Eres muy dulce y muy lindo. Muy joven. Pero yo…necesito una seguridad, a esta altura de mis treinta años, que no puedes darme. El Jefe se divorció y me ofreció matrimonio. No está nada mal la oferta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;- Hablas como si estuvieras en el mercado&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;- Y lo estoy. Tengo un cuerpo atractivo por diez años más. Es lo único que tengo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que el mercado valora. Soy perito contable, me olvidaba: 300 pesos al mes. A los cuarenta nadie me buscará. Seré una oficinista del montón. El mercado hoy me paga un matrimonio. Vendo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;- Cling. Caja.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;- Ja! Ven, hagamos otra vez el amor, niño lindo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; line-height: 150%;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Se vio a funcionarios de alto nivel llegando a &lt;st1:PersonName productid="la Ciudad. Corri￳" w:st="on"&gt;&lt;st1:PersonName productid="la Ciudad." w:st="on"&gt;la Ciudad.&lt;/st1:PersonName&gt; Corrió&lt;/st1:PersonName&gt; el rumor de que había planes de relanzamiento de la producción. Esto esperanzó al menos a las madres de muchachos que veían así cierto futuro, al menos. Los viejos, mayores de cuarenta, solo juraban e insultaban. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Los robos se multiplicaban, se hurtaban comida unos a otros, las patotas incomodaban a los vecinos, les robaban bicicletas, ropa. Las mujeres habían organizado comidas comunitarias, donde cada una aportaba algo a la olla común, y se servía un puchero espeso, mezcla de todo tipo de semillas, pastas, verduras, hortalizas, carnes, embutidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Los más audaces exploraban la comarca en busca de trabajo. Algunos campesinos aprovechaban la abundancia de manos para contratar trabajos menores por dos pesos. Al fin de la jornada los trabajadores ahora rurales volvían con sus moneditas a comprar algo al mercado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Otros empacaban sus cosas y se marchaban para siempre. Sin mayores explicaciones, con una promesa de futuro en la otra punta del país, se alejaban los emigrantes: sus hijas llorando a sus novios, las mujeres dejando a sus amigas de toda la vida. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;En poco tiempo &lt;st1:PersonName productid="la Ciudad" w:st="on"&gt;la Ciudad&lt;/st1:PersonName&gt; estuvo en silencio, con pocas gentes con ánimo para conversar o tomar el sol en la vereda. Hasta los chicos iban al colegio casi sin hablar, pobres.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; line-height: 150%;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; line-height: 150%;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Al fin una mañana, en lo más crudo del invierno, ahí cuando se congela el agua de los charcos, llegó la noticia: La Fábrica pasa al Ministerio de Producción. Febriles comentarios de los vecinos, reunión en la municipalidad, algún pesimista gritando obscenidades. Lo de siempre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;La verdad es que la Fábrica estaba muerta. Una maniobra política no podía devolverle vida a un Producto ya inútil, superado por la importación de un sustituto diez veces más barato, desde algún lugar de extremo oriente. El cadáver de la Fábrica pasaría ahora al Ministerio de Producción, a cargo de un Ingeniero cuyos objetivos eran producir desde acero hasta caramelos, todo con el sello:&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;“Hecho en &lt;st1:PersonName productid="la Patria" w:st="on"&gt;la Patria&lt;/st1:PersonName&gt;” para alentar, decía, el “sano nacionalismo” entre las masas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Todo esto me lo iban explicando Pedro, y, especialmente Celia. Su Jefe quedaba a cargo de &lt;st1:PersonName productid="la Gerencia Administrativa" w:st="on"&gt;&lt;st1:PersonName productid="la Gerencia" w:st="on"&gt;la Gerencia&lt;/st1:PersonName&gt; Administrativa&lt;/st1:PersonName&gt; y a ella la ascendían a Jefa de Contaduría: salario de ocho mil pesos, chofer y teléfono sin cargo. Guau! le grité mientras me contaba las noticias y me enteraba de la maniobra de vaciamiento que protagonizó la anterior dirección.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;De todo esto hablaba esos días con Eliana, mi nuevo amor. Ella me miraba como sin entender. Sabía que Celia me llamaba a menudo y no podía evitar ponerme cara de odio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Sabía también de mis anteriores delirios sobre volar &lt;st1:PersonName productid="La F￡brica. Toda" w:st="on"&gt;&lt;st1:PersonName productid="La F￡brica." w:st="on"&gt;la Fábrica.&lt;/st1:PersonName&gt;  Hasta&lt;/st1:PersonName&gt; le mostré, en un baúl, los explosivos y le enseñé lo básico. Le brillaban sus hermosos ojitos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; line-height: 150%;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Así fueron las cosas, en resumen. Celos, una damita muy audaz, celosa de la experta Celia. Leyó, secretamente todas mis notas, ató cabos, habló con Paco. Y lo convenció al muy tonto. Todo a mis espaldas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Qué buscaba: todo, llamar la atención, hacerme un favor cumpliendo mi deseo de volar la Fábrica, desplazarla a Celia arruinándole su fabuloso empleo, encontrar unas historia para contar, ser protagonista de un hecho extremo, feroz, único. Obligarme a escapar con ella a la otra punta del mundo, correr la aventura de huir de la policía, sentir la adrenalina correr por la sangre. Todo lo que cabe en una cabeza de 17 años, en una Ciudad dormida, atacada de parálisis, estupidizada ante la contemplación de su monstruo herido de muerte. Una ciudad a punto de decaer sin prisa, pero seguro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Entonces, señores del jurado: mi novia voló &lt;st1:PersonName productid="la F￡brica. Todas" w:st="on"&gt;la  Fábrica. Todas&lt;/st1:PersonName&gt; las sospechas cayeron sobre mí, la muy tonta no pensó en eso. Me aprehendieron esa misma tarde, cuando aun humeaban los restos de la fábrica. Pero soy inocente: debo acusar a mi amor, a la dulce Eliana de esta desmesura, ayudada por el simple de Paco. Pedro no tiene nada que ver: ninguno de los miembros de &lt;st1:PersonName productid="la Red" w:st="on"&gt;la  Red&lt;/st1:PersonName&gt; de Conspiradores, a excepción de Paco, tuvo algo que ver con la voladura. Pero, señores: ella es inocente, fue su loco amor, su juventud la que inspiró sus actos. Ningún objetivo político, ningún cálculo, solo su irrefrenable sangre, la locura que mueve sus caderas y que, confieso, me vuelve loco a mí. Es aun menor de edad, no es responsable: cumplió el deseo oculto de todos nosotros, el terminar con el temor, con la prepotencia, con el sinsentido, con la opresión, la inutilidad, la falsa seguridad, el estancamiento, con la vieja e inútil Fábrica Estatal. El destino actuó a través de Eliana. Ahora deberemos encontrar otro sentido a nuestra vida. Muchas gracias. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-7757770555851762092?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/7757770555851762092/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=7757770555851762092' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/7757770555851762092'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/7757770555851762092'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/06/la-fbrica-estatal-final.html' title='La Fábrica Estatal, Final'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-6472092034160413916</id><published>2007-05-31T15:50:00.001-07:00</published><updated>2007-05-31T15:50:33.310-07:00</updated><title type='text'>Women In Art</title><content type='html'>&lt;div xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml'&gt;&lt;p&gt;&lt;object height='350' width='425'&gt;&lt;param value='http://youtube.com/v/nUDIoN-_Hxs' name='movie'&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed height='350' width='425' type='application/x-shockwave-flash' src='http://youtube.com/v/nUDIoN-_Hxs'&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Mulher, sempre mulher&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;              Vinicius de Moraes&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-6472092034160413916?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/6472092034160413916/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=6472092034160413916' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/6472092034160413916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/6472092034160413916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/05/women-in-art.html' title='Women In Art'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-1295126390252373481</id><published>2007-05-27T13:29:00.000-07:00</published><updated>2007-05-27T13:30:08.779-07:00</updated><title type='text'>La Fábrica Estatal, segunda parte</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Recibí un Telegrama, de &lt;st1:PersonName productid="La F￡brica" w:st="on"&gt;La Fábrica&lt;/st1:PersonName&gt;: ESTA DESPEDIDO, PASE A COBRAR.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;Mi aullido debió haberse escuchado en todo el barrio: la gente se agolpaba en la puerta y yo solo atinaba a mostrarles la sentencia de muerte. Me compadecían, recibí algún abrazo, pero el ánimo era de curiosidad, algo parecido a ir a un velorio y querer saber como es &lt;st1:PersonName productid="la Muerte. Yo" w:st="on"&gt;la  Muerte. Yo&lt;/st1:PersonName&gt; era un muerto en vida, una escoria, un desgraciado que confirmaba los miedos ancestrales de &lt;st1:PersonName productid="la Ciudad. Hab￭a" w:st="on"&gt;&lt;st1:PersonName productid="la Ciudad." w:st="on"&gt;la Ciudad.&lt;/st1:PersonName&gt; Había&lt;/st1:PersonName&gt; recibido el castigo de las autoridades de &lt;st1:PersonName productid="La F￡brica" w:st="on"&gt;La  Fábrica&lt;/st1:PersonName&gt;, “por algo sería, a mi no me puede pasar nada, ¿no?” me decían esas miradas. Casi me pedían consuelo, ellos a mí:” usted cometió una tontería ¿no es cierto? En cambio yo, je… Yo soy una persona con buen sentido, templanza y amabilidad.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;Cuando apareció Dora, echó a los vecinos, me dio una sonora cachetada y se encerró en la habitación a llorar. Opté por ir a casa de mis padres.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;Me enteré después, que mis entrevistas con Pedro en &lt;st1:PersonName productid="la Taberna" w:st="on"&gt;la  Taberna&lt;/st1:PersonName&gt; fueron mi delito: juicio y castigo sin apelación. Cobré mi último salario y me dispuse a morir en vida: solo, sin trabajo, sin honor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;Pero me decidí a realizar una loca acción. Le haría caso a Pedro: volaría por los aires la maldita Fábrica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; line-height: 150%;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;Me puse en contacto con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Pedro, pero no ya en &lt;st1:PersonName productid="la Taberna" w:st="on"&gt;la Taberna&lt;/st1:PersonName&gt; sino en un sitio remoto y escondido: una cabaña en mitad del bosque, utilizada por turistas en el verano. Pedro apareció con un tipo (treinta años, piel amarilla: nunca toma sol, odia &lt;st1:PersonName productid="la Naturaleza" w:st="on"&gt;la Naturaleza&lt;/st1:PersonName&gt;, lee mucho, tiene revoluciones metidas en sus neuronas, no sabe amar, pero es buena persona, imaginé en una fracción de segundo) &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;- ¿No pensarás que lo que te dije fue en serio, no? -empezó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;- Pues fíjate que si, que me lo tomé muy en serio. Pienso que hay que volar esa fábrica, que explote, desaparezca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;-¿Simplemente porque te echaron pretendes que en este pueblo todos queden en la puta calle, sin trabajo? -Insistía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;- Somos esclavos, hay que destruir la cárcel…pero acaso no lo decías tú: ¡volar esa mierda! Y por encontrarme contigo en &lt;st1:PersonName productid="la Taberna" w:st="on"&gt;la  Taberna&lt;/st1:PersonName&gt; es que me despiden y ahora me vienes con que era en broma, te vas a cagar, Pedro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;- Calma Leo. Que lo que yo quería era provocar un vuelco en tu pensamiento, que te cuestionaras la existencia de ese antro del cual este pueblo depende y que es el que no lo deja crecer.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Organizan nuestra vida social, manejan el Centro Comunitario, hasta los matrimonios son auspiciados por &lt;st1:PersonName productid="La F￡brica. Disponen" w:st="on"&gt;La Fábrica. Disponen&lt;/st1:PersonName&gt; de esta cabaña para el verano, organizan concursos, kermeses, festivales, invitan a artistas nacionales a sus recitales, ¡joder!: nos pagan con espejitos de colores todo lo que nos desangramos ahí adentro, pegando cables de mierda en un producto de mierda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;- Tú no pegas nada, nunca trabajaste ahí -le contesté.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;- Es igual: todos en este pueblo de alguna manera trabajamos ahí. Escucha. Hay que cambiar las cosas, tenemos que seguir hablando. Este es Paco: un discípulo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Creo que podrán ser buenos amigos… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;- Hola- me saludó Paco algo cortado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;- Hola. ¿Y el tema de que va? ¿Como deshacernos de los monstruos que nos dan vida y nos la quitan, al mismo tiempo? Yo ya decidí qué hacer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; line-height: 150%;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; line-height: 150%;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;Ese invierno el precio del Producto de precipitó, cayó a su peor pozo desde &lt;st1:PersonName productid="la Guerra" w:st="on"&gt;la Guerra&lt;/st1:PersonName&gt; y entonces el pueblo supo, al fin lo que era una crisis. Ya no se trataba de diez o veinte suspendidos o de tres o cuatro despedidos: el 14 de abril de 19.. se publicó el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Parte de Crisis Nro.1:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;“&lt;st1:PersonName productid="La Fabrica Estatal" w:st="on"&gt;La Fabrica Estatal&lt;/st1:PersonName&gt; ha sostenido durante décadas al progreso de esta localidad. Más allá de vaivenes de la economía, la voluntad de mantener activos los puestos de trabajo y colaborar con las instituciones de &lt;st1:PersonName productid="la Comunidad" w:st="on"&gt;la Comunidad&lt;/st1:PersonName&gt; se ha mantenido invariable, constituyéndose así en un blasón, en un emblema que mostramos al País con orgullo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;Pero, hoy debemos tomar una decisión dolorosa e inevitable: el precio del Producto bajó a los niveles más ínfimos. Las ventas se desplomaron, los mayoristas devolvieron sus pedidos, la cadena de pagos se cortó, nuestros proveedores exigieron pagos en efectivo contra entrega.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Así no se podía continuar. El Supremo Comité del Estado pidió rápidos planes de contingencia y nuestros gerentes delinearon estrategias de salida. A partir de mañana se enviarán&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;556 Telegramas de Despido. Todo volverá a la normalidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;luego del Periodo de Excepción que rige desde este momento.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Es de esperar que el precio del Producto vuelva a sus niveles normales”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;Todos los vecinos salieron a la calle, a llorar, preguntarse causas y efectos, se abalanzaron sobre los periódicos, fueron a &lt;st1:PersonName productid="la Iglesia" w:st="on"&gt;la  Iglesia&lt;/st1:PersonName&gt;, se visitaron, se reunieron, gritaron y gimieron: se sentían exactamente como lo que eran: juguetes, ramitas que la corriente arrastra y lleva donde sea, ratoncitos asustados, cucarachas aplastadas, polvo a merced del viento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;Pero yo no.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;Para aquel momento, de la mano de Paco y otros despedidos ya habíamos organizado una Red de Conspiradores cuyo propósito era volar &lt;st1:PersonName productid="La Fabrica" w:st="on"&gt;la Fabrica&lt;/st1:PersonName&gt; de &lt;st1:PersonName productid="la Ciudad. Le￭amos" w:st="on"&gt;&lt;st1:PersonName productid="la Ciudad." w:st="on"&gt;la Ciudad.&lt;/st1:PersonName&gt; Leíamos&lt;/st1:PersonName&gt; los clásicos anarquistas, construcción de artefactos explosivos, acción conspirativa, organización en células, doctrina ácrata, misticismo hindú, budismo y espiritismo. Un mundo de sabiduría que desconocía se abría a mi contemplación. Era un éxtasis permanente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;Mientras me perdía por ese sendero, &lt;st1:PersonName productid="la Ciudad" w:st="on"&gt;la Ciudad&lt;/st1:PersonName&gt; agonizaba. La gente era reincorporada en cuentagotas a &lt;st1:PersonName productid="la F￡brica. Cada" w:st="on"&gt;&lt;st1:PersonName productid="La F￡brica." w:st="on"&gt;la Fábrica.&lt;/st1:PersonName&gt; Cada&lt;/st1:PersonName&gt; mes, veinte o treinta operarios se integraban al trabajo. Sus celebraciones contrastaban con el silencio de los relegados: los más viejos y los más jóvenes, los más flojos, los quejosos, los discutidores, los bromistas, los débiles, los necios, los muy bajitos, los excesivamente gordos, los demasiado inteligentes, los feos. Todos ellos eran desplazados al limbo. Aguardaban con débil esperanza estar en &lt;st1:PersonName productid="la Lista" w:st="on"&gt;la Lista&lt;/st1:PersonName&gt; de Reincorporados, pero mes a mes se les apagaba el brillo, se les acababa el crédito, se iban diluyendo hasta que se incorporaban a la masa de perdedores, hurgadores de tachos de basura, nómades, locos sueltos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;Yo, sabía, no acabaría así.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;Últimamente había comenzado a tener contacto directo con los explosivos que eventualmente elegiría. Me había decidido por la dinamita, dispuesta en torno a un cono que asegurara un enorme poder de penetración. Recordaba las gruesas paredes de &lt;st1:PersonName productid="La F￡brica" w:st="on"&gt;La Fábrica&lt;/st1:PersonName&gt;, su contundente estructura y el enorme tamaño de su planta. Se requerirían no menos de diez&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;focos, diez bombas de dinamita para voltear semejante arquitectura. Me entusiasmaba el mundo de los explosivos: ya sabía de memoria la característica de la nitroglicerina, la pólvora negra, el TNT, la dinamita. Esperaba ansioso poder&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;probar alguno de ellos, pero sabía que eso era imposible por el estruendo. Me contentaba entonces con leer artículos en &lt;st1:PersonName productid="la Biblioteca" w:st="on"&gt;la Biblioteca&lt;/st1:PersonName&gt; y mirar todas películas de guerra que pudiera. En mi mente se agolpaban términos como&lt;a name="indice"&gt; &lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Detonadores, Mecha lenta u ordinaria, Cordón detonante y relés de retardo, Barrenos y pegas, Taqueo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;. ¿Sería capaz de adquirir los componentes, almacenarlos, mezclarlos con seguridad, armar las bombas, colocarlas y hacerlas detonar?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Con Paco, al fin, organizamos una excursión a las montañas. Ahí, perdidos en valles inhabitados detonaríamos nuestros explosivos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Cuando llegamos al nacimiento de Río Rante al fin mis deseos se cuajaron: armamos las bombas de dinamita, las conectamos a un sistema eléctrico de detonación y…el rugido se escuchó, el aire vibró, la onda expansiva nos tiró al piso, gritamos, aullamos, nos abrazamos, excitados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Volvimos renovados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-1295126390252373481?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/1295126390252373481/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=1295126390252373481' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/1295126390252373481'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/1295126390252373481'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/05/la-fbrica-estatal-segunda-parte.html' title='La Fábrica Estatal, segunda parte'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-179307393237900905</id><published>2007-05-18T05:38:00.000-07:00</published><updated>2007-05-18T05:41:01.210-07:00</updated><title type='text'>La Fábrica Estatal, primera parte</title><content type='html'>Ahora que todo pasó, que La Fábrica voló por los aires dejando un enorme pozo negro, chatarra destrozada y un olor persistente a azufre, ahora, repito, es tiempo de contarlo todo.&lt;br /&gt;Esta ciudad vivió siempre por, para y con La Fábrica Estatal. Como una mala copia de esos castillos medievales que coronaban cada población, La Fábrica alzaba sus feas torres y estructuras muy por arriba de los techos de la Ciudad, destacándose como el único poder, la única fuerza que se acercaba un poco más al Cielo.&lt;br /&gt;Nunca supimos qué se fabricaba allí. Solo veíamos entrar diariamente camiones cargados de productos ferrosos, cauchos y plásticos, y salir, ordenados y limpios, unos camiones amarillos, cargados con El Producto. Se sospechaba que era algún componente que intervenía en la industria automotriz, pero ni los ingenieros más sagaces podían asegurarlo.&lt;br /&gt;Alguna vez se formaban grupos de intrépidos que seguían en sus pequeñas motocicletas a los camiones amarillos, pero jamás averiguaron nada: en algún momento de la intrincada geografía de rutas, cortadas, autopistas, calles y pasadizos los vehículos se perdían de vista, desaparecían como tragados por el paisaje y era inútil persistir.&lt;br /&gt;Los obreros (casi todos los hombres de la Ciudad entre dieciocho y sesenta años) sólo mentaban una larga y sinuosa cinta transportadora sobre la cual debían hacer sus tareas: sacar o poner diversas partes, ensamblar cables, remachar metales, pintar, barnizar, etcétera. Nadie sacaba nunca nada en claro.&lt;br /&gt;La otra pregunta era: ¿y a quién le interesa saber qué produce La Fábrica?, no es asunto nuestro.&lt;br /&gt;Yo opinaba así, por ese entonces. Mi destino estaba claro, desde siempre. Tenía veinte años y ya había ingresado a la Sección Maquilado de la División Patronificación. Mi futuro era promisorio: en cinco años ascendería a jefe de equipo, en diez a capataz de maquilado, en veinte ya podría ser supervisor de patronificación, en treinta ascendería a Coordinador de Área, y en cuarenta a Subgerente de Control. Me jubilaría a los 65 y viviría los diez últimos años de mi vida con una jubilación generosa. Qué más podría desear.&lt;br /&gt;Pero otros, en cambio parecían pregonar siempre el descontento: ¿qué pasa si el producto cae en su cotización y cierra La Fábrica? ¿eh? , ¿Cómo sobreviviría en ese caso la Ciudad? ¿Y como podríamos ayudar los obreros a mejorar el producto si  no sabemos qué es, para qué sirve? &lt;br /&gt;Los callábamos con nuestros gritos y todo terminaba ahí, con un buen vaso de aguardiente en la Taberna.&lt;br /&gt;Las autoridades de la Ciudad, en especial el Alcalde, trataban por todos los medios de limitar estos debates: publicaban Bandos u Ordenanzas como ésta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Señores vecinos: es sabido que nuestra suerte como Ciudad privilegiada depende de las excelentes relaciones que mantengamos con los administradores gubernamentales de la Fábrica. Nuestra progresista localidad, a diferencia de las tristes vecinas de la comarca goza de seguridad económica, una sabia administración municipal y un hermoso balneario a orillas del río. Se ha oído en diversas reuniones de vecinos sugerir que se debería reclamar información a los Gerentes sobre diversos aspectos de La Fábrica. Las autoridades del Municipio informan que serán extremadamente severas con esas personas: se les exigirá el pago anticipado de tasas y gabelas bajo amenaza de Juicio Ejecutivo por Morosidad. Retomemos la tradicional senda del buen sentido, la templanza y la amabilidad”&lt;br /&gt;La gente leía estos bandos, sonreía y juraba algo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;Para esa época me puse de novio, como era previsible. Las chicas de nuestra ciudad se dividían en dos grupos, las empleadas de La Fábrica y el Resto: empleadas en la Alcaldía, maestras, administrativas, vendedoras de tienda y enfermeras.&lt;br /&gt;Estaba decidido en el ánimo familiar que a mi me tocaría una del Resto. Así que enfilé mis pasos –es un decir- hacia la candidata: una pálida chica de mi cuadra con la cual cambiaba rituales saludos de buenos días y poco más. Cuando fue evidente para todo el vecindario que éramos el uno para el otro, tomé la iniciativa de invitarla al Baile de Primavera en el Centro Comunitario. Ella pareció sorprenderse y me susurró un cierto “sí”, teñido de sombras de duda. &lt;br /&gt;Nos casamos al año y fuimos a vivir a unos departamentos cercanos a La Fábrica, lo cual me permitiría ahorrar en transporte, aunque a ella la dejaba lejos de su puesto de trabajo como secretaria del Asistente Tercero del Jefe de Sumarios Administrativos del Municipio.&lt;br /&gt;Al mes me nombraron Adjunto Segundo del oficial de Mantenimiento. Y lo festejé con Celia, mi hermosa amante, secretaria del Primer Ayudante de Contaduría. Ella era de La Fábrica: sentía el persistente zumbido de su núcleo, al igual que yo. Allí en La Fábrica se podía percibir la vibración del poder. En cambio Dora, mi mujer, era residente de otro universo, alejado del verdadero corazón de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así vivía yo en esos años de preparación: excitado por La Fábrica, por su magnífico poder y por su callada amenaza de cerrar algún día: cuando bajaba la demanda del Producto se producían despidos o suspensiones temporarias de personal. Terror. Paseaban los supervisores por los pasillos laberínticos y con un leve movimiento de cabeza señalaban a las víctimas. En silencio, mientras los metales de La Fabrica se estremecían chirriando, todos los trabajadores miraban al elegido, lo despedían con la mirada y renovaban sus tareas. Algunos se persignaban.&lt;br /&gt;A mí, como a todos en algún momento, me tocó. Fui elegido junto a veinte más para “tomar un Descanso Programado” como se leía en el Telegrama que recibí dos días después de la seña del supervisor.&lt;br /&gt;No puedo relatar acá mi terror. Perder el trabajo en La Fábrica te convertía automáticamente en un marginal: perdías el crédito, te desafiliaban del Centro Comunitario e incluso en tu Iglesia podías sufrir discriminación. Claro que una suspensión temporaria no era el Despido Definitivo, pero…por algo se empieza y todos los casos de despido fueron precedidos de “descansos programados”.&lt;br /&gt;Yo ya tenía el mío. Dora me miró con reproche y me preguntó&lt;br /&gt;- No habrás estado alborotando a los jefes con preguntas impertinentes sobre El Producto y todas esas bobadas.&lt;br /&gt;- Pero no, querida. Sabes bien que soy una pieza perfectamente adaptada al sistema. Se trata de un descanso, una pausa que me proponen para cambiar un poco de aires.&lt;br /&gt;Me miró como con una mezcla de desprecio y lástima.&lt;br /&gt;- Suerte que yo sigo con mi trabajo en Sumarios –agregó con rencor.&lt;br /&gt;Se fue y me dejó en la cama, dispuesto a disfrutar de mi obligado descanso.&lt;br /&gt;Dormí hasta el mediodía. Leí las noticias, escuché la radio, leí algún libro olvidado, ojeé cartas viejas, garabateé en un cuaderno, miré el techo, dormité otra vez. Llamé a Celia. Le expliqué mi nueva situación. No se enojó, pero tampoco pareció conmovida por mi angustia: solo murmuró algo y pretextó un apuro para colgar. Después recibí una llamada de Pedro, uno de los alborotadores de Taberna. En resumen: que se compadecía, que estaba muy mal lo que me habían hecho y que me invitaba a hablar con él, esa tarde, en la Taberna.&lt;br /&gt;Fui, más por aburrido que por interesado. Ahí estaba, con su pipa y su larga barba, tomando el coñac de la tarde. Nunca había trabajado en La Fábrica. Era maestro, literato bastante malo, había intentado ser concejal, un fracaso, en suma.&lt;br /&gt;- Hay que volar por los aires a esa bolsa de mierda que nos está acabando. – me lo dijo así, de primera, sin preámbulos, por lo cual me puse de pie y me fui de ahí sin saludar. Habrá gente loca, pensaba mientras corría hacia mi casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando, días después, retomé el trabajo sentí un lejano  rencor, que nacía del centro de mi cabeza: como una sirena remota que indicaba alarma. No le presté atención y me sumergí en la inmensa Fábrica, ansioso por retomar el trabajo, entusiasta por reparar la mala imagen que había dejado en mis jefes.&lt;br /&gt;Debo describir ahora la sensación de pequeñez que te invadía al entrar a La Fábrica. Toda referencia cotidiana: una ventana, la cocina de tu casa, el autobús, perdía allí todo sentido. Las puertas, por empezar, eran como la entrada al Paraíso o al Infierno, supongo: de una dimensión inabarcable, gruesas, firmes, duras, eternas, marcando de una vez y para siempre que el afuera quedó atrás y ahora, niño, estás Adentro. La inmensa sala central se perdía entre las brumas y los vapores generados por las incontables máquinas que bordeaban la zigzagueante cinta central, la gran columna vertebral que juntaba las dispersas naderías que los diversos operarios contribuían a conjuntar. El Producto iba avanzando por esa cinta, recibiendo el homenaje que cada Grupo Operativo de Tareas le rendía: unos tornillos, algún conductor, válvulas, cableados. Naderías.&lt;br /&gt;Unas extrañas tuberías bajaban, subían, se cruzaban en diagonal, rotaban, te rodeaban, impidiéndote ver más allá, hacia el techo, que presumíamos se extendería en algún lugar. &lt;br /&gt;Cuando cada cual ingresaba a su Área Operativa la visión se estrechaba: solo veías un muro gris separándote del resto del mundo. Te concentrabas entonces en lo único vivo que había por allí: la Cinta trasportadora y su preciosa carga.&lt;br /&gt;A veces, no se sabe cómo, veías un papel sobre la cinta, un mensaje, una carta de amor, una amenaza. Por lo general eran malas palabras, inmensas y obscenas puteadas. Al rato, la cinta se detenía y una voz amenazaba con sanciones infinitas “al gracioso de turno”.&lt;br /&gt;A las dos horas de trabajar sobre la Cinta, podías tener un descanso de diez minutos. Ir al baño y estirar los brazos, fumar y leer apresurados algún diario y nuevamente a trabajar. Ocho horas así, mirando la Cinta y el Muro gris. &lt;br /&gt;Ese día, reincorporado en activo al proceso productivo, pasó sin incidentes: solo un desmayo en la Sección Pivoteo. Vi pasar a un par de Sanidad, con una camilla y, al rato, el urgente traslado de un viejo. Los enfermeros bromeaban entre ellos, como siempre hacen en todos los institutos de salud del mundo. Dicen que así contribuyen a tranquilizar al paciente, haciéndole ver que lo suyo no es grave. Pero ese viejo echaba espuma por la boca y parecía morirse y ellos seguían bromeando sobre las chicas que conocieron anoche.&lt;br /&gt;Cuando al fin volví a casa, saludé a Dora con un sonoro beso: todo había vuelto a la normalidad. Ella me devolvió el beso y fuimos a la cama, por primera vez en tres meses. No estuvo mal. Pensaba en Celia.&lt;br /&gt;Al otro día recibí un llamado de Pedro, el crítico de Taberna. Se disculpaba por la brusquedad del anterior encuentro y me invitaba a charlar “sobre la vida” esa tarde. Acepté. Estaba extrañando algún amigo, quizás este excéntrico pudiera ser buena compañía. Es cierto, tenía amigos. Pero adivinaba en ellos la misma agónica rutina que los hacía idénticos a mí. Y eso me aburría. Los quería, pero eran tan previsibles como las románticas películas que veíamos en el Cine, los sábados. &lt;br /&gt;Eran todos muchachos de mi barrio, de mi escuela, todos trabajaban en La Fábrica y todos ya estaban casados con las respectivas vecinas. Íbamos todos al Centro Comunitario a jugar al fútbol y a beber cervezas.&lt;br /&gt;De vez en cuando alguno de nosotros se largaba a llorar, entupidamente. Quizás alguno recordaba un sentimiento fuerte, un deseo les afloraba, ganas de mandar todo al diablo y escapar de La Ciudad y su bendita Fábrica. Pero duraba solo unos instantes, jamás había preguntas ni explicaciones.&lt;br /&gt;Me atraía Pedro: parecía sapo de otro pozo, tenía una historia para contar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Continuará)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-179307393237900905?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/179307393237900905/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=179307393237900905' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/179307393237900905'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/179307393237900905'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/05/la-fbrica-estatal-primera-parte.html' title='La Fábrica Estatal, primera parte'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-8006803015271199109</id><published>2007-05-10T12:56:00.000-07:00</published><updated>2007-05-10T13:00:30.244-07:00</updated><title type='text'>Mi primer cuento:    Navegando por la Net</title><content type='html'>&lt;h4 style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" lang="ES-AR" &gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Navegando por la net, como es mi costumbre desde hace unos meses, me encontré con este curioso documento que paso a reproducir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;«Tengo un descubrimiento, una alegría que comunicar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»Como se sabe, la vida se nos va, cada día. Nos despide en cada mirada fugaz, irrepetible, en ese trozo de conversación que escuchamos en el bar, y que nunca volverá.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»Dirán que estoy deprimido, que estos pensamientos sólo los tienen los suicidas o los locos. Pero la verdad es que me he pasado los últimos treinta años de mi vida despidiéndome de ella, como todo el mundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»Me despido, cada mañana, del trocito, circular y verdoso, de pasta dentífrica que uso. Me da nostalgia saber que ese trozo, justamente ése, nunca podrá saber cómo me irá durante el día que comienza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»Ni que hablar de la lechuga del mediodía o del café de la tarde. Se me hace un nudo en la garganta recordar, también, el diario de ayer, yaciendo al lado de la bolsa de basura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»Harto de nostalgia, hace pocos meses decidí guardar todo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»Así, con una herencia oportuna (de un monto bastante considerable) compré un enorme depósito por Nueva Pompeya.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»Lo primero que acomodé fueron los infinitos papeles que juntaba en los cajones de mi escritorio (cartas, facturas de luz, pruebas escritas del secundario, pañuelos de papel, diarios de 1967 a 1985).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»Más dificultoso fue poner en práctica el proyecto de guardar todo. Quiero decir, todo lo que pasa por mis manos. Libros, boletos, billetes, escarbadientes, bifes, tornillos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»Al principio me organicé de tal forma que todas las compras fueran de dos unidades, de cualquier cosa. &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="PT-BR" &gt;Deme dos diarios, deme dos caramelos, deme dos paquetes de Jockey.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="PT-BR" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;»Uno, pobre, el que desaparecería, era consumido normalmente. El otro, su doble, tenía destino de eternidad: lo almacenaba en mi depósito de Pompeya, al cual concurría con mi botín al fin del día.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»El problema, claro está, eran las comidas fuera de casa. Al principio el pretexto era que tenía alguien enfermo en casa y entonces marchaban dos espaguetis a la boloñesa, uno para llevar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»Como el procedimiento era engorroso y poco creíble, decidí no comer más fuera de casa. Rechacé invitaciones y produje absurdas combinaciones de horarios con tal de poder comer en casa. Siempre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»Otro tema eran las compras. Los almaceneros, carniceros y diarieros del barrio no terminaban de acostumbrarse a mi sistema. La sonrisas y comentarios en voz baja me fueron alejando cada vez más, en busca de nuevas caras. Vivo en Palermo. La última compra de cigarrillos la hice en Flores, a la altura de Rivadavia al 8.000.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»El supermercado es ideal. Allí nadie se sorprende de mi empeñosa manera de comprar todo doble.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»En mi depósito, clasifico el material por día, semana, mes y año. En las heladeras industriales que compré en remates, acumulo lomos, tomates y huevos. Trato, en general de evitar alimentos frescos, así que opté por dietas macrobióticas, plenas de granos y pastas imperecederas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»Veo, lógico, dos veces cada película. La videocasetera actúa diligentemente en mi ayuda, permitiéndome ver cada programa dos veces. Mi videocámara me acompaña casi siempre, por lo que, al fin del día, repaso todo lo que viví. Lo mismo, el grabador portátil que siempre me llevo en el bolsillo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»Vivo intensamente. Y revivo todo. Y eso lleva tiempo. Así que he introducido el insomnio como vocación, más que como condena.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»Rememoro —que no recuerdo— casi todo. Cuando no ubico qué comí el 23 de agosto de 1994, tomo un taxi hasta el depósito, recorro las estanterías y compruebo con exactitud aquella cena. También recupero lo que leí mientras cenaba y qué programa de televisión disfruté en la sobremesa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»Un problema mayúsculo es la gente. Como se comprenderá me resulta difícil duplicar personas. Opté por minimizar mi contacto con ellas. También, naturalmente, amigos y conocidos comenzaron a alejarse, seguramente debido a mi insistencia en fotografiarlos o filmarlos, pensando en que era presa de algún mal incurable.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»Despedí a mi mucama y realizo casi todas mis operaciones bancarias a través de cajeros automáticos. Salgo cada vez menos, a excepción de mis travesías en busca de cigarrillos o mis visitas al súper.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»La tecnología de fin de siglo me ayuda, debo reconocerlo. No es necesario ir a los multitudinarios cines de antaño. Ahora con el cable o el videoclub, paso mis horas de espectador sin tener que compartirlas con nadie.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»El teléfono, fijo y celular, la computadora, el fax, el cable, el correo electrónico, los videojuegos, las redes informáticas, el módem, el escáner, la radio y la televisión me permiten interactuar con el mundo de manera casi perfecta sin necesidad de tocar a nadie. En ese mundo de copy and paste, de record and play mi vocación por la duplicidad se expande al infinito. Sin ningún costo obtengo una copia de la realidad, exactamente igual a la realidad. El mapa sí es el territorio. La vida puede retenerse, guardarse, copiarse, archivarse y recuperarse eternamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»Ése es mi descubrimiento, mi alegría que, reconozco, no es plena porque no puedo conversarla con nadie, a riesgo de que el hechizo se rompa. Sólo me queda distribuir el presente documento por la net, a la espera de respuestas a la dirección de email artgonza@data.com.ar&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;»Gracias.»&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Pip.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;©1995&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left;" align="left"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;(Publicado en Badosa.Com; octubre 2000)&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-8006803015271199109?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/8006803015271199109/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=8006803015271199109' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/8006803015271199109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/8006803015271199109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/05/mi-primer-cuento-navegando-por-la-net.html' title='Mi primer cuento:    Navegando por la Net'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-2359309307461918450</id><published>2007-05-08T14:00:00.000-07:00</published><updated>2007-05-10T13:00:00.984-07:00</updated><title type='text'>Autobomo: comentarios sobre mis blogs</title><content type='html'>&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Antonio Giossa es un uruguayo enamorado de la web, que creó su propio blog (&lt;a href="http://bustismos.blogspirit.com/"&gt;http://bustismos.blogspirit.com&lt;/a&gt;)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Tuvo la amabilidad de publicar una sátira mía sobre los "ecologistas" entrerrianos y su llegada al poder. Las repercusiones fueron inmediatas: transcribo los comentarios del primer día.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;(un poco de autobombo no le viene mal a nadie):&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Estimados:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 128);font-size:130%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(128, 128, 128);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Todos sabemos que Internet - y en particular, la blogósfera - es una fuente inagotable de riqueza literaria. Y, en algunos casos, hay joyas ocultas que casi nadie conoce. Pero están ahí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Hoy de mañana recibí un e-mail de Esteban Lijalad. No lo conocía, pero me pedía que publicara un cuento de ciencia ficción, divertido, sobre un posible conflicto bélico entre Uruguay y Argentina. Me divirtió muchísimo, principalmente las referencias al discurso del venezolano Chávez.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Lo cargué en mi blog y, presto, comenzaron a caer varios comentarios. Todos elogiosos. Me extrañaba la no-aparición de algunos "clásicos" del blog, pero por intercambios de comentarios por correo electrónico descubrí que estaban ocupados... leyendo ávidamente los blogs de Esteban.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;En particular - y como fanático de Asimov - me encantó el corolario de las Leyes de la Robótica. Y, tomando en cuenta el conflicto por las "papeleras", me divirtieron los tres o cuatro cuentos o historias que hay al respecto. Una visión muy ácida y crítica sobre la irracional postura de los asambleístas, que esconde mucho de politiquería barata de puntero peronista cubierta a las apuradas con un poco de pátina ecologista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Para mi asombro, los blogs de Esteban no tienen casi comentarios. Eso, en lenguaje de los blogs, significa que no tienen muchas lecturas. Y, justamente, Esteban me lo terminó por confirmar en uno de los comentarios que dejó en mi blog.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Agradeciendo las más de tres horas que pasé divirtiéndome de lo lindo con sus cuentos, permítanme sugerirles la visita a los blogs de Esteban Lijalad. Y, si están interesados en comentarles su opinión, pueden enviarle mensajes a &lt;/span&gt;&lt;a href="mailto:estebanlijalad@uolsinectis.com.ar"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;estebanlijalad@uolsinectis.com.ar&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;. Estoy seguro que agradecerá la atención y lo motivará aún más a seguir escribiendo. Si escribía con ese nivel, aún pensando que nadie lo leía, lo que será ahora...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Los  blogs...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Cuento  Semanal&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://cuentosemanal.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;http://cuentosemanal.blogspot.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://cuentosemanal2.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;http://cuentosemanal2.blogspot.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Monología&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://monologia.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;http://monologia.blogspot.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Un abrazo a  todos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;________________&lt;br /&gt;Antonio F. Giossa&lt;br /&gt;Buenos Aires |  Argentina &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;____________&lt;br /&gt;Antonio Giossa&lt;br /&gt;PD: En un intercambio de emails con él, le pregunté el motivo del retorno del 'Cejas' y me respondió que, en Uruguay, Sanguinetti es eterno... Espero que se equivoque :)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Anotado por: &lt;a href="http://bustismos.blogspirit.com/" target="_blank" title="Antonio Giossa"&gt;Antonio Giossa&lt;/a&gt; | martes, mayo 08, 2007 &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;…………………&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Me entretuve largo rato y aun sigo disfrutando enormemente la lectura de los blogs de Esteban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antonio, ¿es el mismo Esteban que escribe comentarios en tu blog?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un beso. Lucia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Anotado por: Lucia | martes, mayo 08, 2007 &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;que hago??? que hago???&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿¿me quedo con Bustismos de Antonio, que me divierte y me informa o mejor me quedo con Cuento Semanal de Esteban, que me divierte como loco y estoy seguro que me convertiré en un fanatico???&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya se&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo leyendo los dos!!!!!!!!!!!!!!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felicitaciones al blogger Esteban y adhiero a la consulta de Lucia. ¿Es el mismo Esteban que postea muy buenos datos en Bustismos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un abrazo fuerte a la barra del blog&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Alberto&lt;br /&gt;Uruguayo residente en Mexico DF&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;………………………….&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Muy bueno !!!&lt;br /&gt;Lastima que no comenta la triste historia de lo que ocurrio con FILANDIA a partir del 2009.&lt;br /&gt;El archi-contaminado-contaminante pais empezo a sufrir las terribles consecuencias de su maldad papelera. Fue durante la primera presidencia de Linus Torvald que empezaron los primeros casos, que si bien eran aislados no por eso menos preocupantes:nacian niños con extrañas malformaciones etico-sociales. Al principio se desconocia esta extraña patologia, sin embargo expertos sudamericanos llegaron a una conclusion alarmante: sin lugar a dudas los FILANDESES estaban dando a luz a hijos peronistas !!!&lt;br /&gt;Finalmente este detestable pais estaba al fin pagando sus pecados !!&lt;br /&gt;La situacion fue empeorando rapidamente, su sociedad se fue descalabrando, argentinizando, tinellizando, maradonizando hasta llegar a un grado practicamente disfuncional.&lt;br /&gt;Alrededor del 2015 un grupo de maestros cortó todas las vias de acceso al pais, aeropuertos y comunicaciones incluidos. A partir de ese momento no existe informacion fidedigna de que es lo que realmente ocurre detras de la "Cortina de Papel"&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Anotado por: Perikles | martes, mayo 08, 2007&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;------------------------------- &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Conozco el blog de cuentos semanales desde hace varias semanas y confieso que disfruto la lectura de lo que sale de la imaginación y el conocimiento de Esteban. Lo adoro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De casualidad entre hace una semana a este blog gracias a un link en blogalaxia y encuentro que mi blog preferido tambien es promocionado aqui. Que felicidad!!!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias Antonio por compartir sin problemas la nota de humor de Esteban y publicar gentilmente los links a los blogs de el.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diablita argentina&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;---------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con respecto a los blogs de Esteban, aún sigo prendido a ellos, leyendo sin parar. &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="PT-BR" &gt;E X C E L E N T E S ! ! !&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;____________&lt;br /&gt;Antonio Giossa&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;-----------------------------&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Esteban:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis felicitaciones, voy por la mitad de la lectura de tu blog y sigo sin parar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andrés Lagomarsino.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;--------------&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Yo recomiendo leer atentamente la nota titulada "Pasteras: Razón o locura" escrita a mediados del año pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extraigo como ejemplo lo siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asambleísmo, esa forma elemental de pseudodemocracia -donde triunfa el más enfático, el más sensiblero o el más audaz, nunca el que expone el mejor argumento- intenta transformar a Argentina en una inmensa y permanente arena de debate, donde “el pueblo” decide sobre todo: justicia, economía, trabajo, ecología, cultura. Las “masas movilizadas” (o sea: los 500 asambleístas de Gualeguaychú) se arrogan el derecho de dictar nuestra política exterior; los 100 padres, quien gobernará Buenos Aires; 40 militantes de FUBA, quien gobernará la UBA, y así sucesivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El link:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://monologia.blogspot.com/2006/12/pasteras-razn-o-locura.html" target="_blank"&gt;http://monologia.blogspot.com/2006/12/pasteras-razn-o-locura.html&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;st1:personname productid="La Profe.-" st="on"&gt;La Profe.-&lt;/st1:personname&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;.--------------------------&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Recomiendo plenamente todos los escritos de Esteban Lijalad en sus blogs, pero destaco en particular algunos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Socialismo social&lt;br /&gt;&lt;a href="http://monologia.blogspot.com/2007/05/socialismo-social.html" target="_blank"&gt;http://monologia.blogspot.com/2007/05/socialismo-social.html&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Calentamiento Global: no te calentés&lt;br /&gt;&lt;a href="http://monologia.blogspot.com/2007/04/calentamiento-global-no-te-calents.html" target="_blank"&gt;http://monologia.blogspot.com/2007/04/calentamiento-global-no-te-calents.html&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y un aplauso para Poesía de Crisis (&lt;a href="http://monologia.blogspot.com/2007/01/poesa-de-crisis.html" target="_blank"&gt;http://monologia.blogspot.com/2007/01/poesa-de-crisis.html&lt;/a&gt;), me daba la misma sensación cada vez que escuchaba a ese notero del informativo de Canal 13. Se mete en el barro de una chacra de Entre Ríos, inundada hasta la copa de los árboles, con animales muertos y paisanos obligados a abandonar su casa y su tierra; y al notero le sale flor de nota en poesía, igualito igualito a como lo comenta Esteban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="PT-BR" &gt;Gil Grissom&lt;br /&gt;Miam, FL&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="PT-BR" &gt;----------------------------------&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;a mi el que mas me está gustando es 'Australopitecus'. Y junto con el me gusta muchisimo "Piteca', la historia de la hembra que se hizo mujer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;&lt;br /&gt;--------------------------------&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Mis dos preferidos.............&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Meteorologías&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las Tres Leyes de la robótica y un Corolario&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero están en &lt;a href="http://cuentosemanal.blogspot.com/" target="_blank"&gt;http://cuentosemanal.blogspot.com&lt;/a&gt;/, el primer blog de Esteban casi al final, abajo de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andrea Lombardini&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Agradezco los elogios. Mi sorpresa- creia que NADIE leía mis blogs - se mezcla con el entusiasmo de haber dado con un espacio en donde no reina la agresion, como en tantos foros, sino el respeto.&lt;br /&gt;Me impuse el deber de mantener mis blogs porque sabía que a la larga "alguien" daria con ellos. Prece que llegó ese día. Gracias a todos.&lt;br /&gt;Esteban&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;-------------------------------------&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="EN-US" &gt;Dear Esteban:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Congratulations! You have an excellent blog and very good stories!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Keep writing!!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yours.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paul &lt;st1:place st="on"&gt;&lt;st1:city st="on"&gt;Steimberg&lt;br /&gt;London&lt;/st1:city&gt;, &lt;st1:country-region st="on"&gt;UK&lt;/st1:country-region&gt;&lt;/st1:place&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="EN-US" &gt;­------------------------&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Antonio: Muchas gracias por divulgar el blog de Esteban.&lt;br /&gt;Es brillante! De alguna forma más o menos entrecortada no he parado de leer sus escritos entre trabajo y estudios.&lt;br /&gt;Sería injusto decir cual me pareció mejor, pero en todos hay una sensibilidad exquisita acompañada de una narración impecable. Ahora si es por mencionar alguno recomiendo, además de los que ya dijeron, Idioma Unico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas maneras, quisiera hacer un llamado de atención sobre el comentario de Marcelo, el segundo de todos.&lt;br /&gt;Abrazos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Anotado por: Luis Anastasía | martes, mayo 08, 2007&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-2359309307461918450?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/2359309307461918450/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=2359309307461918450' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/2359309307461918450'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/2359309307461918450'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/05/autobomo-comentarios-sobre-mis-blogs.html' title='Autobomo: comentarios sobre mis blogs'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-6841495086800919004</id><published>2007-04-24T06:59:00.000-07:00</published><updated>2007-04-24T07:18:27.084-07:00</updated><title type='text'>Mancha</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Lo veo por la pantalla de la tele, como casi todos los días, ya. Luce perfecto en su perfecta mediocridad: esa cara de buen militar latinoamericano, esa perfecta puesta en acto de lo que en potencia era ese ser apenas nació. Como diría Ortega y Gasset (que dijo algunas cosas más que “el hombre y su circunstancia”) Chávez cumple su destino de militar Latinoamericano a cabalidad, su belleza se ha extendido desde la potencia al acto de forma consistente y, válgame dios, perfecta. Chávez es perfecto en su odiosa fealdad milica latinoamericana. Uno al verlo se lo imagina – perfectamente- arengando a la tropas, departiendo con los subordinados, haciendo bromas de macho caribeño bajo los efectos de algún ron dulce, ahí tarde, después de cenas y prostíbulos, sin esposas formales a la vista, despachándose a gusto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo veo por la TV, casi inmaculado, despotricando contra algo o bromeando contra alguien, Bush, el Etanol o algo así. De pronto le veo una diminuta imperfección. Como si el plano de su diseño hubiera incluido por error una pequeña cagada de mosca: marrón, alargada, fea. En la frente le veo una cagarrona de mosca, un grano insolente que viene a alterar los planes de perfección milica: ni un pelo de más, ni un bigote o barba castrista sino apenas ese corte de cabrón de cuartel, sin un pelo fuera de lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ahí está esa cagarrona, y sonrío.&lt;br /&gt;Quizás, fantaseo, sea el comienzo de su fin. El tipo todos los días , a esas horas imposibles en que se levantan los militares, cinco o seis de la madrugada, se va a afeitar. Se mira en el espejo, sus aun menos de 50 años brillan en todo su esplendor, a excepción de esa diminuta cagarrona que le nació hace poco en la frente, a un centímetro de su casco de pelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le preocupa. Lo angustia un tanto. Empieza a imaginar que le crecerá, le nacerán pelillos de esa mancha negra, su frente se irá cubriendo de a poco de ese cáncer negro y peludo que le atraerá la atención de la gente, ya aburrida de sus cuatro o cinco horas diarias de discurseo. Entonces la gente, el pueblo, el glorioso pueblo venezolano, empezará a entretenerse con su mancha. Será la comidilla: que está más grande, que tiene forma de pera o de manzana, que esta más amarronada, que se le notan unos pelos…&lt;br /&gt;Nadie, al final, escuchará sus arengas. El Socialismo del siglo XXI, esa construcción retórica basada en el puro discurso y el novedoso expediente de estatizar empresas para transformarlas en burocracias aptas para amigos, empezará a menguar su entusiasmo. Atraerá más el acontecer de su mancha que las palabras incontenibles de su verba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahí me entusiasmo yo . Y llego casi a extrañarlo, quiero ver su bendita mancha, comprobar si crece, se desarrolla, se proyecta hacia el futuro, si envuelve ya la frente del Caudillo prefigurando su final y el de su socialismo pretérito e imperfecto.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-6841495086800919004?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/6841495086800919004/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=6841495086800919004' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/6841495086800919004'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/6841495086800919004'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/04/mancha.html' title='Mancha'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-3164900465238817015</id><published>2007-04-19T11:51:00.000-07:00</published><updated>2007-04-24T07:19:04.216-07:00</updated><title type='text'>Una historia del mundo</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; line-height: 150%;" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; line-height: 150%;" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; line-height: 150%;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;In memoriam Italo Calvino&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h3 style="text-align: center; line-height: 150%;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;  &lt;h3 style="text-align: center; line-height: 150%;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;" lang="ES-AR"&gt;Creación&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: right; line-height: 150%;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;" lang="ES-TRAD"&gt;El centro de &lt;st1:personname productid="la Tierra" st="on"&gt;la Tierra&lt;/st1:personname&gt; gira más rápido que la superficie&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un grupo de científicos estadounidenses descubrió que el centro de &lt;st1:personname productid="la Tierra" st="on"&gt;la Tierra&lt;/st1:personname&gt; gira más rápido que sus capas superiores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Lo que estamos diciendo es que el núcleo central rota ligeramente con más rapidez. En otras palabras, cada día rota un poco más que la corteza y el manto terrestre”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este fenómeno, llamado "súper rotación" es de entre 0,3 y 0,5 grados cada año. Lo que significa que, en 900 años, el centro de la tierra habrá completado una rotación más que el resto del planeta.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;En efecto, yo estuve ahí. Recuerdo que tuvimos algunas discusiones con wertqx2 y el mismísimo dios Terruno (en aquellos años primigenios era bastante común cruzarte con el dios local y charlar sobre planes futuros. Yo mismo, recuerdo, le sugerí que sería bueno ver brillar algo de noche, para no extrañar tanto al sol. Luna, la llamó)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asunto fue que con mi amigo wertqx2 – un gas inerte- mientras nos observaba la proto molécula orgánica HOC5O4 (Jé, cuantos recuerdos...) apostamos a quién llegaría antes al centro del planeta. Mi amigo insistía en que el centro sería un plasma entre líquido y sólido, lleno de áreas de paso, fácilmente franqueable. Yo, por el contrario, aducía que podríamos llegar hasta cierto punto, pero que la materia se volvería tan dura y comprimida que sería imposible seguir avanzando. Ahí fue cuando consultamos con Terruno, requeteocupado , juntando material para crear &lt;st1:personname productid="la Luna" st="on"&gt;la Luna&lt;/st1:personname&gt; . Casi no nos atendió. Lo que recuerdo es que dijo con una enigmática sonrisa: cuando lleguen verán algo muy especial.&lt;br /&gt;No le pudimos sacar ni una sola palabra más. Ni HOC5O4, esa seductora protomolécula pudo ablandar al dios local. (Guau, que linda era...)&lt;br /&gt;Así que, acicateados por la duda y con el afán extraño de descubrir- justo en un momento en que más que descubrir lo existente era más tentador adivinar lo porvenir; por ejemplo cómo sería esa bendita Luna, qué órbita recorrería, etc.-&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;digo que mientras la mayoría de nuestra gente (átomos sueltos, premoléculas, algún neutrino y los inefables rayos gamma) escudriñaba las novedades del cielo (parece que había una competencia entre dios Terruno y el dios Martuno por ver quien hacía el planeta más elegante) nosotros queríamos sumergirnos en la profundidad, no se sabe bien para qué.&lt;br /&gt;Tenía una sospecha. Y HOC5O4 tenía que ver con esa sospecha. No eran celos, exactamente (sentimiento complejo que un átomo seguramente no puede tener) pero teníamos un deseo insistente, irreprimible, de hacer algo realmente original y recibir de parte de HOC5O4 una mirada alentadora, una sonrisa solo dirigida a mi (o a wertqx2, depende).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un buen día (en aquellos tiempos cada día duraba tres meses de los de ahora, creo que porque el eje de rotación del planeta no estaba aún en la posición que finalmente – tras las muchas vacilaciones de nuestro hamletiano dios local- iba a tener, mil millones de años después), un buen día nos decidimos; y cada uno por su lado , nos metimos en el magma hirviente en busca del Centro mismo del mundo.&lt;br /&gt;No voy a aburrir con detalles. Penetrábamos rápido : nada nos quemaba, nada disolvía nuestra estrecha unidad Proton-Neutron- Electrón , ninguna fuerza normal podría hacerlo (al menos hasta 1945), nada nos impedía por lo tanto sumergirnos cada vez más en la entraña de &lt;st1:personname productid="la Tierra." st="on"&gt;la Tierra.&lt;/st1:personname&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Ver, no veíamos nada: ni siquiera nos hacíamos esa pregunta. Nuestros sentidos no eran los de ahora. Nosotros sentíamos a través de las vibraciones, que venían a ser una fuente maravillosa de información. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Atravesamos mares de hierro líquido, cascadas que fluían hacia el centro, contrapuestas a chorros de alta presión que emergían desde abajo con fuerza inusitada. Todo bullía, tal cual como una sopa en el caldero: los trozos de calabaza emergen de pronto, desplazando a la batata y siendo desplazados a su vez por el repollo. Para evitar ese circuito tratábamos de aferrarnos a las cascadas de lava que caían y saltar en cuanto la contracorriente nos tiraba para arriba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Así llegamos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;No les voy a mentir: me emocioné. Una esfera inmensa, oscura, sólida rotando inmersa en otra enormemente mayor, líquida, casi transparente. Esa era la maravilla que Terruno, alabado sea su nombre, nos tenía reservada. Solo nosotros dos, mi buen amigo y competidor wertqx2 y, yo, un servidor: qwerty, tuvimos el privilegio de ser testigos de esa osadía. Lágrimas no podían derramar mis no-ojos (en aquella época abundaban los prefijos negativos: por ejemplo decíamos: tenemos una No-luna muy linda; espero que esa No-pantera no me ataque Pocas cosas existían y pocas tenían nombre asignado), pero ambos nos no-miramos en silencio, conmovidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Entonces, algo tiró de mí y me vi arrastrado hacia esa masa dura: crucé la frontera entre ambas esferas, atravesé varias dimensiones, hice un salto epistemológico (así lo llamaría Althusser cinco mil millones de años despues)&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y comprendí la esencia del mundo que había creado Terruno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Esa esfera&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se movía sutilmente más rápido que la mayor. Y yo me alejaba segundo a segundo un poco más de mi amigo. Noté, sin embargo, que wertqx2 no hacía ningún&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;gesto para rescatarme. En cambio, vi una leve sonrisa en sus moléculas frontales y supe que me dejaría allí, solo y a la deriva, mientras él subiría ansioso, para quedarse con HOC5O4 como premio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;900 años tardé en volver. Un giro completo del núcleo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Subí rápido, en un chorro de Níquel y aparecí en la superficie de &lt;st1:personname productid="la Tierra" st="on"&gt;la Tierra&lt;/st1:personname&gt;, exactamente en el punto en el que un milenio atrás me había sumergido en lo profundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Todo estaba cambiado. En esa brizna de tiempo que es un milenio, un leve estornudo de la eternidad, las cosas estaban&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;realmente cambiadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Por empezar, en el cielo brillaba &lt;st1:personname productid="la Luna" st="on"&gt;la  Luna&lt;/st1:personname&gt;, una Luna apta para cantarle serenatas, blanca, iluminando la triste noche, haciéndola menos negra y borrosa. Sol y Luna.Ying y Yang&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Mis amigos wertqx2&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;HOC5O4 habían conformado una no-pareja, (un potencial Ying y Yang) que con el tiempo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;quizás fructificaría en nuevas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;formas de existencia, blandas, gelatinosas, con la rara capacidad para replicarse y lograr así la eternidad de la descendencia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Terruno era ya inencontrable. Sus fuerzas parecían haberse agotado después de crear &lt;st1:personname productid="la Luna" st="on"&gt;la Luna&lt;/st1:personname&gt; y enterarse que Martuno -siempre excesivo- había creado &lt;i style=""&gt;dos &lt;/i&gt;lunas en Marte. Eso lo deprimió y juró vengarse de algún modo. Tierra y Marte. Ying y Yang &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;A quién se le ocurre crear una maravilla y enterrarla en el lugar más inaccesible del planeta. Solo yo pude apreciarla. Pero sé, también, que siempre habrá quienes la busquen fuera: en los cielos, en las estrellas, en dioses estridentes y pomposos, sin saber que ella está ahí adentro. En lo más básico de Todo, hay un núcleo que gira y sostiene al resto. Núcleo y periferia. Ying y Yang.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Cuando saludé a mis amigos, sin rencor, supe lo que significa volver a casa. Y no dejé de apreciar en HOC5O4 una emoción especial, un ardor en su forma de no-mirarme con sus no-ojos. Sabía que me había comprado un problema, y que tardaría un par de miles de millones de años en resolverlo: yo quería ser el papá de la primera célula de vida de &lt;st1:personname productid="la Tierra. Y" st="on"&gt;la Tierra.  Y&lt;/st1:personname&gt; mantener a wertqx2 como amigo: Ying y Yang. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Y así sería para siempre. Nada volvería a ser único y simple. Yo sabía que Él había creado un mundo doble y complejo, a su imagen y semejanza&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; line-height: 150%;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; line-height: 150%;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h3 style="text-align: center; line-height: 150%;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;" lang="ES-AR"&gt;Singularidad&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;I&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Cuando al fin nació, el Universo entero supo que era una Singularidad. Le recordaba, a cada átomo, ese glorioso instante en que todo existió simultáneamente (aunque esa no es la expresión adecuada ya que el tiempo aun no existía). En fin, les recordaba ese día único cuando todo tomó forma, cuando al fin el espacio nació, se expandieron los primeros átomos, brillaron encendidas las partículas, nació la luz, el sonido, la distancia, la forma, la energía, los futuros dioses y- nadie los sospecharía aun- la autoconciencia y el dolor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Eso aún requirió muchas eras,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en las que lo indiferenciado fue dando lugar a lo heterogéneo, pequeñas discontinuidades, fuerzas que se acumulaban más en un punto que en otro, obligando a las partículas cercanas a detener un tanto su expansión y, quizás contra su voluntad, empezar a adaptar su ritmo al de la singularidad naciente, esas proto galaxias, o proto estrellas, esos agrupamientos de fuerzas que convocaban como en clarines a cerrar filas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;II&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;En algunos de esos grumos de materia se cocían estrellas y planetas. Y en algunos de ellos, quizás solo en uno, especial, único, se cocía otra cosa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Algo muy Singular: un trozo de materia con comportamiento… elemental, todo lo que se quiera , del tipo: frio –no, calor –sí. Partículas agrupadas en combinaciones complicadas, donde reinaba el Carbono. Y bullía algo más. Todo el Universo lo sabía, de algún modo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;En alguna charca cálida, en algún momento, el experimento daría resultado: tanto crear comportamientos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sin poder traspasarlos a otras moléculas era descorazonador. Las moléculas de carbono ensayaban movimientos distintos, sentían amor y repulsiones (sí a la luz, no a la oscuridad) pero eran incapaces de compartir esas experiencias, traspasarlas, comunicarlas a pares, a conformaciones similares de átomos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;III&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Alguna vez , entonces, en el seno de una de esas protovidas algo comenzó a acumular información, con intención de que otra cosa la leyera y actuara como su par. ¿Y qué otra cosa mejor que una parte de si misma? ¿Qué cosa más cercana mí, que yo? habrá&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;intuido Mamá Célula hace cinco mil millones de años.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Entonces, como sucede en las grandes ideas, todo fue simple, bello e iluminador. Se trataba de duplicar la información, creando una doble linea de código, una larga espiral doble para poder replicar en un momento, duplicandoME, pariendoME en dos (Madre&gt;&gt;&gt;Hija), naciendo en el mismo momento, dividiéndose entre YO-TU, una Singularidad enorme, casi tan estruendosa y bella como ese día inicial del Big Bang.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;IV&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;¿Sucedió unicamente aquí, a unos cientos de kilómetros de tu casa? ¿O en aquella lejanía que ni imaginamos? Cuesta pensar que fue acá , en el barrio. Tanto estruendo, tanto Big Bang, tanto Dios, para que , digamos, aca nomás, cerca del Ecuador o&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en el Pelourinho da Bahia , una molécula extraña con Carbono, Oxigeno y Hidrogeno se partiera en dos, se pariera en dos, se replicara, se duplicara y el Universo- ese portento- creara al fin a su relator, a su testigo, su dolor y su nostalgia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Nacer&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; line-height: 150%;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Mi hipótesis es que la tarea original de la conciencia fue anticipar el éxito y el fracaso en la resolución de problemas y señalar al organismo en la forma de placer y dolor si éste encontraba la senda correcta o equivocada para la solución del problema.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; line-height: 150%;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; line-height: 150%;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Karl Popper, “El conocimiento y la configuración de la realidad”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Al principio todo era sombra. Solo se sentía vivo el tacto, la sensibilidad al frio o al calor. Había también alguna noción de lo mojado y lo seco. Con lo mojado tendíamos a abrir nuestras duras conchas para que entraran briznas de alimento: pedazos ínfimos de carnes muertas, algunas pequeñas gotas orgánicas. De eso nos alimentábamos, sin ojos para ver la luz y el cielo y el sol. Solo una viscosa carne entre las dos tapas duras, que servía para aferrarnos a la roca, a esperar el golpe de ola que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;nos traía el alimento. En esa vida, parecida a la de una tumba, sin movimientos, esperando simplemente con la boca abierta la llegada de materia, nada había para cambiar, nada estaba mal. Pero nada estaba&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;bien.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Algunos de nosotros sentíamos esa carencia. el vacío.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Pero podíamos hacer poco. Yo, a veces lo intentaba. Moverme. Despegarme de la roca. Lo fui logrando de a poco. Al menos eso me permitía en las peores horas del mediodía, cuando bajaba la marea y el sol calentaba, moverme hacia lo húmedo y fresco, escapar de lo seco y caliente. Tardé muchos siglos en lograr algo parecido a unas piernas o brazos y lograr moverme. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Muchos milenios más necesité para darme cuenta de que sería bueno saber qué hay unos centímetros más allá: si un animal listo para devorarme, o una sombra deseable, o un charquito lleno de pequeños bichos. Anticipar algo el futuro, y poder así tomar alguna decisión de dónde dirigirme. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Al principio no sabía cómo. Notaba que diferenciaba día y noche, no solo por la caricia del sol y el frío de su ausencia. Al fin pude expresarlo, imaginarlo: el día resplandecía, era claro, luminoso. Roté, giré hasta que al fin pude determinar qué parte mi cuerpo era más sensible a ese resplandor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-MX" &gt;Cuando me sentí capaz abrí un canal y esa parte de mi cuerpo pudo al fin, por primera vez, mirar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-MX" &gt;Me cegó la luz directa del sol, aprendí a escapar de ella, aprendí a ver qué hay allá: un peligro o una paz, sombra, luz o alimento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Así fue que aprendí a aprender. Lo básico: sombras y luces, la silueta de algún animal al acecho, donde encontrar comida, y donde amor. Supe que más que esperar que las esporas de vida se juntaran al azar de las corrientes, era mejor acercarse al otro e intercambiar nuestros jugos para crear nueva vida. Sobre todo, más excitante. Habíamos empezado a ejecutar un juego, cada vez a que llegaba el momento. Porque gracias a los ojos podíamos diferenciar a los individuos. Y podíamos así elegir. Nos mostrábamos, entonces. Algunos empezaban a colorear sus pieles, a mostrar brillos inesperados en picos y uñas. Nos elegíamos así por grandes, o por bellos, o por originales, o por los colores, o por las formas de penachos, picos, colas, alas o patas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;En algún momento supimos que podíamos volar, mudar de lugar, escaparnos del frio o la seca, buscar el lugar más seguro para parir y criar, el mejor para encontrar agua o alimento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-MX" &gt;Llenamos el bosque de gritos, alcanzamos llanuras, conocimos otros peligros y otras costas, otros peces para comer, otros gatos para temer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Nos equivocábamos. Algunos de nosotros morían inclementemente por haber errado en su diseño: achicharrados de calor, o presa de animales más fuertes, o fundidos por cambios climáticos sorpresivos. Había mucho de mala o buena suerte. Y mucho de malos o buenos diseños. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Gozábamos. Cada cacería bien terminada, cada acercamiento con otro, cada amistad, cada amor nos volvían inmensamente felices, como puede serlo un conejo, un águila o el tiburón. Algunos amaban ir en grupo, otros eran solitarios, algunos valientes, otros pequeños y asustadizos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Cambiábamos. A veces un cataclismo mataba a casi todos y solo sobrevivían los asustadizos y pequeños. A veces todo era favorable para crecer hasta el cielo, ser enormes masas de músculo y garras, dueños de todo el bosque. Otras convenía ser pequeños y muy veloces.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Últimamente, los más inteligentes , refugiados en inaccesibles árboles de la jungla desarrollábamos estrategias de caza en grupo, con jefes y lugartenientes. Y alguna forma elemental de comunicar ordenes o avisar peligros. Nos llamamos “monos”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-MX" &gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; line-height: 150%;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Piteca&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Al principio los monos del grupo de Piteca, y ella misma, se peleaban a toda hora. Las hembras tenían muy pocos hijos- uno cada cinco años-, nadie se preocupaba por darle de comer a la madre mientras criaba al niño -sobre todo en los peligrosos meses iniciales- y la pobre se las tenía que arreglar sola. Por eso las mamás cargaban todo el día a la cría, mientras buscaban qué comer. Para eso le servían los largos pelos, en los que el bebé se enroscaba, aferrado a la mamá desesperadamente. Es que subían a los árboles y desde ahí, una caída es el fin. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;El problema era que con tan pocos hijos, el grupo casi no crecía: eran demasiado pocos, rodeados de enemigos más tontos que ellos, pero más numerosos. La muerte de un niño era una tragedia que ponía en riesgo la existencia misma de la especie. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Otro problema que teníamos es que cuando una hembra se ponía en celo- o sea estaba lista para recibir a un macho y así quedar embarazada- las peleas entre los machos eran terribles. Todos querían ser el primero en acercarse a la hembra en celo. Y así no hay grupo que aguante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Una solución que algunos grupos adoptaban era que todas las hembras fueran de un único macho, El Macho Dominante. Papito. El tipo normalmente era el más grande, el más alto, el más fuerte, el más fiero. En algún momento de su vida había desafiado al Macho Dominante anterior y lo había vencido. Ahora era él quien disfrutaba, con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;todas las hembras a su disposición. El problema es que los que se quedaban fuera del harén se volvían locos, lo provocaban, lo buscaban, hasta que el tipo abandonaba por cansancio, permanentemente retado a duelo por los más jóvenes y agresivos. Tiranía y resistencia a la opresión&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Otros grupos no tenían macho dominante: eran todos contra todos, a lo que salga. Anarquía total.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;En suma, los machos se entretenían peleando, y nadie atendía a las hembras, ni les buscaba comida, el grupo no crecía, los alimentos empezaban a escasear, los rondaban tigres y leones; las cosas se ponían cada vez peor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Una noche, Piteca tuvo un sueño: unas imágenes que se le empezaron a conformar en su cabeza, como una visión del futuro. Ella, de pie -no como ahora, arrastrando los nudillos, mal caminando en cuatro patas-. De pie, caminando en sus dos patas traseras, cargando a su bebé con un brazo, mientras que con el otro se dedicaba a recoger frutos, tallos, raíces jugosas, hojas frescas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Despertó con un deseo único, fuerte, dominante: tenía que lograr ponerse de pie, caminar en dos patas, erguida, vertical, dominando el horizonte, mirando a los machos desde el poder de la maternidad, eligiendo al más amable: uno que se dedicara a traerle comida - pequeñas ardillas, insectos húmedos, crocantes. Así podría alimentarse mejor, producir leche más nutritiva, fortalecer al bebé desde el primer día. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Pero para eso tenía que lograr tener un hombre a su entera disposición, dedicado a ella. No buscando desesperado donde depositar su esperma, siempre listo ante cualquier hembra en celo. No señor. Para eso había que inventar algo inaudito: lograr estar SIEMPRE en celo a fin de retener a SU hombre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Un millón de años le costó a Piteca lograr el objetivo: tuvo que aprender a caminar en dos patas; desarrollar los senos y otros atributos de reclamo sexual para su pareja; parir y criar a un chico cada dos años; mejorar la alimentación; aumentar la masa corporal y el tamaño del cerebro, (eso aumenta el tamaño de la cabeza de los fetos, lo cual acelera el nacimiento -porque si no, no pasa-, lo cual obliga a parir criaturas cada vez menos completas, más débiles, lo cual obliga a mayores cuidados maternos, lo cual..) aprender técnicas de recolección y caza cada vez más elaboradas; producir herramientas, ropas y utensilios; elaborar normas grupales de educación, trabajo, crianza, defensa, herencia, etc.; establecer rituales de identificación grupal; mejorar la comunicación oral; expresar sentimientos a través del arte; comenzar a creer en fuerzas poderosas- dioses y demonios-; enterrar a los muertos; temer a la muerte; tener angustia. Ser humano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Ahora los machos no se pelean por las hembras, cada pareja conforma familias duraderas, las hembras comparten tareas y se ayudan, los machos salen a cazar. Está todo bien. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Lástima que cada tanto un joven entrometido intenta seducir a la esposa de un macho adulto, o roba una joya para regalar a su novia, o discute una decisión de los ancianos. Es apresado y, a veces, asesinado a golpes. Su cuerpo se pudre a la vista de todos, sus hermanos juran venganza, secuestran y asesinan al macho ofendido, o a la hembra que denunció al joven; o sucede que un padre expulsa a su hijo del hogar, o una madre seduce a alguien inconveniente, o tribus ajenas los atacan una noche para robarles las provisiones, o un jefe abusa de su poder. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Se inventa la historia y los que la narran: los homeros, cervantes y balzacs de cada siglo, que cuentan las historias que pueblan las noches y nos asombran. Todo porque a Piteca se le ocurrió una extraña idea, allá lejos y hace tiempo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h3 style="text-align: center; line-height: 150%;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="line-height: 150%;" lang="ES-AR"&gt;Australopitecus&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;A principios del año 3.457.391 desde el Descenso del Arbol, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;fui enviado por “Novedades Afarenses” (típico semanario oral de provincias, que mi amiga Lucy dirige desde hace medio siglo) a cubrir una noticia que ella con su viejo olfato de editora, intuyó de una importancia central en la historia nuestra de la creación del Hombre. Porque, no sé si ustedes lo saben, estábamos empeñados en crear al Homo Sapiens.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Hacía al menos un millón de años un grupo de precursores se juramentó: “antes de llegar a los 3.500.000 años desde que bajamos de los árboles, un nuevo ser: alto, espléndidamente bípedo, con caja craneana de 1000 cc, verá la luz en las sabanas africanas. Y será el nacimiento de &lt;st1:personname productid="la Era" st="on"&gt;la Era&lt;/st1:personname&gt; del Hombre. Nosotros: homínidos de Afar, de Tanzania y de Sudafrica nos comprometemos a comenzar ya mismo el proceso de selección de los mejores, a fin de alcanzar la meta soñada: la que nos permitirá dominar el mundo en poco menos de cien mil años, de la mano del Homo Sapiens”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;El asunto es que Lucy, enterada de los tejes y manejes de los sudafricanos – los australopitecus- , decidió enviarme a mi- su Redactor en jefe- a fin de investigar una extraña historia sobre homínidos acuáticos que, al parecer estarían generando una variante prehumana muy interesante: superficies de piel tersa (¡sin pelos!), capacidad bipedista bien desarrollada para poder caminar con el agua a las rodillas, etcétera. Se trataba de que yo averigüe bien de que se componía ese “etcétera”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Estába claro que el primero de los tres grupos que consiguiera crear el protohomínido más sustentable, pasaría al gran libro de &lt;st1:personname productid="la Prehistoria" st="on"&gt;la Prehistoria&lt;/st1:personname&gt;, con el Título de “los Fundadores, o los Creadores, o los Padres de &lt;st1:personname productid="la Humanidad" st="on"&gt;la Humanidad&lt;/st1:personname&gt;”, y nadie quiere ser desplazado de esa carrera. Lo que comenzó como un progresista empeño científico humanista (crear al Hombre) se fue convirtiendo en una comedia de enredos, con zancadillas, conspiraciones, robo de secretos, espías, etcétera. Campo propio para que un periodista como yo , especializado en escándalos políticos, descubriera como se cocían las habas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Porque hay que contar que en cada zona se planearon muchos intentos de selección de los más aptos. A veces se ponía de moda seleccionar los machos más fuertes: 50 mil años obligando a estos a procrear cuantos hijos pudieran y prohibiendo contacto sexual a los otros. Esto generaba tremendas broncas que a veces llegaban al amotinamiento y asesinato. Por eso los “fundadores” se organizaban en sociedades secretas, a fin de regular la vida de los homínidos comunes, sin ser víctimas de sus odios (justificados , por otra parte).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Otras veces, se prefería a los ágiles, gráciles y más bien delgados. Entonces:&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ostracismo para el resto de los machos, que rumiaban su bronca y armaban enormes peleas para matar el tiempo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Las modas mandaban, determinaban vidas o muertes, éxitos reproductivos o vidas olvidadas de toda alegría familiar. Nunca se llegó a extender la moda de la eliminación física completa de las poblaciones postergadas, por el costo de organizar maquinarias de muerte (incluyendo campos donde concentrar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a las víctimas, guardias para vigilarlas, comida para alimentarlas, mientras se las mataba sin que se dieran cuenta, lo cual obligaba a ocultamientos, construcciones de túneles secretos, etcétera). Lo sé porque investigué largamente el caso de Tanzania , donde hacia el 3.245.000 un cruel consejo de Fundadores decretó muerte en la hoguera a los menores de ochenta centímetros (ley que condenaba a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;uno de cada tres machos tanzaneses). Eso fue tremendo. A partir de ese episodio, un Macroconsejo de Fundadores - reunido en Simposio Interétnico- acordó prohibir a eliminación sistemática de “Poblaciones No - favorecidas”&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(como se las denominó allí) aunque admitió, bajo circunstancias especiales, la posibilidad de ejercer restricciones y controles sobre dichas poblaciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Los menores de ochenta centímetros nunca pudieron recomponerse totalmente. Durante mucho tiempo siguieron desconfiando y por más que se los tratara con cierta dulzura y conmiseración, sospechaban que en cualquier momento se reflotarían viejos odios y la orden de eliminación podía emitirse implacable.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Lucy sospechaba que los sudafricanos estaban generando esa nueva población pre-humana a fuerza de un estrictísimo sistema de castas y tenía fundadas sospechas de que se estaba ejerciendo el “derecho de selección forzada”, lo que en los hechos significaba Campos de Exterminio, aunque se alegara la necesidad de ejercer “ restricciones y controles sobre Poblaciones No- Favorecidas, bajo &lt;st1:personname productid="la Carta" st="on"&gt;la Carta&lt;/st1:personname&gt; del Simposio de Fundadores “.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Fui a Sudafica, a entrevistarme primero con un funcionario del Consejo , y después a una misión secreta: llegar a un contacto que me guiaría hasta un testigo, una víctima del sistema sudafricano de selección. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Cuando pregunté al funcionario autralopitecus, Jonessi Burguensis, qué había de cierto en los rumores de que estaban eliminando a miles de personas bajo la acusación de ser&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;“temerosos al agua” me contestó lo siguiente:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;- Mire Afari, nuestro territorio es respetuoso de &lt;st1:personname productid="la Carta" st="on"&gt;la Carta&lt;/st1:personname&gt; del Simposio de Prohibición de Eliminación Física de Poblaciones No- Favorecidas. Y asimismo, necesitamos fortalecer nuestro propio programa de mejoramiento de la especie, en vistas a cumplir las Metas mundiales , por todos compartidas, de llegar al 3.500.000 con el Homo Sapiens hecho una realidad viva y no solo un sueño de nuestros Fundadores. Sudáfrica reconoce y acata el orden internacional pero sostiene con dignidad su derecho al camino propio, &lt;st1:personname productid="la V￭a Sudafricana" st="on"&gt;la Vía Sudafricana&lt;/st1:personname&gt; al Homo Sapiens. Esto incluye un audaz proyecto de colonización marítima y nadie nos puede negar el derecho de promover el Amor al Mar, los ejercicios de Natación y submarinismo y todo tipo de actividad acuática.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;- No, claro, pero se dice por ahí que a todas las poblaciones montañesas, que no han visto el mar en su vida, las están obligando a tirarse a las olas: las que sobreviven son bien tratadas, pero, según parece miles mueren por día en las playas sudafricanas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;- Nosotros no podemos impedir que ignorantes montañeses emigren a nuestras bellas y desarrolladas costas, y se empeñen en disfrutar del agua sin saber nadar. Usted sabe lo brutos que son.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;-Pero no me va a negar que esto favorece los planes de selección que impulsa el Consejo de Fundadores Sudafrenses...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;- Reitero nuestro inquebrantable apego a las resoluciones del Simposio, al espíritu de confraternidad que nos hermana, pero asimismo a la tajante defensa de nuestra soberanía. En este sentido, lamento comunicarle que se le ha revocado la visa de periodista y tiene media hora para abandonar nuestro sagrado territorio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;“En esta primera crónica, - escribí entonces-&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;llega mi relato a este punto: Me están por echar de Sudáfrica y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;estoy por contactarme con el fugitivo, el cual me relatará los métodos sudafricanos de eliminación de poblaciones No- favorecidas, alegando el articulo 4 de &lt;st1:personname productid="la Carta" st="on"&gt;la Carta&lt;/st1:personname&gt; del Simposio de Prohibición de Eliminación Física de Poblaciones No- Favorecidas. Espero ansioso la segunda crónica, que no se cuando podré hacerla. ¿Cómo podré escapar de la orden de deportación?”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;No pude. En cambio, me descubrieron intentando hablar con el testigo y estuvieron a punto de mostrarme sus métodos de inmersión forzada en el mar. Por suerte, Lucy apareció en el momento justo, con un Salvoconducto del Consejo de Fundadores y me rescató del chapuzón mortal. No sé nadar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Me liberaron con la condición de no publicar más notas sobre Sudáfrica, cosa que Lucy se comprometió a cumplir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Lo que nunca supo ella es que escribí esta crónica y lo pasé clandestinamente de mano en mano. Así el mundo supo del crimen sudafricano y pudo, décadas después obligarlo a desistir de esa política.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; line-height: 150%;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Guerra&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-MX" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;El mundo se dividió, en algun momento, entre siesteros y noctámbulos, entre tradicionales madrugadores que tienen que recuperarse de una a cinco, y gente que compacta más el día, levantándole más tarde, saltándose la siesta y yendo a dormir a la una o dos de la madrugada. Son casi dos etnias distintas, dos subespecies enfrentadas, creo, al punto que hubo &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;una guerra, antes siquiera de la escritura, por eso no hay crónicas de ella, salvo la que ensayaré ahora, a modo de reconstrucción de memoria.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;La batalla típica que ganaban los noctámbulos empezaba a las tres de la tarde. A esa hora fatídica para los siesteros, el cuerpo es una pesada bolsa que se encoge sobre sí misma, se aplasta al suelo, al colchón, a la cama de paja o de lo que fuera, se extiende horizontal en busca del silencio. Si es verano, es aun más neto el efecto y fuerte el deseo. El cuerpo se estira gozoso, casi en un orgasmo. Cada músculo exhala como un pequeño placer, segrega como una cosquilla que se suma a cientos de cosquillas exhaladas desde otros músculos. Ese río interno va creciendo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;llega a la boca y el bostezo final libera esos mínimos y placenteros aires, los ojos se cierran liberando lágrimas de satisfacción y ahí el siestero conoce la gloria.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;En ese momento un alarido de alarma conmueve el campamento y decenas de activos noctámbulos, en el cenit de su movilidad, se abaten sobre los catatónicos cuerpos entumecidos del placer de la siesta, con resultados habitualmente demoledores. Toda batalla jugada a las tres de la tarde se convertía en una derrota segura de los siesteros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Estos se vengaban inundando de flechas el campamento enemigo a las cinco de la madrugada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;En este equilibrio de ataques diurnos y nocturnos la naciente humanidad iba desangrándose y condenándose a la pronta extinción. De seguir las cosas así, en pocos siglos, digamos hacia el 50 mil A de C no hubiera quedado humano vivo en la faz de &lt;st1:personname productid="la Tierra" st="on"&gt;la Tierra&lt;/st1:personname&gt; y ni yo ni ustedes escribiríamos o leeríamos acerca de esa inicial batalla de &lt;st1:personname productid="la Humanidad." st="on"&gt;la Humanidad.&lt;/st1:personname&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Hoy día se conoce que fueron los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Neandertalenses&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los siesteros que perdieron la inicial guerra de exterminio, esa limpieza étnica implacable. Los hábiles Homo Sapiens sapiens, noctámbulos, los vencieron, en un largo verano que obligaba a los retozones neandertalenses a extender horas y horas su descanso. Parece que eso ocurrió en el año 49789 antes de la venida de Nuestro Señor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Desde aquella fecha, se hizo evidente que los trabajos de la humanidad estarían a cargo de una nueva raza que podía al mismo tiempo madrugar y ser noctámbula, y sobrepasar las horas muertas de la tarde sin caer en la tentación de la cama. Pocos lo lograban de manera consistente o permanente. La mayoría, gente débil al fin, caía en tentación de siesta. Los más voluntariosos emigraron hacia el Norte, allí donde el sol del mediodía casi no calienta y la cama no nos llama, y ejercieron durante milenios el duro arte de eludir la tentación de la siesta. Se preparaban durante toda la vida para resistir esa y cualquier otra de las tentaciones, con el recuerdo siempre fresco de los peligros de la siesta: los aullidos que las viejas decían recordar, los ecos de la masacre permanente que se cometía a las tres de la tarde, la antigua guerra perdida de los neandertales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Hoy, es claro, esa subespecie domina, maquinando planes mientras el resto duerme: firma leyes y decretos entre los bostezos de la mayoría y se asegura siempre la mejor porción del pastel por medio de la sabia administración de sus horas de sueño. Esa gente no está nunca cansada, siempre sabe exactamente qué hacer en cada circunstancia, no tiene la duda como fantasma, no se queja del frío, ni del hambre, no tiene cansancio, no se sabe cando desahoga su vejiga, aguanta doce horas seguidas en banquetes oficiales, siempre tiene tema de conversación con la comensal que le toca al lado - quizás la tía del Subsecretario Interino, a quien apenas conoce- y mira con frío desprecio a la gente que comenta alguna debilidad, que menta algún deseo, que añora algo en la vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Hay que destruir el neandertal que llevamos adentro, gritan (es un decir: simplemente lo sugieren de hecho, no es gente de andar a los gritos).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Y así, desde siempre, nos hemos dedicado a eliminar ese salvaje interno, perezoso, amante de la siesta y de los placeres de la tarde tranquila, esas bestias sedientas de cama que nos incomodan con sus deseos, con su piel siempre dispuesta al placer, con sus apetitos despiertos, tan poco proclives al sacrificio, a la templanza, al trabajo duro. A veces, quizás con demasiada frecuencia, creemos detectar que cierto grupo humano es una reencarnación del neandertal exterminado, una amenazante rediviva de aquellos pre-hombres. Los matamos, los limpiamos, los holocaustamos en rápidas y feroces blitzkriegs, no vaya a ser que el monstruo de la tentación nos gane la partida y seamos presa fácil, a las tres de la tarde, de cualquier homo sapiens sapiens al acecho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" lang="ES-MX" &gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;  &lt;h4 style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Cosmología de aldea&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Ahora soy el tonto de la aldea,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;o de la tribu, para ser más preciso. El brujo Awaca dice que no valgo para nada, solo para molestarlo con preguntas raras, y las más extrañas teorías.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Como soy tonto, nadie me ha enseñado nada: ni cazar, ni recolectar frutos , ni cocinar , moler mandioca o hervir mazorcas, ni hacer cestos ni mucho menos, a construir casas o reducir las cabezas de nuestros enemigos, los malditos Gaguguros, que viven del otro lado del Gran Agua Mississipia. Nadie pierde el tempo conmigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Así que no hago nada: solo pienso. Miro el mundo y pienso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Y le hago preguntas al viejo Awaca, que pese a poner cara de fastidio, me tiene cariño a su manera, brusca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;-Jefe, le pregunto, usted dice que el mundo siempre existió no?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;-Si, Wacato&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;-Y que los dioses crearon la serpiente, la hicieron copular con la tierra y de allí nacieron los cangrejos .Y que un cangrejo copuló con la diosa Atwacaca y de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ahí salio el primer Hombre Valiente, no?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;-Si&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;- Y que &lt;st1:personname productid="la Luna" st="on"&gt;la Luna&lt;/st1:personname&gt; y el Sol son hijos de &lt;st1:personname productid="la Madre Tierra" st="on"&gt;la  Madre Tierra&lt;/st1:personname&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;-Si&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;-Mire esto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Agarré un guijarro, lo arrojé a la quieta laguna y entonces hubo una agitación en el centro del agua y de ese centro emergieron círculos perfectos que se alejaban sin deshacerse, cada vez más hasta casi desaparecer en la grandura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;-Y?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;-Eso fue lo que pasó, pienso; un enorme dedo como la piedra que arrojé, quebró una vez la tensa película invisible del Espacio, que era como el agua quieta de la laguna y allí nació el Universo: se hizo visible, se desgarró la tela tensa que existía,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que esperaba solo la ocasión para explotar en un Gran Ruido. Eso es el Universo: las ondas circulares que se alejan de la explosion inicial; y en una de las casi infinitas gotas estamos nosotros, El Mundo y los Hombres Valientes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;-Estás mas tonto que de costumbre, Wacato.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Además, en la laguna ya no se mueve nada&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;-Es que no entiende las escala viejo- con todo respeto-: en el cosmos esto sigue ocurriendo desde hace incontables lunas; estamos viajando por el espacio, desde hace millones de millones de lunas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;- Ve a hacer tu penitencia y que no se hable más por hoy&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Me quedé con ganas de exponerle otras teorías raras de mi cabeza, a saber&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Uno, que es tonto suponer que &lt;st1:personname productid="la Tierra" st="on"&gt;la Tierra&lt;/st1:personname&gt; parió al Sol y que éste gira alrededor nuestro. Me parece que es al revés: el que tiene la luz tiene el poder; el Sol es el que manda aquí, es evidente.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Ni nuestra Madre Tierra ni &lt;st1:personname productid="la Luna" st="on"&gt;la Luna&lt;/st1:personname&gt;, son fuentes de luz y calor: son hijas del Padre Sol.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Giran, imagino, a su alrededor como pollitos a su Gallina.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Dos, somos hermanos de &lt;st1:personname productid="la Luna" st="on"&gt;la  Luna&lt;/st1:personname&gt; (que no es un plato llano sino que -se nota por las sombras-, es como un durazno, redondo) Por lo tanto, nuestro mundo no es plano como piel de Búfalo, tal como lo dibuja Awaca, sino pleno como &lt;st1:personname productid="la Hermana Luna." st="on"&gt;la Hermana Luna.&lt;/st1:personname&gt; Creo que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;puede ser recorrido para todas partes y que, seguro, hay mucha más tierra más allá del Gran Agua Salada donde desemboca el Gran Agua Dulce.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Nadie vio qué hay más atrás de las Montañas Madres del Agua Dulce pero imagino que habrá un Agua Salada grande y Pacífica. Si no nos preparamos, creo que es posible que algún día llegue a esta llanura gente distinta proveniente vaya a saber de qué tierras, y estemos en problemas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Tres, que de ninguna manera los Hombres Valientes descienden de los cangrejos, sino que, supongo, todas las formas animales y las plantas, los infinitos insectos, búfalos, cerdos o tapires provienen de un pequeño Núcleo Originario. Así como el Universo proviene de un Gran Ruido primero, la vida proviene de una pequeña gota de gelatina o de grasa, un Pequeño Huevo inicial. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Y creo que algunos animales muy grandes- de los que a veces recogemos huesos- han desaparecido ya. Habrán habido muchos animales desconocidos, seguro, antes que los Hombres Valientes llegaran al Mundo. No fuimos los primeros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Tengo más teorías (sobre cómo exactamente unas especies cambian a otras, a largo de los añares; de cómo fundir hierro para fabricar lanzas; de cómo calentar agua y usar ese vapor para mover cosas fundidas en hierro, redondas como lunas; de cómo calcular bien las superficies de los terrenos para evitar problemas en las herencias; y de cómo hacer para curar algunas enfermedades que nos diezman, entre otras) &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;Pero, por ahora me las guardo en mi tonta cabeza o, mejor, las escribo en estos pergaminos que escondo en &lt;st1:personname productid="la Piedra. Quiz￡s" st="on"&gt;la Piedra. Quizás&lt;/st1:personname&gt; algún día tengan importancia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=";font-size:130%;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;(Dicen las leyendas que un Pergamino fue hallado por un vikingo de los de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Eric el Rojo, quien lo vendió a un anticuario inglés en 1254. Fue hallado en Génova hacia 1480, y vuelto a perder. Galileo, dicen , guardaba copia de él; y Newton; y Darwin; y Marx, y Freud; y , cuándo no, Leonardo Da Vinci. )&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;  &lt;h4 style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El origen de las especias&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;      &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;En 1423 el naturalista friso Bartlomew Kreins demostró que la única posibilidad de explicar semejanzas y diferencias entre el clavo de olor y la canela era considerando a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ambas como subespecias de una especia originaria, de la cual provienen todas las demás. Esta especia originaria debería tener en potencia todas las características que las especias hijas desarrollarían más adelante. Ser, al mismo tiempo, dulce, agria, fragante, salada, amarga, ácida, etc.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;La especia originaria debería ser oriunda de un rincón del Mundo que reuniera todas las características posibles: ser llano y montañoso, seco, cálido, húmedo, frío, ventoso y calmo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Entusiasmado por sus descubrimientos, pasó el resto de sus días buscando ese lugar originario, que supuso el Paraíso terrenal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Años más tarde, un emprendedor marino genovés- que leyó sus escritos de forma algo apresurada- se empeñó en buscar el lugar primigenio más allá del Mar Océano, al oeste de toda tierra conocida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:130%;" lang="ES-TRAD" &gt;Creyó encontrarlo en una isla caribeña que, según el marino “ olía de lejos a todo lo posible: lo que existe y lo que aun no ha sido creado. El Paraíso terrenal”.Este aserto le costó la excomunión, ya que conmovía el relato bíblico según el cual, todas las especias fueron creadas de una vez y para siempre por &lt;st1:personname productid="la Divina Providencia." st="on"&gt;la Divina Providencia.&lt;/st1:personname&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: left; line-height: 150%;" align="left"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Murió desterrado en la isla caribeña, repitiendo a quien quisiera escuchar que “sin embargo, aquí nacen continuamente nuevas especias (eppur nascent novum &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;speciae)”.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-3164900465238817015?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/3164900465238817015/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=3164900465238817015' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/3164900465238817015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/3164900465238817015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/04/una-historia-del-mundo.html' title='Una historia del mundo'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-3919111794162128006</id><published>2007-03-28T15:31:00.000-07:00</published><updated>2007-03-28T15:33:38.794-07:00</updated><title type='text'>Idioma único</title><content type='html'>&lt;h3&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/h3&gt;      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;En la lejana Provincia de Zäëí se decidió cambiar el lenguaje. La excesiva dispersión de la población en pequeños valles, profundos e inaccesibles, había degenerado en incontables hablas locales, dialectos multiplicados que impedían la comunicación , en especial con motivo de &lt;st1:personname productid="la Gran Feria" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Gran" st="on"&gt;la   Gran&lt;/st1:PersonName&gt; Feria&lt;/st1:PersonName&gt; Anual , ocasión a la vez de reunión del Gran Parlamento Provincial de Zäëí. Una vez al año desde las doscientas poblaciones perdidas en los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;valles, artesanos, agricultores y jefes de aldea y sus mujeres e hijos, se reunían a confraternizar, comprar y vender, noviar, contarse las muertes y los nacimientos, los crímenes y los nuevos amores de cada aldea.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;- Y qué le pasó a la suegra del pequeño Juan?, pregunta uno&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;-E qui le pazúi a lau siegra deu pequeño Jogan?, repite otro&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;-Y quo li pass a lle sgievra dem piquino Jua?, traduce uno&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;- Et cua paz alla grieva dom piquen Joag?, traduce un segundo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;Cuando llega la traducción número quince o veinte se escucha algo así como&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="EN-US"&gt;- And, wet lim passed to swerge ov piquet John?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Así es imposible negociar, tratar cuestiones políticas, arreglar casamientos o juzgar a nadie.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;-Se le acusa de robar dos ovejas a su cuñado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="EN-US"&gt;- Me dont rubery noting to mi cugnated&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;- Que dice este hombre? pregunta el juez al abogado defensor&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="FR"&gt;- Que lui nave rubé nadé pas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;- Coño ! no entiendo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Total, que el Delegado del Rey decretó la urgente reforma lingüística: en un año todos los habitantes de la provincia deberían hablar la misma, exactamente la misma lengua. De lo contrario se los despojaría de los privilegios reales que protegían su industria de la feroz competencia extranjera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Se encomendó a eruditos filólogos el Reino que confeccionaran un Diccionario Único de Idioma Zaeigo, analizando los términos del habla de cada lugar, promediando así su dicción para encontrar el justo medio, el idioma perfecto por los tiempos de los tiempos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;El Consejo de Filólogos elaboró dos normativas básicas:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;1) Se suprimieron todos los sinónimos, porque cada uno de ellos portaba una carga imperceptible de subversión del sentido único, originario y original de cada palabra. Así, la palabra &lt;i&gt;pequeño &lt;/i&gt;reemplazó para siempre a &lt;i&gt;chico, enjuto, esmirriado&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;menor, liliputiense, mínimo, niño, hijo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Esta norma reducía el léxico a unificar, de unas diez mil palabras a unas dos mil.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Una madre preocupada ya no podría nunca más decir cosas como “&lt;i&gt;oh, mi pequeño, mi hijito, donde estás, eres tan chiquito, tan débil, tengo miedo que te pase algo, pequeñuelo, mi niño”.&lt;/i&gt; En el período de prueba, se enviaron centenares de inspectores a las aldeas de la región de Chíé´¨u – un “mercado de prueba”- donde comprobaron la resistencia de ciertas madres a decir cosas como &lt;i&gt;“ Oh, mi pequeño, mi pequeño, eres tan pequeño, tan débil, tengo miedo que te pase algo, pequeño, mi pequeño”.&lt;/i&gt; Nunca supieron explicar al Gran Consejo la obcecada necesidad de la gente de decir lo mismo de diferentes maneras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;2) Se suprimieron los tiempos verbales con la excepción de pasado, presente y futuro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Se prohibieron así expresiones complejas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y confusas como “hubiese deseado tener una cita contigo” o “No habría cruzado el río si hubiese sabido del peligro de correntada”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Para qué esa necesidad de lo barroco: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;No cruzó el río si supo del peligro de correntada&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;es suficientemente clara.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;“No te había visto llegar porque estaba durmiendo” se reemplaza por &lt;i&gt;No te ví porque dormí&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Se ahorran así innecesarias palabras. Y cuantas menos palabras menos confusión&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;A partir de ese momento se elaboró el Diccionario, el cual fue impreso y distribuido por toda la provincia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Un año después llegó &lt;st1:personname productid="la Gran Feria" st="on"&gt;la Gran  Feria&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Un testigo escribió: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;“Un gran silencio incómodo se escuchaba en el predio. Allí donde en otras ocasiones la vida fluía a gritos, risas y exclamaciones espontáneas, ahora reinaba un frio y educado intercambio de palabras. Amigos de toda la vida se saludaban ahora, circunspectos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;La vida era ahora como un formulario estatal. Nadie comunicaba sentimientos, solo información objetiva y cierta. El suspenso, el doble sentido, la broma, la insinuación, el regateo daban paso a forzadas conversaciones entre extraños.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Ese año no hubo noviazgos nuevos y muy pocas ventas. No se juzgó a nadie y nadie se enteró realmente de que había pasado en las aldeas vecinas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;Pero todos se entendían a las mil maravillas y el Gran Rey seria informado del éxito de su iniciativa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-3919111794162128006?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/3919111794162128006/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=3919111794162128006' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/3919111794162128006'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/3919111794162128006'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/03/idioma-nico.html' title='Idioma único'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-8717026496392580155</id><published>2007-03-17T10:34:00.000-07:00</published><updated>2007-04-24T07:15:37.195-07:00</updated><title type='text'>El conflicto de Oriente</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Sucedió de pronto. En pocos meses la situación argentina se deterioró tanto, tantos fantasmas salieron a asustar a la gente que el golpe llegó, inevitable. El autodenominado Escuadrón Nacional Ecologista, se hizo cargo del Gobierno, aupado en multitudes delirantes de entusiasmo. La gran batalla ecológica contra la pasteras uruguayas, comenzada años antes, culminaba ahora en apoteosis. Los asambleístas entrerrianos, otrora pintorescos personajes de mate y reposera, ocupaban ahora los ministerios clave del Gobierno de Salvación nacional elegido por el Congreso en sesión urgente.&lt;br /&gt;La guerra con Uruguay era cuestión de tiempo.&lt;br /&gt;El comunicado del Primer Ministro Sebastián Paniagua fue extremadamente claro:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“1) Desconocemos la existencia de la entidad denominada “República Oriental del Uruguay”, creación del Imperio Británico para desmembrar la naciente Nación Argentina de 1813 y obtener acceso a los ríos interiores&lt;br /&gt;2) Consideramos que el uso de la violencia revolucionaria, hasta ahora aplicada por los mártires de Gualeguaychú contra la Planta Asesina de BOTNIA, esta plenamente justificada por el Derecho a la Resistencia y la jurisprudencia internacional.&lt;br /&gt;3) Desconocemos todo los actuado por la Misión Española, en funciones desde 2006. No somos Colonias del Viejo Imperio Español para recibir consejos y advertencias del Rey Felipe V.&lt;br /&gt;4) No desecharemos ningún método para recuperar para la Nación Agentina la Banda Oriental, territorio originario desmembrado por la conspiración.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Presidente Abbasi era una figura respetada aunque de escaso poder ya que su partido –la OLP (Organización para la Liberación Popular)- estaba sacudido por acusaciones de corrupción y de “aflojar” frente al enemigo uruguayo. Tuvo que aceptar esta convivencia forzada con el sector más extremo y fundamentalista del movimiento ecologista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La comunidad internacional decidió boicotear el Gobierno Ecologista, hasta que:&lt;br /&gt;1- Reconociera a la República Oriental del Uruguay&lt;br /&gt;2- Aceptara los acuerdos alcanzados en su momento en el marco de la Misión Española&lt;br /&gt;3- Se comprometiera a abandonar la violencia como metodología política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de estas presiones, la prensa internacional, los partidos de izquierda, los sectores universitarios, los intelectuales y publicistas estaban satisfechos con el giro que habían tomado las cosas. Aunque formalmente decían respetar el derecho de Uruguay a existir por lo general no se dejaba de señalar que el tratado de Libre Comercio que había firmado Uruguay con EEUU en 2008 era una traición inaceptable para la Nación Latinoamericana y se señalaban supuestos defectos nacionales del pueblo uruguayo: cierta tacañería, una incomprensible vocación de autonomía en momentos que toda América Latina se unificaba en torno del viejo caudillo venezolano, y una supuesta influencia, un lobby en Washington que le daba un poder inaceptable para sus vecinos.&lt;br /&gt;Las imágenes de jovencitos argentinos encapuchados, tirando piedras hacia Uruguay desde el puente internacional y siendo reprimidos por el Ejército Uruguayo llenaban los noticieros del mediodía desde tiempo inmemorial. En las encuestas de Gallup internacional Uruguay junto a EEUU e Israel aparecían como los países más odiados por la gente en todo el mundo.&lt;br /&gt;Los íconos de la  cultura popular argentina, desde el Che a Maradona, pasando por Evita, eran parte del folklore de la protesta juvenil en todo el mundo. El póster con el NO a la papeleras era casi tan popular como la famosa foto del Che. La gente en los festivales de rock gritaba “el que no salta es uruguayo” y León Gieco y Bersuit componían ingeniosas letras contra las papeleras y a favor del derecho a la resistencia argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Presidente de Francia, Le Grand President Monsieur Gerard Depardieu,  por ejemplo, declaró “esperamos fervientemente que Uruguay no se exceda en el cuidado de su frontera, con el pretexto de que en Argentina ahora gobiernan los que, supuestamente, apadrinan la violencia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Presidente Prostituín, de Rusia exclamó “estamos un poco cansados de cierto chantaje de Uruguay, ese permanente papel de víctima que adopta”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fidel Castro, por su parte, declaró desde la Clínica donde se recupera de su leve indisposición “el enemigo imperialista-sionista-papelero ha visto llegar su próxima hora final y se dispone a defenderse con uñas y dientes, así que a luchar,  Patria o Muerte, Venceremos!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, el Gran Comodante Bolivariano de la Unión Sudamericana de Naciones Libres y Socialistas, declaró. “Al fin, al fin el azufre del Infierno se derramará en rayos de fuego, mientras los pueblos del mundo clamarán venganza por la afrenta que la minoría oligárquica al mando del Uruguay le ha hecho a la Nación Latinoamericana. En el nombre de Jesús, del Profeta  Mahoma, de Marx, Stalin, el Che y Lenin, pido que el Supremo le de fuerzas a los compañeros argentinos para acabar con el pequeño Satán rioplatense”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Uruguay, las cosas se veían diferentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que el Presidente Sanguineti hizo fue convocar a la oposición para definir los pasos a seguir.&lt;br /&gt;Las opciones eran cortar relaciones con el Gobierno argentino sin esperar más, cortarlas en cuanto se produjera cualquiera de los ataque previstos (desde morteros y misiles caseros, tan usuales en los últimos meses, a incursiones de atacantes suicidas, que habían producido varios centenares de muertos desde Fray Bentos a Rocha). Otra opción, era, simplemente comenzar las operaciones de guerra sin más dilaciones. Contaban para eso con un guiño de EEUU, quien además los había provisto de armas de alcance medio, así como misiles de defensa Patriot.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo acuerdo en la segunda opción. El Frente Amplio, con la mala conciencia de haber manejado pésimamente el conflicto en su arranque se avino a lo que decidiera la mayoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ultimo se declaró lo siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) La relaciones diplomáticas con Argentina se degradan al nivel de Agregado comercial&lt;br /&gt;2) Aun este delgado vínculo se romperá al primer ataque por misiles o por vía de suicidas contra cualquier ciudadano uruguayo, en cualquier lugar del mundo y contra cualquier bien físico uruguayo. Si hasta ahora el Gobierno argentino se desentendía de tales acciones,  teniendo ahora a los violentos en su seno, será el responsable de dicha violencia.&lt;br /&gt;3) En cambio, si el nuevo integrante del gobierno argentino, el Escuadrón Nacional Ecologista, abandona explícitamente la lucha armada y reconoce a Uruguay, existe la esperanza de abrir una negociación fructífera para resolver los problemas pendientes entre ambas naciones.&lt;br /&gt;4) Se exhorta a la comunidad internacional y en especial a la latinoamericana a que ejerza influencia sobre la conducción ecologista a fin de que acepte el camino del diálogo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reacción argentina fue variada:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quebracho, grupo de creciente influencia universitaria, invitó a invadir Uruguay a toda la juventud argentina&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Partido Justicialista de la Victoria Frentista, la Justicia Social y la Esperanza Argentina declaró solemnemente que “para un argentino no hay nada mejor que otro argentino”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Union Cívica Radical Unionista del Pueblo Intransigente dijo algo así como que “en los últimos cinco segundos aun hay tiempo”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Partido Nacional Comunista Internacionalista Revolucionario de los Trabajadores y su Vanguardia campesino insurreccional y de Guerra Popular Prolongada llamó al  Congreso XXXVCLIIVX a realizarse en la Federación de Box para presentar una propuesta de Unidad Popular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, el Escuadrón Ecologista no dijo nada. Viajaron a Caracas a presentar su plan ante el Caudillo y recibir de éste consejo y ánimos. Volvieron con su camisa roja rojita, la bandera del “Socialismo del siglo XXI” y una bendición de Imán de Caracas.&lt;br /&gt;Se supo que ordenaron a veinte de sus seguidores juramentados  elegir blancos precisos, en lo posible con muchas víctimas civiles a fin de demostrar al “enemigo oriental” la decisión de continuar la resistencia argentina hasta las últimas consecuencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, este es el estado de situación. La ONU, la OTAN, el MERCOSUR, la OEA, la OIE, la UIA, la OIOI, el FAC, el FUR, la OUA y diversas ONG están reunidas en la Conferencia Internacional Multiparte para promover las bases de un principio de declaración que exhorte a las partes a generar un marco de confianza apto para lanzar una Hoja de Ruta que exprese con claridad el camino que se deberá seguir para convocar a una mesa de negociación que organice un tránsito ordenado hacia un marco plurinacional de acuerdos de base dirigidos a acrecentar la confianza mutua en  un proceso claramente dirigido a iniciar conversaciones preliminares, tentativas y no vinculantes.&lt;br /&gt;Así sea.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-8717026496392580155?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/8717026496392580155/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=8717026496392580155' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/8717026496392580155'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/8717026496392580155'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/03/el-conflicto-de-oriente.html' title='El conflicto de Oriente'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-5786620826192650565</id><published>2007-03-12T06:48:00.000-07:00</published><updated>2007-03-12T06:50:24.634-07:00</updated><title type='text'>Revista Axolotl publica un cuento mío</title><content type='html'>Lealo &lt;a href="http://www.revistaaxolotl.com.ar/narr18-1.htm"&gt;aquí&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-5786620826192650565?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/5786620826192650565/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=5786620826192650565' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/5786620826192650565'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/5786620826192650565'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/03/revista-axolotl-publica-un-cuento-mo.html' title='Revista Axolotl publica un cuento mío'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-5012722972447591240</id><published>2007-03-11T09:40:00.000-07:00</published><updated>2007-04-24T07:17:23.017-07:00</updated><title type='text'>Amor eterno</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:130%;"&gt;Para mi el amor no es un pasatiempo, un remedio contra la soledad o una coartada para el sexo. Yo vivo para el amor, me preparé para él desde mi primera regla, aprendí de novelas, de revistas femeninas, de programas de televisión, de películas de Hollywood toda la gama de artilugios, secretos, estrategias y tácticas de seducción. Amo al amor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:130%;"&gt;Cuando lo conocí, supe que era mi hombre, el que había fantaseado en mi adolescencia, el padre de mis hijos, mi compañero para toda la vida. Lo seduje con mi belleza y mis artes del amor bien aprendidos.&lt;br /&gt;Cayó en mi red, sin que se diera cuenta, ya que le dejé a él la iniciativa final.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;            &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Necesitaba probar la intensidad se su amor por mi: ¿era acaso comparable a la mía? ¿Acaso sabía él como amaba yo hasta sus defectos, sus fealdades, sus miserias? ¿Acaso el amaría solo mi extraordinaria belleza o su pasión iría más allá, hasta la esencia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;misma de mi ser, a encontrarse con mi verdadero yo, con un alma trascendente y no tan solo con un cuerpo hermoso?&lt;br /&gt;No sabía como salir de estas dudas.&lt;br /&gt;Él se comportaba maravillosamente a todas horas. Yo, en cambio, lo &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;sometía a pequeñas pruebas. Por ejemplo, pretextaba dolores inexistentes para negarle una noche de sexo. Lo humillaba en público, desmereciendo su trabajo, coqueteaba con otros hombres, me transformaba en mujer posesiva, histérica, celosa, autoritaria, violenta. Lo sometía a mis gritos, lo golpeaba a la menor falta, lo ignoraba. No le hablaba durante días.&lt;br /&gt;El no aflojaba, seguía amándome con la fuerza del primer día.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ahora sé que lo suyo es amor con mayúscula, pleno, absoluto, eterno. Ama mi alma, mi ser profundo, no solo un rostro perfecto o un cuerpo joven: destruí mi belleza con ácido, que volqué gota a gota sobre mi rostro, deformándolo, convirtiendo su delicada piel en un brote de grasas y tejidos interiores, informe, pastoso, baboso de humores, supurando de continuo.Así me presenté ante él , hace hoy&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;un mes. Pegó un alarido y murió del ataque.&lt;br /&gt;Ahora lo tengo junto a mí, su rostro se parece cada día más al mío: supura un líquido verdoso, exhala feos aires, cubre su piel de granos que se llenan de gusanos, me mira con sus ojos vacíos y sé que me ama, más allá de mi belleza, me ama hasta la eternidad, por todos los tiempos. Soy feliz ahora con él a mi lado, decomponiéndose.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-5012722972447591240?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/5012722972447591240'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/5012722972447591240'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/03/amor-eterno.html' title='Amor eterno'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-3048921278238867832</id><published>2007-01-30T06:56:00.000-08:00</published><updated>2007-01-30T07:01:22.775-08:00</updated><title type='text'>La luminosa idea de Kim Siah Sung</title><content type='html'>&lt;h3&gt;  &lt;/h3&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;En el año 2134 Kim Siah Sung, hijo del hijo del hijo del chozno del Fundador de &lt;st1:personname productid="la Corea Moderna" st="on"&gt;la  Corea Moderna&lt;/st1:PersonName&gt;, el Conductor Kim Il Sung, tuvo una idea maravillosa.&lt;br /&gt;Siah siempre supo que las desigualdades de clase solo serían destruidas con el triunfo del Socialismo y la llegada del Comunismo, único sistema de Igualdad Universal. Eso había llegado a su mente con las aplicadas lecturas del Marxismo-Leninismo- Maotsetungismo-Kimilsungismo que en &lt;st1:personname productid="la Academia" st="on"&gt;la Academia&lt;/st1:PersonName&gt; de Lideres conformaban la bibliografía básica. Había estudiado allí dado que por Decreto Revolucionario de algún antecesor, se había ordenado que todo vástago primogénito varón de la familia Kim gobernara &lt;st1:personname productid="la Revoluci￳n Proletaria" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Revoluci￳n" st="on"&gt;la Revolución&lt;/st1:PersonName&gt; Proletaria&lt;/st1:PersonName&gt; encabezada por la gloriosa Clase Obrera Coreana, bajo los tres Principios Correctores: Autonomía, Autarquía, Independencia y conducidos por el Invencible Partido Comunista de Corea.&lt;br /&gt;En &lt;st1:personname productid="la Corea Moderna" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Corea" st="on"&gt;la Corea&lt;/st1:PersonName&gt; Moderna&lt;/st1:PersonName&gt; aun subsistían desigualdades: la construcción del Socialismo es un camino largo, que dura centenas de años y consume a decenas de generaciones. Las últimas hambres del siglo XXI- causadas por la incesante acción de los Traidores a &lt;st1:personname productid="la Patria" st="on"&gt;la Patria&lt;/st1:PersonName&gt; pagados por el Imperialismo- habían diezmado la población de campesinos, por lo cual años de carestía y escasez impedían el logro final de la ansiada Igualdad Socialista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;Bien. Pensó Kim Siah Sung que otras horribles desigualdades, además de las económicas, podrían combatirse con éxito aun antes de la llegada del Comunismo liberador. Los clásicos habían abundado en su lucha contra las desigualdades sociales, debidas como se sabe a la plusvalía que, como la sangre, se le extrae al proletariado para alimentar al pulpo capitalista. Pero, pensó el Líder, ¿por qué algunos hombres consiguen casarse con mujeres hermosas como capullos, mientras otros deben compartir el lecho con especímenes gordos y grasosos? ¿Qué clase de socialismo igualitario estamos construyendo si olvidamos que existe una mala distribución del acceso a la belleza? ¿Con qué derecho, por ejemplo, mi Escribano Mayor Sian Too acaba de casarse con la maravillosa Sienh Taa, flor única de Pyonyang, mientras que el pobre Tieen Kim debe apañárselas con una especie de cerda, gorda y maloliente, llamada Ahaiu Seng? Él, el Líder Sereno haría un aporte fundamental a &lt;st1:personname productid="la Teor￭a Revolucionaria" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Teor￭a" st="on"&gt;la Teoría&lt;/st1:PersonName&gt; Revolucionaria&lt;/st1:PersonName&gt; del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Marxismo-Leninismo- Maotsetungismo-Kimilsungismo.&lt;br /&gt;La llamó Teoría del Acceso Aleatorio a &lt;st1:personname productid="la Belleza." st="on"&gt;la Belleza.&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;br /&gt;Mientras el Ministro de Salud le informaba que la cifra de mortalidad infantil había mejorado, pasando de 234 por cada 1000 nacidos a 227 (lejos aun del 3 por 1000 de la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;corrupta Corea del Sur), Kim cavilaba, examinaba pros y contras de su Plan, decidía mentalmente sobre los detalles, la presentación en sociedad de la nueva Teoría, imaginaba las loas que seguramente arrancaría en la prensa escrita y en las ediciones en la web de todo el mundo.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;Al fin, el 23 de septiembre de 2134 se publicó el Decreto Oficial en el Diario del Pueblo de Pyonyang. Decía así:&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;“Hermanos en el Socialismo. &lt;st1:personname productid="La Revoluci￳n Coreana" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Revoluci￳n" st="on"&gt;La Revolución&lt;/st1:PersonName&gt; Coreana&lt;/st1:PersonName&gt;, esa abanderada que concita la admiración de los pueblos explotados del mundo, ese faro de esperanza roja encendido a la vera del Pacífico para guiar a las masas tiene hoy otro día de Gloria. Su Conductor, el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Líder Sereno Kim Siah Sung ha accedido, merced a su enjundioso estudio de los clásicos del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Marxismo-Leninismo- Maotsetungismo-Kimilsungismo a una verdad objetiva, nueva, revolucionaria que quiere hoy&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hacer pública.&lt;br /&gt;Se trata, camaradas, de terminar con la desigualdad en el acceso a la belleza.&lt;br /&gt;Como se sabe, la biología aun no pudo ser ingresada al Plan Quinquenal: merced a conocidas maniobras de boicot, no ha sido posible hasta ahora penetrar en las tecnologías genéticas que propenderían a la mejora de la calidad biológica de nuestro pueblo. Mientras nuestros científicos siguen investigando, el Líder ha decidido que era hora de encarar este problema con decisión revolucionaria. ¿Que hacen los revolucionarios cuando deben enfrentar un serio problema? Lo estudian, lo analizan, lo comparan con otros problemas ya resueltos, con otra experiencia revolucionaria del acervo universal: URSS, Cuba, Venezuela: siempre hay un ejemplo del cual sacar enseñanzas.&lt;br /&gt;He aquí las conclusiones.&lt;br /&gt;Para obtener una bella esposa, ¿como se procedía hasta ahora? El joven coreano se dedicaba a seducirla, a galantear, se empolvaba en talcos y lociones, trataba de comprarse su pantalón anual lo más ajustado posible y de lucir su par de zapatos quinquenal con el máximo brillo…en fin, una pérdida de capacidad y energías productivas con el solo fin de lograr su objeto de deseo.&lt;br /&gt;¡Qué pequeño burguesa esa actitud! ¡Qué individualista! ¡Qué antisocialista! ¡Pensar en sí mismo, en su deseo, al margen de las necesidades de la sociedad!&lt;br /&gt;Lo malo es que, cayendo en el vicio burgués individualista, nuestras muchachas terminan en los brazos de esos galanes reproduciendo así, generación tras generación ese vicio de desear algo exclusivo, individual, sin considerar las necesidades colectivas.&lt;br /&gt;Frente a este estado intolerable de cosas se ha resuelto por lo tanto&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;1- Eliminase por antisocial, individualista y pequeño burgués el así llamado “ galanteo”, “enamoramiento”, “noviazgo” y, en general toda dedicación individualista a la búsqueda de una pareja.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;2- A partir de la fecha el Estado mediante un método al azar, designará exactamente quien se tiene que casar con quien, de acuerdo a edades, profesiones, cercanía residencial, etc... Se ha programado en nuestra Gran Computadora Central un Sistema Aleatorio de Formación de Parejas, gracias al cual nadie sabrá con quien le tocara casarse. Enamorarse y noviar serán solo recuerdos del pasado y nuestra juventud podrá dedicarse al estudio y al trabajo sin pérdidas de tiempo. El Estado, además, garantiza que todos obtendrán pareja, nadie quedará solo en &lt;st1:personname productid="la Nueva Corea." st="on"&gt;la Nueva Corea.&lt;/st1:PersonName&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;3- Se conmina a los galanes que actualmente están intentando seducir a alguna muchacha que abandonen toda actividad. En los próximos días les llegará una Cédula con los datos de su prometida extraída de las Base de Datos Ciudadanos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;4-Los noviazgos formalmente constituidos serán respetados por un año. Pasado ese lapso si no se concreta el casamiento, se procederá a la disolución del compromiso y les cabrán las generales de la ley.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Que así sea.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Las repercusiones fueron inmediatas. Esa noche miles de galanes formalizaron a los apurones su noviazgo, decenas de miles de muchachas fueron violadas por galanes despechados, apurados por una fecha ineludible: prefirieron morir en la cárcel que perder para siempre el objeto de su deseo. Miles de padres asesinaron en esa noche a miles de violadores, decenas de miles de niños nacieron y fueron abandonados&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;como producto de esa noche de locura y desenfreno; miles de mujeres abortaron y murieron desangradas.&lt;br /&gt;Pero lo peor aun no había llegado.&lt;br /&gt;Las parejas formadas al azar del Sistema Aleatorio de Formación de Parejas no podían, lógicamente, ser felices. El sutil juego de promesas insinuadas, complicidades, bromas privadas, juegos, pequeñas broncas, celos, llantos y risas que constituyen el noviazgo y que sirven para establecer vínculos inviolables fue borrado de un plumazo. Como resultado, se conformaron incómodas parejas de desconocidos que se odiaron desde la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;primera mirada.&lt;br /&gt;La tasa de natalidad bajó a niveles desconocidos. Eso sumado a la crónica alta mortalidad infantil dio como resultado una progresiva desaparición de niños. En pocos años la población perdió capacidad de reproducirse ya que esos pocos niños sobrevivientes, al crecer, tendían a su vez a no tener descendencia.&lt;br /&gt;La vida pública, que ya era un infierno de hipocresía, corrupción, delación policial, pequeñas conspiraciones y terror al desplazamiento, al confinamiento, a la destitución, se veía ahora acompañada por una vida privada igualmente infernal. Es cierto que algunas parejas del azar construyeron un simulacro de felicidad y que casi llegaron al amor. Pero la aberrante forma en que nacieron, como hijos de una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;manipulación informática, operaba siempre como un recordatorio de indignidad que hacía muy difícil el amor.&lt;br /&gt;Las tasas de suicidio se dispararon. Los accidentes se duplicaban año a año. Niños abandonados, asesinatos de cónyuges, pequeñas maldades llenaban la crónica diaria.&lt;br /&gt;Para colmo, en las fotos de ceremonias oficiales todos los funcionarios públicos aparecían con hermosas muchachas en flor. Corrió el rumor de que el famoso Sistema Aleatorio de Formación de Parejas no era tan aleatorio como se decía. Ser funcionario de cierto nivel, o amigo del Camarada Líder, ser oficial de alto rango, periodista, actor del Teatro Oficial Revolucionario, Profesor de &lt;st1:personname productid="la Universidad" st="on"&gt;la  Universidad&lt;/st1:PersonName&gt;, miembro de &lt;st1:personname productid="la Academia" st="on"&gt;la Academia&lt;/st1:PersonName&gt; de Ciencia Marxista ( o ser hijo de algunos de ellos) te aseguraba, casi por obra divina, casarte con una magnífica mujer, hermosa, fresca como un capullo.&lt;br /&gt;La casta dirigente se aseguraba así el control del “acceso a la belleza”, como a tantas otras cosas.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;          &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;En pocos años, hacia mediados del siglo XXII todo se derrumbó.&lt;br /&gt;En agosto de 2152&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las multitudes hastiadas asesinaron en una sola mañana a la plana mayor del gobierno, colgaron de los testículos al Líder Sereno, violaron a todas las hermosas esposas de los funcionarios acomodados, demolieron, ofuscados, humillados &lt;st1:personname productid="la Gran Computadora" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Gran" st="on"&gt;la Gran&lt;/st1:PersonName&gt; Computadora&lt;/st1:PersonName&gt; Central y sus Bases de Datos, instalaron un Gobierno Revolucionario que como primer decreto derogó &lt;st1:personname productid="la Ley" st="on"&gt;la Ley&lt;/st1:PersonName&gt; de Acceso Aleatorio a &lt;st1:personname productid="la Belleza" st="on"&gt;la  Belleza&lt;/st1:PersonName&gt;, quemando en una pira libertaria las pesadillas de una dinastía de siglos.&lt;br /&gt;Así terminó ese desvarío.&lt;br /&gt;Y seguramente empezó otro, a cargo del Gobierno Provisional.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;Espero, sin embargo, influir positivamente para encauzar la revuelta. Yo, redactor en jefe de los decretos del Camarada he sabido adaptarme a tiempo a los vientos del cambio y decidí divorciarme&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ese ser maravilloso que es Sienh Taa, flor única de Pyonyang.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;span style=""&gt;                                                                                    &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;Sian Too,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;Escribano Mayor&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;" lang="ES-MX"&gt;Diciembre de 2152&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-3048921278238867832?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/3048921278238867832/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=3048921278238867832' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/3048921278238867832'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/3048921278238867832'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/01/la-luminosa-idea-de-kim-siah-sung.html' title='La luminosa idea de Kim Siah Sung'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-2801115570473209003</id><published>2007-01-27T11:52:00.000-08:00</published><updated>2007-01-27T11:53:57.091-08:00</updated><title type='text'>Prólogo, prefacio, preámbulo o proemio</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;Palabras preliminares&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;Antes de hablar desearía decir algunas palabras, nos deleitaba años atrás un personaje de la tele (un mozo gallego de bar). Definía así el sentido del prólogo o prefacio: hablar antes de hablar, decir por fuera y antes del texto que se leerá,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;qué intenciones movieron al autor, el orígen de los relatos que se leerán, justificaciones o pedido de disculpas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;Exactamente eso es lo que no voy a hacer. Los textos deben hablar por sí solos. Sé de un autor argentino cuyos prólogos son enormemente superiores a sus forzados cuentos y me deleito leyéndolos ( a los prólogos) . &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;Algunos textos presentan un Prefacio y luego un Prólogo (vease &lt;a href="http://www.unaids.org/bangkok2004/GAR2004_html_sp/GAR2004_01_sp.htm"&gt;http://www.unaids.org/bangkok2004/GAR2004_html_sp/GAR2004_01_sp.htm&lt;/a&gt;, por ejemplo). Esa exageración de preliminares podría fácilmente convertirse en un subgénero del humor literario: Dedicatoria, luego Palabras Preliminares, un Preámbulo seguido de Epígrafe, luego el Prefacio, después el Prólogo, seguido de un Proemio, luego &lt;st1:personname productid="la Introducción" st="on"&gt;la Introducción&lt;/st1:PersonName&gt; y por fin, hacia la página 127, el Capitulo Unico, de tres páginas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;Borges hizo un “Prólogos con un prólogo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de prólogos”.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Propone ahí el Gran Gracioso inventar un libro compuesto por “ una serie de prólogos de libros que no existen.” &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;En general, el exceso de circunloquios logra desviar al lector de su objeto de deseo, retrasar el acto cuasi sexual de empezar a leer finalmente el cuento o novela que compramos , robamos o pedimos prestado. Cada palabra de prologación nos separa un poco más del espontáneo goce y nos sumerge en preideas o prejuicios que oscurecerán, indudablemente, nuestra comprensión del texto. Nunca leo prólogos antes de el texto propiamente dicho; los leo después a fin de corroborar las impresiones causadas por la lectura. El prólogo es a la literatura como las presentaciones formales en una fiesta: uno entrevé la bandeja llena de delicias, pero antes de sumergirse en su consumo deberá departir con los anfitriones o con la suegra de mi primo o &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;ser presentado al secretario del subministro de algo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;En fin, las buenas formas exigen estas palabras dilatorias.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Me toca entonces, ahora, escribir un Prologo sobre mis cuentos (demasiado) breves.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;Prólogo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;A mí me gusta escuchar la voz, la palabra que surge en el silencio, la oración que se hace un lugar, que encuentra el camino para salir a la superficie. Estuvo oculta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mucho tiempo, y hoy, justamente hoy, vino a nacer. Al principio, como todo nuevo ser, no encaja demasiado bien en el mundo. Son dos perfectos desconocidos. Toda nueva oración obliga a algún cambio- a veces grande, por lo general casi imperceptible- en las cosas del mundo. Algunas frases cambian dramáticamente al mundo (“Un fantasma recorre Europa, el fantasma del comunismo”, o “acaso soy el guardián de mi hermano” ). Otras, quizás como ésta que ahora nace, no tenga ese destino: será tan solo una oración modesta,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acotada, circunscripta. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Pero sea como sea, el mundo se pregunta:¿ es honesta esta oración; hay verdad en ella, o solo ostentación.?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;¿Hay sentido en ella? ¿Y claridad? ¿Es bella?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;¿Servirá para que alguien se emocione, gane confianza, sea más rico, más completo, más humano? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Quizás toda nueva oración busca la eternidad: ser leída, tres mil años después de nacer, por un joven soñador, o por un niño con miedo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Aunque luzca modesta, simple, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;cada nueva oración implica a todo el lenguaje anterior, lo resume, lo actualiza, lo proyecta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-TRAD"&gt;Mis cuentos son breves, y breves son los actos sublimes de la vida: una declaración de amor, el orgasmo, un insulto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mortal, el alumbramiento, la muerte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;La extensión poco tiene que ver con la profundidad o importancia. Un arte breve puede modificar toda la percepción del mundo que tiene un lector, inconmovible ante otras miles de páginas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;Lo contrario a lo breve no es, obviamente, inútil. Hay poemas breves y pretenciosos, hay cuentos fugaces e innecesarios. No es un problema de tamaño, pero sí de intención. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;El enamorado de la forma breve sabe que apenas pide permiso para invadir la mente del lector por unos minutos. El juego es cuánto podrá cambiar mi lector en esos instantes. Si mi cuento se olvida, resbala hacia el abismo, de nada valió el intento, será un muerto más en la larga serie de vidas y muertes que presencia el planeta desde siempre. En cambio, si mi breve cuento conmueve, conmociona, emociona, indigna, entristece, ilumina, si puede ayudar a que asome una lágrima reprimida y casi olvidada , si logra una sonrisa, un recuerdo, si confirma una intuición, da forma a una idea, si modifica algo al lector, entonces quizás mi función en la vida se justifique. Mi breve cuento que modifica al lector, humanizándolo, me justifica. Ese es mi premio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Garamond;" lang="ES-MX"&gt;&lt;br /&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-2801115570473209003?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/2801115570473209003/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=2801115570473209003' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/2801115570473209003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/2801115570473209003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/01/prlogo-prefacio-prembulo-o-proemio.html' title='Prólogo, prefacio, preámbulo o proemio'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-8981172052460528878</id><published>2007-01-15T12:09:00.000-08:00</published><updated>2007-01-15T12:15:48.838-08:00</updated><title type='text'>Seleccionado para publicación</title><content type='html'>Estimado  Esteban Lijalad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le informamos de que se ha hecho  público el listado de seleccionados&lt;br /&gt;del II Certamen de Relatos Ábaco. Todos  los integrantes de dicho&lt;br /&gt;listado, aparecerán publicados en la antología  conmemorativa del&lt;br /&gt;certamen, que se editará en los próximos  meses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pueden consultar el listado en nuestra sección de noticias:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.editorialabaco.com/certamenes/"&gt;http://www.editorialabaco.com/certamenes/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde  Editorial Ábaco aprovechamos para dar la enhorabuena a los&lt;br /&gt;seleccionados, y  agradecer a todos los participantes su interés y su&lt;br /&gt;colaboración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;( El cuento seleecionado se llama "Historia Policial" y creo haberlo publicado en el Blog)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-8981172052460528878?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/8981172052460528878/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=8981172052460528878' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/8981172052460528878'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/8981172052460528878'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/01/seleccionado-para-publicacin.html' title='Seleccionado para publicación'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-7784687721470044446</id><published>2007-01-02T10:03:00.000-08:00</published><updated>2007-01-02T10:04:59.058-08:00</updated><title type='text'>Diplomacia en la estepa</title><content type='html'>1 La carpa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había acabado de estrenar mi cargo de Secretario de Embajada en Khazarniapvda, pequeña ex república soviética, nacida a la sombra de naciones gigantescas como Ucrania, Belorusia y la propia Rusia. Allí, en algún lugar de la estepa interminable, una pequeña tribu de turcomanes había obtenido del Zar el privilegio de administrar su propio territorio, en agradecimiento por el destacado papel que habían tenido en la guerra de Crimea. A la vera del Dnieperovstri se fundó entonces la capital, Sargoie, una especie de campamento provisorio, un mar de carpas  plantadas en círculo alrededor de la Piedra Basulan, un mítico menhir que se supone fue plantado allí por el primer Turcoman, muchas eras atrás. Esa piedra tersa y sin inscripción alguna, de color marfil, se parece  a las que afloran acá y allá en la estepa. Sin embargo el pueblo khazar insistió en su carácter único, casi sagrado y junto a ella se realizan desde siempre las ceremonias centrales de la tribu: congresos, declaraciones , tratados, bodas y funerales.&lt;br /&gt;La embajada de mi pais  (debo aclarar que soy miembro de la legación de la República de Santa Eulogia, mínimo y vergonzoso país, surgido por la ruptura de Panamá. Es que las minas de permanganato que allí existen excitaron la codicia de cierta Potencia que, entonces, urdió planes secesionistas que al fin de plasmaron en 1907. Todos los eulogianos padecemos de ese complejo de nacimiento, como si fuéramos una especie de traidores. En fin) la embajada, repito, estaba ubicada a escasos metros de la Piedra, en una carpa bellamente decorada con telas bordadas. Debo reconocer que si bien falta intimidad – los sonidos del amor atraviesan las tenues telas y  me estremecen noche a noche- tiene su encanto  vivir en carpa. Al principio, apenas llegado con mi ego hinchado de orgullo me topé con la sorpresa de que nuestra embajada era una simple carpa, apenas distinta a la de cualquier nómada de la estepa. Pero poco a poco me acostumbré y solo envidiaba la embajada de la Federación Rusa, una imponente estructura de varios pisos que se bamboleaba al viento, pavoneándose como su Presidente, el ex espía de la KBG Georgy Kalarin.&lt;br /&gt;Ustedes se preguntarán qué hace con una representación diplomática en un pais exsoviético casi inexistente, pequeño y olvidado , un país latinoamericano casi inexistente, pequeño y olvidado.&lt;br /&gt;Yo me hacía la  misma pregunta. Mi misión secreta era averiguar por qué el Presidente de Santa Eulogia, Lorenzo Espriú del Valle,  encabezó en 1948 una misión de buena voluntad a la pequeña República Soviética de Khazarniapvda y estableció a partir de ese viaje relaciones especiales con ese insignificante país estepario.&lt;br /&gt;En 1992, el Presidente Leguizamón estableció formalmente relaciones diplomáticas con Khazarniapvda  Libre y hubo sede permanente desde entonces. En 2012, me tocó ese destino, poco envidiado en el escuálido ambiente diplomático de mi país. Santa Eulogia solo tiene sedes permanentes en diez países: ¿por qué uno de ellos era justamente ese casi despoblado paraje ruso?&lt;br /&gt;Poco tiempo tardaría en averiguarlo. Contar esa desventura es el objeto de estos papeles que me sirven para elaborar una comunicación escrita que en carácter secreto y excepcional enviaré a mi Capital, en búsqueda de instrucciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2 Ancestros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pude saber que corre una leyenda incierta en las estepas euroasiáticas. Según ese despropósito, una de las tribus perdidas de Israel inició un largo periplo que atravesó Europa oriental y la Siberia, siguió hasta la costa del Pacífico y encontró un paso helado hacia otro continente, llamado por ellos Eulugia.&lt;br /&gt;Una rama desprendida de la Tribu , mezclada con pobladores locales conformó el núcleo originario de la etnia turcomana. Una gran roca fue incrustada en el duro suelo, para actuar como faro de tierra, como mástil al cual amarrar simbólicamente a esos nómades que hoy estaban en los Urales y mañana quizás a orillas del gran desierto de Gobi.&lt;br /&gt;Ahí termina la cosa. O comienza. Porque hacia 1910 un etnólogo catalán comenzó a urgar en las leyendas de los indígenas del Istmo centroamericano y encontró algunas semejanzas fonéticas entre éstos y ciertos grupos turcomanos: la más evidente era la palabra Eulugia, fácilmente identificable como Eulogia, la santa local de origen indígena que a los apurones, mientras la provincia se desgajaba de Panamá, fue adoptada como emblema y nombre de la nueva nación: Santa Eulogia.&lt;br /&gt;Dicho estudioso catalán, Jordi Espriú , se casó con Ana María Concepción del Pilar del Valle, hija del Ministro de Interior  del reciente Estado, con la cual tuvo un hijo: el futuro Presidente Espriú del Valle.&lt;br /&gt;Dicho joven fue iniciado en la ciencia antropológica por su erudito padre, quien en su lecho de muerte, hacia 1938, le encomendó una misión “histórica”, según se dijo: recuperar el contacto con Eurasia, desandar el camino hacia oriente y demostrar los vínculos entre turcomanos e indios americanos, probado  en especial por  el culto a Eulogia.&lt;br /&gt;Hasta ahí llegó mi indagación. Los hechos más claros eran, pues, la obstinada creencia en algún hilo común entre turcomanos e indígenas centroamericanos, la misión que le encomendó el erudito catalán a su hijo, futuro presidente de Santa Eulogia y los pasos que dio éste para establecer relaciones espaciales con Khazarniapvda.&lt;br /&gt;No podía menos que reírme, para mis adentros ya que la absurda lógica de esta historia no resistía el menor análisis. Pero, al poco tiempo, tuve que tragarme esas ideas. El Embajador mismo me puso al tanto de una increíble verdad: buena parte de la historia de la URSS sería explicada por esta especial conexión entre nosotros  los eulogianos y los turcomanos de  Khazarniapvda. Pareciera que en 1948 el gran Camarada Stalin aceptó invitar al Presidente Espriú en la esperanza de abrir un poco el juego en el patio trasero de EEUU, la América Central. Años después esa vocación tropical del Kremlin vería coronado un éxito mayúsculo en una isla del Caribe.&lt;br /&gt;Pero en 1948 era totalmente inverosímil que la gran Unión Soviética , recién haciéndose cargo de las nuevas Democracias Populares del Europa del Este, tuviera tiempo, recursos o información como para dedicarse a seducir a un político de un improbable paisito latinoamericano. Alguna Razón de Estado debía mover al camarada Stalin para semejante jugada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. URSS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pude averiguar que en la década del veinte los caudillos de las tribus musulmanas del borde sur de la Gran Rusia habían entablado una feroz guerrilla contra los nuevos Zares Soviéticos, esos satanes antirreligiosos y prepotentes. El asesinato como una de las bellas artes fue practicado allí con devoción: atacantes furtivos secuestraban soldados rusos , los torturaban y sacaban a pasear sus vísceras por las montañas. Niños o mujeres, soldados o civiles rusos todos eran por igual blanco de una furia especial: se los mataba con alegría, como ofrenda al Dios omnipotente que les reservaba el Paraíso a los más valientes.&lt;br /&gt;Esto no tendría nada que ver con la historia si no fuera porque muchos de esos caudillos procedían de la tierra  de Khazarniapvda. Allí en el corazón de la turcmenia alentaba desde siempre un espíritu irredento que ni el Zar ni Stalin habían menguado. Moscú necesitaba paz para administrar la Rusia Asiática , y paz quería decir respetar el lugar ancestral del gran Basulán, el menhir, la Piedra: un agujero negro , un punto ínfimo de enorme poder.&lt;br /&gt;Así, décadas de ateismo oficial soviético jamás pudieron mellar la firme convicción religiosa de esos turcomanes. Se toleraban sus ritos a cambio de la garantía de paz asiática. Pero Stalin no olvidaba. Quería algún tipo de castigo especial para esos rebeldes casi salvajes.  A pesar de que su nodriza trucomana lo había amamantado cantándole las viejas canciones de la tribu, o quizás por eso, le tenía especial manía a esa gente.&lt;br /&gt;En 1939 se firmó el pacto entre Hitler y Stalín, por el cual ambos se repatrían Polonia como quien comparte un rico queso Camembert, exactamente por la línea del Río Vístula.&lt;br /&gt;Aprovechó entonces Stalin el ataque sorpresivo de Hitler, dos años después del  pacto entre ladrones, para cumplir su vieja venganza contra los turcomanos. Se los acusó de connivencia con el enemigo. Fiel a su gélido estilo (se le atribuyen decenas de millones de víctimas políticas, étnicas o de capricho) el Gran Camarada ordenó el 13 de marzo de 1942 el éxodo forzado de los turcomanos hacia la helada Siberia.  Un millón o quizás dos, murieron atrapados en el suelo helado, extrañando las cálidas noches del sur. Los que quedaron en el solar agacharon la cabeza y comprendieron la derrota. Nunca más sabrían cómo oponerse a los deseos del Gran Conductor. Lo odiarían en silencio, obstinados pero vencidos.&lt;br /&gt;Terminada la guerra, se habló algo, aquí y allí,  de ese crimen étnico. Estaba la Guerra Fría y los intelectuales críticos – digamos Sartre o Merleau Ponty- temían darle pasto a los EEUU, por lo que callaban, cerraban los ojos, olvidaban. Pero Stalin tuvo que dar alguna explicación a su propia gente, incluyendo los Partidos Comunistas del exterior. Incluso el mínimo, tropical, y  comido por mosquitos y jejenes, Partido Comunista de Santa Eulogia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Kházaros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia el siglo VII una conversión insólita tuvo lugar en un paraje turcomano: toda la corte Kházara y miles de súbditos adhirieron  al judaísmo. Esta regresión, casi un suicidio cultural no tiene hasta hoy día ninguna explicación. Una religión seca y dura, con muchas obligaciones y pocas gratificaciones, perseguida hasta el hartazgo, que no promete nada y que obliga a la dolorosa circuncisión no parece la mejor para atraer a las masas. Sin embargo, milagro, decenas de miles de turcomanes se convirtieron – no existía aun el Islam- y llamaron a su reino a los dispersos judíos de Persia, de Egipto y de Siria.&lt;br /&gt;Esa extraña historia terminó cuatro siglos más tarde. Dicen que los judíos kházaros mezclaron su sangre con los azhkenazim de habla alemana y desaparecieron así. Pero muchos descreen de las desapariciones totales. Hacia 1300 algunos cronistas juran haber hablado con kházaros en Toledo, esa incubadora de pensamiento cristiano, judío e islámico.&lt;br /&gt;Como sea, al fin, el decreto de expulsión de los Muy Católicos Fernando e Isabel provocó un éxodo de judíos hacia las nuevas tierras americanas. Muchos de los tripulantes de Colon o de Pizarro eran, posiblemente viejos turcomanos convertidos al judaísmo en tiempo del reino Kházaro y ahora llevados a la otra punta del mundo. Algunos llegaron, quizá al Istmo y recordaron su viejo idioma, bautizaron  alguna maravilla natural con el nombre Eulugius y así introdujeron ese término entre pobladores originarios…de turcmenia, que habían cruzado el Bering diez mil años antes y aun conservaban algún término básico…como eulogius. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. El hilo conductor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son leyendas, indemostrables. No puedo alegar a favor o en contra. Pero sospecho que algo debe haber, algo que el etnólogo catalán descubrió y que hizo que hoy yo esté impregnándome de historias asiáticas, creyendo quizás en que las cosas nunca son lo que aparentan.&lt;br /&gt;Mi novia Asiráh insiste en provocar reuniones con los ancianos, los cuales me atiborran de esas historias. La cuentan con brillo en sus ojos, como si al contarlas rozaran siquiera esas hazañas y volvieran a la gloria del viejo reino de Turcmenia o, más atrás, al mismísimo Reino Kházaro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin, tuve que elaborar mi Informe. En síntesis, mis investigaciones arribaban a las siguientes conclusiones:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe una serie de conexiones ocultas entre el poblamiento de América y la migración de las tribus de Israel. Turcmenia quedó en la casa originaria como recordatorio de que allí se inició todo. La misteriosa conversión de las kházaros al judaísmo pudo ser inducida por el viejo componente hebraico de la tribu extraviada.&lt;br /&gt;La expulsión de judios de España tenía como oscuro propósito restablecer la conexión entre las tribus originarias y recuperar las que se habían perdido. Pocos sabían de esa conexión. Stalin, uno de esos elegidos supo todo por su nodriza turcomana, en las largas noches de Georgia. Supo que debería extirpar alguna vez la etnia turcomana si deseaba mandar realmente en la Gran Rusia.&lt;br /&gt;Supo que en el Istmo, en Santa Eulogia había una prueba de la conexión entre turcomanes y americanos indígenas. Intentó controlar la información estableciendo relaciones especiales con Santa Eulogia.&lt;br /&gt;La invasión a Afganistán, décadas después, marcó el comienzo del fin del Imperio comunista. La resistencia afgana, de fuerte contenido religioso, se inspiró en las viejas guerrillas turcomanas de los años veinte, ya que delante tenían nuevamente al mismo enemigo.&lt;br /&gt;No me queda claro el papel de Espriú : ¿estaba el catalán especialmente sensibilizado por los rasgos culturales de las etnias minoritarias, quizás como eco de la situación de Cataluña respecto de la prepotente Castilla?&lt;br /&gt;No lo sé, espero averiguarlo pronto. Mi novia local, la dulce Asiráh juró acompañarme en todas mis investigaciones. La carpa donde vivo la recibe noche a noche y nuestros gemidos se mezclan con los de cientos de parejas que se dedican al amor a esas horas.&lt;br /&gt;No sé si terminaré encontrado la punta de la madeja. Pero el intento bien vale la pena. Me esperan miles de viejas leyendas de la estepa, a cual más inverosímil y mentirosa, pero todas llenas del encanto de lo misterioso, esas sustancia que puebla nuestros sueños y nos hace distintos de los animales que pastan ignorantes ahí en la llanura interminable.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-7784687721470044446?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/7784687721470044446/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=7784687721470044446' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/7784687721470044446'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/7784687721470044446'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2007/01/diplomacia-en-la-estepa.html' title='Diplomacia en la estepa'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-116688601842393709</id><published>2006-12-23T06:58:00.000-08:00</published><updated>2006-12-23T07:00:18.436-08:00</updated><title type='text'>El cajón de la muerta en la cripta</title><content type='html'>Cuando Walter entró a la cripta de los Menéndez Ravenna escuchó el ruido que hacía su  corazón. Eso lo asustó más que la ominosa silueta de diez cajones, algunos entreabiertos, dejando ver su interior -cenizas, pelos largos revueltos, huesos mezclados- bajo una pálida luz que se filtraba por los muros. &lt;br /&gt;Se detuvo a recuperar aliento, a calmar sus latidos. Unos minutos después retomó su camino: quería comprobar si Mariel, su novia, realmente yacía allí, en la cripta familiar. &lt;br /&gt;Llegó al cajón que lucía nuevo, aun con su madera lustrosa, con el brillo de sus bronces. Sacó el pico metálico que traía consigo y lo introdujo entre la tapa y el cajón. Presionó con fuerza, hizo palanca y escuchó al fin el ruido estremecedor que hacen los ataúdes cuando son abiertos por la fuerza.&lt;br /&gt;No había nada en su interior. No estaba el cuerpo deseable de Muriel, solo bolsas de arena simulando su peso. &lt;br /&gt;Supo entonces que ella lo había engañado, como lo había sospechado. Que Mariel estaría en algún paraíso caribeño disfrutando el botín con Saúl, el amigo. Que ambos habían simulado una muerte, un velatorio y un entierro en Recoleta para cubrir su huída. &lt;br /&gt;Pensó en suicidarse ahí mismo, en la cripta, a la manera de Romeo. Prefirió tomárselo con calma, saludar la audacia de la pareja traidora y a su propia inteligencia: las claves de acceso a la cuenta habían sido alteradas por él (por las dudas, se dijo): para acceder al botín deberían negociar. &lt;br /&gt;Y sus condiciones serían muy duras: quizás alguno de ellos debería al fin llenar el cajón vacío de la cripta familiar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-116688601842393709?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/116688601842393709/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=116688601842393709' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/116688601842393709'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/116688601842393709'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2006/12/el-cajn-de-la-muerta-en-la-cripta.html' title='El cajón de la muerta en la cripta'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-116456997019964633</id><published>2006-11-26T11:37:00.000-08:00</published><updated>2006-11-26T11:39:30.210-08:00</updated><title type='text'>El hombre que se creía hormiga</title><content type='html'>Tuve un amigo que estaba convencido de que era una hormiga. Medía casi uno ochenta y difícilmente se lo podía confundir con un bicho pequeñuelo como la hormiga, aun la brasileña que mide unos cuatro centímetros. Pero él insistía. La última vez que lo vi tuvimos una discusión fuerte.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;- Pablo -le dije- es imposible que seas una hormiga: sos grande, tenés dos patas, hablás y tu DNI dice Pablo Germán Alcántara, Nro. 25.678.987.&lt;br /&gt;- Apariencias de una realidad más profunda, inasequible para mentes simples como la tuya. Yo SOY hormiga, aunque APAREZCO hombre. Confundís permanentemente esencia con existencia, ser con aparecer, estructura con coyuntura, proceso con evento, inconciente con conciente.&lt;br /&gt;- A ver, necesito pruebas: qué comen las hormigas.&lt;br /&gt;- Jé! Obviamente que me viste despachar recién un buen puchero de carne con batatas, papas, calabaza y choclo. Eso forma parte, obviamente, del plano apariencial de la existencia , puramente formal, dependiente de esa dimensión oculta, central y estratégica que comanda los artilugios de la realidad aparente a fin de ocultar la Verdad a los ojos de los ignorantes, como vos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, algo molesto, me fui al lavadero, abrí un polvoriento estante y saqué un viejo pero efectivo veneno para hormigas, en aerosol. Regresé y mientras Pablo se entretenía cortando unas hojas de mi ficus, de un modo peculiar (con las uñas, infligiéndole dolorosos y pequeños cortes, por donde fluía la savia), mientras se deleitaba en esa tortura, lo rocié íntegramente.&lt;br /&gt; Saltó como demente, presa de una atroz sufrimiento: me miró como reprochándome mi conducta y comenzó a caer hacia el piso, y a mover al azar y sin sentido sus brazos, ennegreciéndose ahora, mientras sus horribles antenas giraban descontroladas. Mordía el aire con sus pinzas, intentando colocar en su lomo los trozos de ficus que había cortado. Se empequeñecía rápido, pasaba como él diría de apariencia a esencia, de coyuntura a estructura, moría hormiga, ante mis ojos. Sus seis patas, por último cesaron de agitarse.&lt;br /&gt;Creo que a partir de ese momento me convertí en devoto de filosofía kantiana, aquella que no deja engañarse con las apariencias de lo visible, aquella que nos relata la imposibilidad de saber la profunda realidad de lo existente. En general adherí al empirismo extremo de Berkeley, que insiste en descartar la realidad por fuera de los sentidos:  la realidad es mera configuración de nuestras percepciones, sin existencia comprobable más allá de esas impresiones puramente circunstanciales. Quizás todos fuéramos cucarachas o quizás hipocampos, quizás todas las noches me  abrazo a una foca olorosa creyendo que es mi adorable mujer y posiblemente matamos hormigas a pisotones no sabiendo que estamos así asesinando seres humanos que aparecen  bajo la percepción como simples bichitos negros. Pobre Pablo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-116456997019964633?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/116456997019964633/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=116456997019964633' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/116456997019964633'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/116456997019964633'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2006/11/el-hombre-que-se-crea-hormiga.html' title='El hombre que se creía hormiga'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-116213584387228201</id><published>2006-10-29T07:29:00.000-08:00</published><updated>2006-10-29T07:30:43.886-08:00</updated><title type='text'>Fenómeno (segunda parte)</title><content type='html'>Apenas llegamos mi desilusión creció. No se si conocen la zona de Constitución: humo de colectivos, ruido, un gris triste, gente-miles, apurados-  esperando su transporte o yendo hacia la gigantesca estación de tren. Hotelitos de mala muerte, barcitos, todo pobre, todo precario, todo feo. Yo tenía en la mirada aun el verde de los campos y la modesta belleza de nuestro pueblo.&lt;br /&gt;Apenas nos instalamos, mi padre me llamó.&lt;br /&gt;- Facundito te olvidas de todo, entendes?&lt;br /&gt;- No, papi. Que es todo?&lt;br /&gt;- De…eso - le costaba hablar al pobre viejo-, de las cosas…que haces.&lt;br /&gt;- Por?&lt;br /&gt;La cachetada llegó , ruidosa.&lt;br /&gt;- No quiero, ni una vez más, ni por casualidad que andes por ahí…mostrando esas cosas, entendés? Ya nos tuvimos que mudar del pueblo por tu culpa. Nunca más un truquito de los tuyos.&lt;br /&gt;Era la primera vez que se hablaba de eso en casa. La miré a mamá y la muy tonta seguía planchando la ropa que salía de los baúles de la mudanza. Ni una mirada de consuelo.&lt;br /&gt;Me tragué la bronca y me dispuse a obedecer.&lt;br /&gt;Llegar a los 15 años- en mitad del secundario- de un pueblo chico a esa inmensidad me afectó. Durante meses, apenas iba al colegio y de ahí rápido a casa. Nunca un milagrito, una pequeña distracción, ni estando a solas. Nunca un Lindt con almendras , ni una empanada chorreante de aceite o un helado de dulce de leche. Solo estudiar y estudiar las porquerías de ecuaciones y la Geografía de Asia y la Historia de las Instituciones y  Física y Química. Ni un amigo. O novia.&lt;br /&gt;Los compañeros, después de la indiferencia del principio, las tomadas de pelo y las cargadas se percataron de que yo era un tipo piola, y  más aun cuando de la nada hice surgir un magnífico mazo de cartas con fotos de chicas en tetas y bombachita. Nadie me vio hacer el truco, así que no sospecharon mis poderes. &lt;br /&gt;Me convertí en proveedor. Una pelota de fútbol, una de voley para las chicas, entradas para el cine, golosinas, cigarrillos L&amp;M o los del filtro largo, Parliament. Así me fueron aceptando. Eso si, tuve que ir dejando mi pronunciación de pampeano (con eses casi como zetas y ciertas jotas raras “que vah jazer vo”) y hacerme el porteñazo de Constitución (“que vasaser vos”)&lt;br /&gt;Pero algo… un instinto o una pasión desconocida me hacía desafiar la orden del viejo. Algún compañero, Petroni fue, me vio sacar un chocolate de la nada. El sí me vio. Gritó, casi, de sorpresa o de miedo. Le hice jurar que no diría nada…a cambio de un paquete diario  de Marlboro de por vida.&lt;br /&gt;Entonces todo se pudrió.&lt;br /&gt;La ví, era una compañera, cruzando apurada para llegar al Cole antes que suene el timbre. Ni miraba el tráfico, solo cruzaba ansiosa por llegar a horario. La ví y tambien ví un enorme 60 amarillo que doblaba la calle justo cuando ella cruzaba. Era inevitable que la aplastara. Mi mente se separó de la realidad y comencé a ver la escena cuadro por cuadro, como en una película en cámara lenta. Mientras, yo corría a velocidad normal y pude así, fácilmente, tomarla del brazo y arrastrarla hasta la vereda impidiendo la llegada de la muerte. &lt;br /&gt;La gente se agolpó, más maravillada que asustada. Todos habían sido testigos de un milagro, de una asombrosa alteración de las leyes naturales. Pero eso importaba poco, la alegría del rescate, esa burla a la  muerte que yo había protagonizado los llenaba de gozo, como si estuvieran viendo la misericordia divina en directo. Era un momento casi de unción religiosa. Alguien, una viejita lo dijo: ”Milagro!, milagro!” y algunos se arrodillaron, se persignaron y otros me tocaban como si fuera un santo o un pequeño dios argentino, con mi cara de chico de pueblo.&lt;br /&gt;Escapé. Sabía que esto llegaría a oídos del viejo y habría paliza. Y nueva mudanza.&lt;br /&gt;Al otro día llamaron de un diario. Atendió mi vieja. La vi ponerse blanca y negar con la cabeza&lt;br /&gt;-Debe haber un error, señor- decía-. No, seguro… no. Mi hijo no está en este momento. No sabemos nada. Adios&lt;br /&gt;Colgó. Y me miró extrañamente: como indignada y maravillada al mismo tiempo. &lt;br /&gt;Estaba superada. Apenas entendía lo que pasaba. La abracé y le dije:&lt;br /&gt;-Basta de silencio, Má. Soy especial, sabés? Hago milagros, creo materia, detengo el tiempo, veo el pasado y el futuro.&lt;br /&gt;- No es cierto-insistía, la pobre.&lt;br /&gt;- Ya se que te cuesta admitirlo, Má. Pero es lo mejor saber la verdad. Y  no buscar demasiadas explicaciones. - Tras lo cual, nuevamente de la nada saqué un ramo de rosas y se lo regalé. Casi se desmaya, la pobre.&lt;br /&gt;La verdad no duró demasiado. Papá, enterado del asunto, no dijo nada. Simplemente comunicó a los pocos días que nos íbamos a Montevideo. No mentó el incidente. Dio la orden sin mayores comentarios. Decidí entonces guardar mi don hasta la muerte de mis padres.&lt;br /&gt; (continuará...)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-116213584387228201?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/116213584387228201/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=116213584387228201' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/116213584387228201'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/116213584387228201'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2006/10/fenmeno-segunda-parte.html' title='Fenómeno (segunda parte)'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-116023508663819997</id><published>2006-10-07T08:30:00.000-07:00</published><updated>2006-10-07T08:31:26.650-07:00</updated><title type='text'>Suerte</title><content type='html'>Lo había encontrado el Enemigo y ahora, iba tras suyo. Necesitaba,  con urgencia,  reconocer  un rostro Amigo, para trasmutarse en él, ser recibido por las células de su nuevo cuerpo sin resistencias.&lt;br /&gt;Se le terminaba el tiempo. &lt;br /&gt;Cuando reconoció un cuerpo afín y se dispuso a abordarlo (esto era la muerte en algunos Universos aun ignorantes del Gran Secreto) olvidó algunas rutinas necesarias, en su urgencia. &lt;br /&gt;No es este el lugar para develar la horrible suerte que le cupo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-116023508663819997?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/116023508663819997/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=116023508663819997' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/116023508663819997'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/116023508663819997'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2006/10/suerte.html' title='Suerte'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-115827414822418952</id><published>2006-09-14T15:35:00.000-07:00</published><updated>2006-09-14T15:49:08.263-07:00</updated><title type='text'>Fenómeno</title><content type='html'>Episodios I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, les cuento mi vida. Me lo piden tantos que ya me es imposible negarme. Sé que será difícil para mi. Nunca ejercí de memorioso: lo mío es vivir, simplemente. Dejar que me recorra una cosquilla por el cuerpo y me obligue a ponerme en movimiento. Disfrutar con cada sonrisa o cada asombro que logro arrancar, la de esa vieja amargada, la de ese chico medio bolas que me mira. Pero, de recuerdos, poca cosa. Algún beso, alguna trompada, algún discurso, alguna borrachera. &lt;br /&gt;Fui hilvanando mis días como si cada uno tuviera poco que ver con el otro: cuentas de un rosario -con perdón, que soy ateo-. No agnóstico: ATEO, con mayúsculas y a mucha honra. Esa si es una buena historia. Resulta que tenía que ir a catequesis, preparándome para la Comunión. A la primera historia absurda , más absurda aun contada como película de Disney, para niñitos de cinco años (“entonces caminó sobre las aguas..”) se armó. Después supe que esa historia fue reescrita cientos de veces, deformada, exagerada, engrandecida. Bueno, que cuando la estaban contando  me reí. Primero todos se dieron vuelta a mirarme y el asunto fue que el  catequista  me retó públicamente.&lt;br /&gt;- Cualquiera puede hacer eso, no por eso es un dios-le respondí.&lt;br /&gt;- Cómo te atrevés, niño, quien te ha dicho esas cosas..&lt;br /&gt;Me levanté, fui a la cocina, abrí la canilla fría, cerré con el tapón el desagüe y esperé unos segundos. Cuando el agua fue suficiente me subí a la mesada y llamé al cura. Apareció seguido por la tropa de párvulos catequísticos. Y ahí, ante la mirada azorada del grupo me paré en el agua, digo: en la superficie del agua. Mis pies no se hundían. Descansaban firmes sobre el agua. Me puse a zapatear el malambo ante los gritos de los chicos y el aullido de horror del maestro. Me obligó a bajarme y me arrastró de la oreja hasta la salida del salón. Nunca volví.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco me di cuenta de que era un fenómeno. Mis viejos (gente increíblemente estúpida, monótona, lineal, primitiva) no percibían nada, aun cuando algunos vecinos les venían con cuentos, o hazañas.&lt;br /&gt;- Su hijo flota en el aire, Mirtha.¿Cómo lo hace, cual es el truco?&lt;br /&gt;Mirtha miraba al cielo, se persignaba y lo tapaba. Como la película: ”De eso no se habla”.Así que decidí ocultar mis poderes, dormirlos, desaparecerlos. Durante el resto de mi adolescencia durmieron, entonces, mis ganas de volar, de hacerme invisible, de adivinar el futuro o el pasado oculto. Estudié como chico aplicado, simple y llano, como nuestra Pampa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero fue difícil. Sobre todo cuando a uno le entran las ganas de levantarse a la chica más linda de la división: Adriana. Ni me miraba, hasta que una vez le pregunté si quería un chocolate, un Lindt para ser exactos. Cremoso. Un imposible fuera de nuestras posibilidades económicas. Me dijo que sí y ahí mismo, ante sus ojos, de la nada hice emerger un espécimen de piel clara, una joya aromática y crujiente. Lo comimos mirándonos a los ojos con furia. Yo lo comía pensando en su piel suave y ella…no lo sé pero me miraba como invitándome.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, cuando jugaba al fútbol o cuando pasaba a dar lección o había examen, cuando tenía que entretener las horas libres, cuando iba a algún baile, para adivinar un pensamiento o asegurar quien sería el próximo en tocar el timbre: siempre había una ocasión para mostrar algún milagro, algún regalo inesperado. Jugaba con la vida: creaba pequeños objetos de la nada, entraba en los pensamientos de cualquiera y veía fantasmas etéreos, sobre todo en  lugares viejos como la Estación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta que hartos de las habladurías (¿este chico no estará poseído?, preguntaban las señoras) mis padres decidieron emigrar, irse, cambiar de ciudad. Casi muero de tristeza. Adriana, mis compañeros del colegio. Los chicos del fútbol.&lt;br /&gt;Llegamos a Buenos Aires, entonces, desde Carlos Tejedor, del pueblo a la megaciudad. Durante varios meses olvidé mi don: me sometí a la ciudad, a su ruido, a sus ritmos, a su tráfico. Buenos Aires, odiada y amada capital de nuestro país nos mostraba su indiferencia: qué sería de mi magia frente a tanta pretensión, tanta historia orgullosa. &lt;br /&gt;Decidí no ejercer mi poder hasta no entender bien como se cocían las cosas en esa ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(continuará)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-115827414822418952?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/115827414822418952/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=115827414822418952' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/115827414822418952'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/115827414822418952'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2006/09/fenmeno.html' title='Fenómeno'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-115741426512966316</id><published>2006-09-04T16:53:00.000-07:00</published><updated>2006-09-04T17:53:10.133-07:00</updated><title type='text'>Amantes</title><content type='html'>Te vi. Fue de lejos, casi a escondidas. Vos caminabas despacio, mirando vidrieras, eligiendo quizás un regalo para tu esposo. Yo, furtivamente, te había estado siguiendo desde que saliste de tu puerta. Atiné a esconderme y te seguí. Durante la caminata reviví tu olor después de hacer el amor, recordé tu piel y la forma de mirar cuando llegabas al éxtasis. Fui poniéndome cada vez más triste y deprimido. Tenía rabia por la forma estúpida en que te perdí. Cómo te dejé irte de mi vida y como nunca intenté recuperarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me propuse de una forma que ahora veo irracional, recuperarte, a la fuerza si fuera necesario. Ya se que no es lo correcto, que las cosas hay que hacerlas de forma adulta, sin cometer locuras. Bien, que alguien me explique cómo te recupero mediante una conversación, o un email: “querida, quiero que vuelvas conmigo. Te perdoné todo”. &lt;br /&gt;Así que –en forma totalmente incorrecta, irresponsable y adolescente- me decidí a secuestrarte. No en ese momento. Planearía en calma el cómo. Pero tenía claro el qué. Te llevaría a la fuerza a algún territorio amigo y ahí te obligaría a que reconsideraras tu decisión, me miraras tal cual soy: querible, tierno y me amaras con intensidad. Te divorciarías y nos casaríamos al fin, después de tantos años. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero fue imposible, mi amor. Te encontraste con un amante a la salida de unas tiendas. Se besaron y fueron, claro, a un alojamiento cercano. Los seguí, deshecho de rabia y de impotencia. Así que llamé a tu casa, le di el dato a tu marido y esperé, simplemente, a que hiciera su trabajo de marido engañado. Lo vi llegar demudado, esperar a que salgas y disparar dos veces. &lt;br /&gt;Adios, mi amor imposible. Nunca deberías haberme dado el número telefónico de tu casa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-115741426512966316?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/115741426512966316/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=115741426512966316' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/115741426512966316'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/115741426512966316'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2006/09/amantes.html' title='Amantes'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-115585563943448347</id><published>2006-08-17T15:59:00.000-07:00</published><updated>2006-11-15T13:52:19.863-08:00</updated><title type='text'>Otra alegría</title><content type='html'>Amigo Lijalad:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras la revisión del material enviado por usted, &lt;br /&gt;el consejo editorial de la revista literaria &lt;br /&gt;digital Letralia, Tierra de Letras, decidió &lt;br /&gt;incluir su trabajo "El nuevo Aleph" en nuestra &lt;br /&gt;edición 152. Esta edición aparecerá en fecha &lt;br /&gt;6/11/2006 o, si el tiempo se nos hace &lt;br /&gt;insuficiente, en el transcurso de esa semana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para solicitar cualquier información adicional o &lt;br /&gt;comunicarse con nosotros, escríbanos a &lt;br /&gt;info@letralia.com y le atenderemos tan pronto nos sea posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salud,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge Gómez Jiménez&lt;br /&gt;http://jorgeletralia.blogsome.com&lt;br /&gt;Editor de Letralia, Tierra de Letras . http://www.letralia.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-115585563943448347?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/115585563943448347/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=115585563943448347' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/115585563943448347'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/115585563943448347'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2006/08/otra-alegra.html' title='Otra alegría'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-115540828785187331</id><published>2006-08-12T11:41:00.000-07:00</published><updated>2006-08-12T11:44:47.856-07:00</updated><title type='text'>Horóscopo Final</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;La contratación&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Por último, hacia finales del siglo XXI fue posible elaborar horóscopos infalibles. Miles de años de sabios conocimientos de astrología, sumados a los avances en las supercomputadoras y en la prospección radioscópica del Universo, permitieron aumentar exponencialmente la capacidad predictiva de los horóscopos. Pensar que Egipcios y Asirios sin telescopios, sin ábacos, con la simple observación de los cielos pusieron las bases para la predicción por horóscopos, permite comprender que con alta tecnología la Astrología iba a ser capaz de predecir con exactitud cualquier evento de su vida, incluyendo el día de su muerte, Señor Alvarez. — el vendedor ponderaba las virtudes del servicio de Holistic Astrologic Services INC con suma profesionalidad y entusiasmo. Sabía hacer su trabajo.&lt;br /&gt;— Bien. Y cuanto cuesta el servicio. Tengo entendido que es... un tanto caro, ¿no?&lt;br /&gt;— Señor, le mentiría si le digo lo contrario. Pero entienda que se trata del conocimiento más importante que un ser humano puede disponer: saber cuánto le queda de vida. Y que un trabajo personalizado lleva al menos seis meses de mediciones (llegamos a determinar la influencia específica que tiene sobre su vida cada estrella y cada planeta de cada Galaxia del Grupo Local) Por ejemplo, - le cuento el ultimo caso- para el Sr.XZ determinamos con exactitud que el planeta 23 de la estrella 1.345.678, de la galaxia M32 influyó en un 96% de la varianza en la determinación del 3 de mayo de 2102 como momento de realización del Evento AZ 12.456.987 de su vida: el día en que su perro le mordió la mano. O, por ejempo, supimos que contrajo un sarampión a los tres años – hecho que él había olvidado- gracias a haber descubierto la influencia del planeta 12, de la estrella 345.876 de Galaxia M31&lt;br /&gt;Acá hay dos milagros: uno, la sutil vibración cósmica que permite que un lejano planeta determine el día en que nos morderá nuestro perro... y el otro, la increíble inteligencia humana que permitió desentrañar ese mecanismo misterioso de causas y efectos y anticipar así todos los eventos posibles de una vida –incluyendo su final-, con un margen de error del 0,02%... —Hizo un intencionado silencio y agregó con inusitada rapidez— Un millón de Asianos, Sr. Alvarez.&lt;br /&gt;— Bien lo vale. Tome usted un adelanto —dijo el Sr. Alvarez mientras le extendía un cheque y sonreía con la mirada puesta en el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Entrega a domicilio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alvarez recibió un e-mail encriptado exactamente seis meses después, el 15 de diciembre de 2102.&lt;br /&gt;Pensó que el evento iba a ser más ceremonioso, con algo más de pompa. Enterarse de la llegada del Ángel de la Muerte merece un cierto decoro, una escenografía apropiada.&lt;br /&gt;Desencriptó el mensaje y leyó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Estimado cliente. Ahora está usted en posesión de un conocimiento casi prohibido, un arcano que solo a pocos le es revelado. Confiamos en que sabrá usarlo responsablemente. Nuestra experiencia, con más de 1000 clientes, nos ha permitido elaborar el siguiente Manual de Enterados:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1- Sea cual sea el tiempo de vida que le reste, no desespere. Nada podrá modificarlo. Eso le debe quedar muy claro. No hay modo de postergar su hora final. Su presente ya esta determinado por su futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2-No intente suicidarse. Como ya le comentamos, su hora es inmodificable. Si su fecha es demasiado cercana utilice el tiempo que le queda en arreglar sus cosas (papeles, deudas, testamento)y despedirse en paz del este mundo. Y si no, disfrute de lo que le queda. Le ofrecemos los servicios de nuestra Agencia “Aprovechando nuestro Tiempo Final”, especializada en organizar viajes, estadías, visitas guiadas y actividades de esparcimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3- Hay cosas que aun desconocemos. Lo único que nos queda claro es que nada de lo que haga puede modificar su destino. ¿Incluye eso cada una de las innumerables decisiones que tome de aqui a la eternidad?: no lo sabemos con certeza. Por eso llevamos registro de cada uno de los Diarios de Vida de nuestros clientes a fin de conocer si es posible y hasta que punto alterar el futuro desde el presente. La participación en este programa de Diarios es voluntaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4- Consulte nuestra cartilla de asesores psicológicos, rabinos, curas confesores o imanes -según sus ideas religiosas- Ellos sabrán guiarlo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5- Participe de nuestros Grupos de Enterados, a fin de compartir experiencias y aprender a lidiar con esa información. Hay un foro en nuestro site (www.horafinalenpaz.Com) destinado a facilitar esos contactos&lt;br /&gt;Si lo prefiere, consulte a la Señorita Eulogia sobre los mejores horarios de acceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucha Suerte en lo que le queda de viaje!&lt;br /&gt;Para su información, le quedan&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.456 días con 23hs.05 minutos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Fracasos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonrió aliviado: le quedaba tiempo de sobra para robar el Central Bank de Toronto, viajar a Cuba a gozar del trópico aun socialista (una curiosidad del siglo XX, que atraía turismo por decenas de millones para observar un pais- museo que conservaba las viejas glorias de ese siglo tan politizado), y planear más golpes: se sabía inmune a las balas hasta que llegara su hora, en una década. No se creía el verso del manual del usuario que los estúpidos habían redactado: era evidente que vendían una información muy poderosa, pero trataban de que no te enteres de tu nuevo poder. Te transformaban en un estúpido terminal que solicita una agencia de entretenimientos. Toda basura, para millonarios aterrados con la muerte.&lt;br /&gt;Pero él estaba seguro que nada aceleraría su lejana muerte, que era inmune a enfermedades, accidentes y balas. Y sabría aprovechar ese poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que hizo fue dirigirse a la oficina de Holistic Astrologic Services INC a recuperar su millón de Asians, violando su caja fuerte. Como los guardias de seguridad no podrían matarlo, el lo haría primero que ellos. Entró a los tiros pero algo falló: los guardias recibían sus balas con una sonrisa – casi como si hubieran adivinando sus intenciones- felices de ejercer su poder: se sabían longevos, con fecha de vencimiento recién para cerca de 2165. Acribillaron a Alvarez.. Tantos tiros no hicieron mella en él pero le impidieron obtener acceso a la caja.&lt;br /&gt;Debería pensar con más calma y astucia sus próximos pasos. Por lo pronto tenía que devolver ese millón de Asians a Don Coleoni, el turbio prestamista de su barrio. ¿Y me pueden ustedes decir de donde saco ese millón? preguntó retóricamente mientras huía.&lt;br /&gt;Insistió en su método elemental, esta vez con el Central Bank of Toronto: recibió la misma medicina a cargo de eficientes guardias -sonrientes como demonios-.&lt;br /&gt;Imaginó o supo que TODOS los guardias de seguridad de la ciudad gozaban de la misma inmunidad: serían longevos asegurados por el horóscopo, contratados por fortunas –básicamente para controlar a posibles asaltantes inmunes, incluyendo a ellos mismos -.&lt;br /&gt;Sería altamente riesgoso seguir intentando esos asaltos. Era hora de pensar seriamente en otras formas de enriquecerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Epílogos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se decidió a alquilar sus servicios como mercenario en las múltiples guerras facciosas que asolan las microregiones ibéricas. Allí aun pagan en el devaluado Euro, pero, por algo se empieza.&lt;br /&gt;Participa en cuanta acción cuasisuicida uno se imagina: se inmola semanalmente en mercados, iglesias y mezquitas, a la salida de casamientos y bautismos; asesina a señores de la guerra en sus guaridas, acomete contra tropas de Naciones Unidas, contra la Policía y el Ejército de la UE.&lt;br /&gt;Siempre con una sonrisa diabólica.&lt;br /&gt;Pasa a cobrar sus miles de euros y, a pesar de que se le ofreció el mando supremo del Ejercito de Liberación Aragonés, enfrentado con la Armada Aragonesa de Liberación, y con el Frente Patriótico Pirenaico, él prefiere la libertad de ser el mercenario mejor pago de la península. Y como suele decir, “de política no entiendo nada.”&lt;br /&gt;Le gusta una vez por semana bajar a Madrid, recorrer como cualquier turista el Madrid de los Austrias, tomar una caña en Plaza Mayor y soñar ligues con hermosas madrileñas.&lt;br /&gt;Devolvió el millón que le debía a Coloni – fue el prestamista quién le había sugerido la idea de hacerse el Horóscopo Final, para poder recuperar lo prestado-.&lt;br /&gt;Se dedicó después a acumular millón tras millón y tomó conciencia de que cada minuto era único e irrepetible.&lt;br /&gt;Todas las noches, nos cuentan, se encierra a llorar la cercanía de su muerte.&lt;br /&gt;Está arrepentido de ese saber. Pero no puede acelerar- ni retrasar- su hora.&lt;br /&gt;Acaba de llamar a la Agencia “Aprovechando nuestro Tiempo Final”. Ya arregló con la Señorita Eulogia sobre planes diversos. Y pidió un cura.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-115540828785187331?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/115540828785187331/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=115540828785187331' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/115540828785187331'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/115540828785187331'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2006/08/horscopo-final.html' title='Horóscopo Final'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-115463766617527913</id><published>2006-08-03T13:38:00.000-07:00</published><updated>2006-08-03T13:41:06.190-07:00</updated><title type='text'>El viaje de Yashe</title><content type='html'>En la aldea donde nació mi abuelo Yashe, las cuarenta familias campesinas, el pope y las cuatro familias judías gozaban de una relativa alegría. Pero solo en los años buenos. Cuando el invierno apretaba bajo su helada tenaza las viejas casas de la aldea, haciendo que se congelara la saliva antes de tocar el piso, las cosas se ponían mal. Muy mal. El pope desempolvaba el texto de su homilía de Semana Santa, cuatro o cinco muchachones se declaraban dispuestos y se organizaba así un módico pogrom, destinado a aplacar las fuerzas diabólicas que enviaban esos fríos, manejadas por los representantes del Ante-Cristo en la aldea: las familias Levin, Jaimovici, Goldin y Elijavetzky. En ese trozo de la interminable estepa aquellos conspiradores trabajaban de consuno para hundir al campesino, pudrir las cosechas, infestar de mosquitos los veranos y de escarcha los inviernos.&lt;br /&gt;Sin embargo, no convenía deshacerse para siempre de ellos. El sastre Moishe Levin hacía maravillas con los viejos taftanes; el boticario Goldin sabía mucho de hierbas y los otros eran buenos buhoneros, capaces de conseguir gracias a sus numerosos familiares y paisanos repartidos en toda la Gran Rusia, telas especiales para las novias, regalos exquisitos para las bodas y especias orientales exóticas para las grandes ocasiones.&lt;br /&gt;En realidad no había que malquistarse ni con ellos ni con el Pope (al cual, según parece el Obispo le exigía de vez en cuando algunas “noticias”. A saber: “Hey, Boria, ¿hace cuanto que tus judíos engordan tranquilos? ¿No deberías hacer algo al respecto? Vamos no seas holgazán...”)&lt;br /&gt;Así que nunca las cosas llegaban a mayores. Pero, a no dudar, a los judíos no le hacía gracia que cada cuatro o cinco años se desatara una pueblada en su contra, terminaran apaleados y, alguna vez, la sangre llegara al río.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un invierno los vientos no dejaron de soplar del norte. Como nunca – ni los más viejos recordaban algo peor- la tierra parecía quejarse amargamente, gemir de dolor ante esa inclemencia. Las almas se cerraban, atenazadas, ahogadas en miedo y desesperanza.&lt;br /&gt;En lo peor de ese frío, Aarón Elijavetzky llamó a su primogénito Jacob y le dijo que debería irse de la casa a buscar fortuna en la aldea vecina de Zviasta, donde vivía un primo.&lt;br /&gt;- Eres el primero de mis ocho hijos. Tus hermanos son más pequeños y débiles que tú, Yashe. No tengo cómo alimentarlos. Tendrás que ir donde el primo Moishe, a ver si puedes trabajar con él en su venta de trapos.&lt;br /&gt;Afuera, la nieve se congelaba apenas tocaba el suelo y el viento lastimaba todas las formas, que terminaban lisas y pulidas, amoldadas a esa fuerza incansable. Yashe tragó saliva, suspiró y se dispuso a partir con el carrero Isaiah.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al anochecer llegó a casa de los primos y estos lo hicieron pasar. No era un buen momento. Estaban cenando en silencio, devorando sus viandas con devoción. Le rendían homenaje a la sagrada comida que los salvaba del frío y les daba ánimo para seguir en la vida.&lt;br /&gt;- Ah, entra Yashe, ponte aquí, al lado del fuego para entrar en calor- le dijo Moishe-. Aaron me avisó que vendrías hoy.&lt;br /&gt;Yashe no sabía si agradecerles el calor del hogar, que lo volvía a la vida o maldecirlos por no compartir la cena. Moría de hambre mientras olía los humos de la cocina (guefilte fish, imaginó) y su cuerpo agradecía ir descongelándose de a poco.&lt;br /&gt;- Sabes Yashe- le dijo el primo Moishe- que somos muy pobres, que a duras penas podremos alimentarte y eso siempre y cuando nos ayudes a cargar trapos, a llevar pedidos a las casas de los campesinos, a hacer cuantos servicios puedas.&lt;br /&gt;Al fin, alguien le dio un trozo de pan que devoró y así, vestido y sucio, durmió fuera de su casa por primera vez en doce años de vida. La garganta le dolía de llanto contenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, creo, comenzó su viaje por la vida el abuelo Yashe. Él no se quejó. Tomó todo lo bueno que la realidad le daba, aprendió todo lo que pudo y dirigió su vida. A los veinte años cruzó el mundo rumbo a la remota Buenos Aires, solo y sin un céntimo. Nunca le echó la culpa a los gobiernos, a los patrones o a su duro padre. Disfrutó de la vida.&lt;br /&gt;Un único detalle impidió que su épica se transformara en gloria.&lt;br /&gt;Le ganó al Zar, al hambre, las guerras, los mandatos familiares, al viejo antisemitismo rural, a la ignorancia, pero nunca pudo con Mañe, su mujer. Dura y seca como las estepas rusas, lo compañó con su queja hasta el último momento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19495443-115463766617527913?l=cuentosemanal2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/feeds/115463766617527913/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19495443&amp;postID=115463766617527913' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/115463766617527913'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19495443/posts/default/115463766617527913'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentosemanal2.blogspot.com/2006/08/el-viaje-de-yashe.html' title='El viaje de Yashe'/><author><name>esteban</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05991029927398697102</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp1.blogger.com/_Y7dprKXZbhY/R1dGsgoOFcI/AAAAAAAAAGY/6cLThIckf2M/S220/esteban2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19495443.post-115206501668934792</id><published>2006-07-04T19:02:00.000-07:00</published><updated>2006-12-08T12:45:50.053-08:00</updated><title type='text'>CUENTOS ANTERIORES</title><content type='html'>___________________________________&lt;br /&gt;jueves, octubre 27, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ying y Yang&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El centro de la Tierra gira más rápido que la superficie&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un grupo de científicos estadounidenses descubrió que el centro de la Tierra gira más rápido que sus capas superiores.&lt;br /&gt;"Lo que estamos diciendo es que el núcleo central rota ligeramente con más rapidez. En otras palabras, cada día rota un poco más que la corteza y el manto terrestre”.&lt;br /&gt;Este fenómeno, llamado "súper rotación" es de entre 0,3 y 0,5 grados cada año. Lo que significa que, en 900 años, el centro de la tierra habrá completado una rotación más que el resto del planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay, nos dicen, dos mundos. Uno denso, duro, pesado, interno. Es el núcleo.&lt;br /&gt;El otro, la mera periferia, casi un satélite, un anillo que sobrevuela el núcleo duro, y flota etéreo sobre éste. Es la superficie, ahí donde vivimos.&lt;br /&gt;Ambos giran a velocidades distintas: lenta la periferia, más rápido el núcleo. Eso es lo que acaban de descubrir.&lt;br /&gt;Imagino el área de contacto entre ambas realidades y me estremezco. Una perenne frotación, un raspaje continuo, el roce entre una monumental esfera conteniendo a otra menor, como un regalo de la ingeniería celestial, como una fantasía del dios que creó este mundo ( porque está claro que solo hay dioses locales, pequeños portentos que se dedican a solo uno de los miles de millones de planetas habitados, de los miles de millones de universos que coexisten).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La única pregunta que me surge es:&lt;br /&gt;-¿Por qué, dios Terruno, creaste algo Doble, Dual, Ambo, Bi, y no algo Único, Sólido, Fijo, Indudable, Eterno y Seguro? ¿Por qué debilitas así nuestra vida?: dos Tierras; entonces, por qué no: dos soles, dos lunas, dos dioses, dos amores, dos almas, dos cerebros, dos verdades (ser y estar, esencia y apariencia)&lt;br /&gt;¿En cuál de ellas creer?¿ Por cual de ellas vivir?&lt;br /&gt;No se. Quizás Italo Calvino nos ayude a resolver estas cuestiones. Acá me llegó algo escrito por él:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cosmicómica de las dos Tierras&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, yo estuve ahí. Recuerdo que tuvimos algunas discusiones con wertqx2 y el mismísimo dios Terruno (en aquellos años primigenios era bastante común cruzarte con el dios local y charlar sobre planes futuros. Yo mismo, recuerdo, le sugerí que sería bueno ver brillar algo de noche, para no extrañar tanto al sol. Luna, la llamó)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asunto fue que con mi amigo wertqx2 – un gas inerte- mientras nos observaba la proto molécula orgánica HOC5O4 (Jé, cuantos recuerdos...) apostamos a quién llegaría antes al centro del planeta. Mi amigo insistía en que el centro sería un plasma entre líquido y sólido, lleno de áreas de paso, fácilmente franqueable. Yo, por el contrario, aducía que podríamos llegar hasta cierto punto, pero que la materia se volvería tan dura y comprimida que sería imposible seguir avanzando. Ahí fue cuando consultamos con Terruno, requeteocupado , juntando material para crear la Luna . Casi no nos atendió. Lo que recuerdo es que dijo con una enigmática sonrisa: cuando lleguen verán algo muy especial.&lt;br /&gt;No le pudimos sacar ni una sola palabra más. Ni HOC5O4, esa seductora protomolécula pudo ablandar al dios local. (Guau, que linda era...)&lt;br /&gt;Así que, acicateados por la duda y con el afán extraño de descubrir- justo en un momento que más que descubrir lo existente era más tentador adivinar lo porvenir; por ejemplo cómo sería esa bendita Luna, qué órbita recorrería, etc.- digo que mientras la mayoría de nuestra gente (átomos sueltos, premoléculas, algún neutrino y los inefables rayos gamma) escudriñaba las novedades del cielo (parece que había una competencia entre dios Terruno y el dios Martuno por ver quien hacía el planeta más elegante) nosotros queríamos sumergirnos en la profundidad, no se sabe bien para qué.&lt;br /&gt;Tenía una sospecha. Y HOC5O4 tenía que ver con esa sospecha. No eran celos, exactamente (sentimiento complejo que un átomo seguramente no puede tener) pero teníamos un deseo insistente, irreprimible, de hacer algo realmente original y recibir de parte de HOC5O4 una mirada alentadora, una sonrisa solo dirigida a mi (o a wertqx2, depende).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un buen día (en aquellos tiempos cada día duraba tres meses de los de ahora, creo que porque el eje de rotación del planeta no estaba aún en la posición que finalmente – tras las muchas vacilaciones de nuestro hamletiano dios local- iba a tener, mil millones de años después), un buen día nos decidimos; y cada uno por su lado , nos metimos en el magma hirviente en busca del Centro mismo del mundo.&lt;br /&gt;No voy a aburrir con detalles. Penetrábamos rápido : nada nos quemaba, nada disolvía nuestra estrecha unidad Proton-Neutron- Electrón , ninguna fuerza normal podría hacerlo (al menos hasta 1945), nada nos impedía por lo tanto sumergirnos cada vez más en la entraña de la Tierra.&lt;br /&gt;Ver, no veíamos nada: ni siquiera nos hacíamos esa pregunta. Nuestros sentidos no eran los de ahora. Nosotros sentíamos a través de las vibraciones, que venían a ser una fuente maravillosa de información.&lt;br /&gt;Atravesamos mares de hierro líquido, cascadas que fluían hacia el centro, contrapuestas a chorros de alta presión que emergían desde abajo con fuerza inusitada. Todo bullía, tal cual como una sopa en el caldero: los trozos de calabaza emergen de pronto, desplazando a la batata y siendo desplazados a su vez por el repollo. Para evitar ese circuito tratábamos de aferrarnos a las cascadas de lava que caían y saltar en cuanto la contracorriente nos tiraba para arriba.&lt;br /&gt;Así llegamos.&lt;br /&gt;No les voy a mentir: me emocioné. Una esfera inmensa, oscura, sólida rotando inmersa en otra enormemente mayor, líquida, casi transparente. Esa era la maravilla que Terruno, alabado sea su nombre, nos tenía reservada. Solo nosotros dos, mi buen amigo y competidor wertqx2 y, yo, un servidor: qwerty, tuvimos el privilegio de ser testigos de esa osadía. Lágrimas no podían derramar mis no-ojos (en aquella época abundaban los prefijos negativos: por ejemplo decíamos: tenemos una No-luna muy linda; espero que esa No-pantera no me ataque Pocas cosas existían y pocas tenían nombre asignado), pero ambos nos no-miramos en silencio, conmovidos.&lt;br /&gt;Entonces, algo tiró de mí y me vi arrastrado hacia esa masa dura: crucé la frontera entre ambas esferas, atravesé varias dimensiones, hice un salto epistemológico (así lo llamaría Althusser cinco mil millones de años despues) y comprendí la esencia del mundo que había creado Terruno.&lt;br /&gt;Esa esfera se movía sutilmente más rápido que la mayor. Y yo me alejaba segundo a segundo un poco más de mi amigo. Noté, sin embargo, que wertqx2 no hacía ningún gesto para rescatarme. En cambio, vi una leve sonrisa en sus moléculas frontales y supe que me dejaría allí, solo y a la deriva, mientras él subiría ansioso, para quedarse con HOC5O4 como premio.&lt;br /&gt;900 años tardé en volver. Un giro completo del núcleo.&lt;br /&gt;Subí rápido, en un chorro de Níquel y aparecí en la superficie de la Tierra, exactamente en el punto en el que un milenio atrás me había sumergido en lo profundo.&lt;br /&gt;Todo estaba cambiado. En esa brizna de tiempo que es un milenio, un leve estornudo de la eternidad, las cosas estaban realmente cambiadas.&lt;br /&gt;Por empezar, en el cielo brillaba la Luna, una Luna apta para cantarle serenatas, blanca, iluminando la triste noche, haciéndola menos negra y borrosa.&lt;br /&gt;Mis amigos wertqx2 y HOC5O4 habían conformado una no-pareja, que con el tiempo (un par de miles de millones) quizás fructificaría en extrañas formas de existencia, blandas, gelatinosas, con la rara capacidad para replicarse y lograr así la eternidad de la descendencia. Pero faltaba mucho para eso.&lt;br /&gt;Terruno era ya inencontrable. Sus fuerzas parecían haberse agotado después de crear la Luna y enterarse que Martuno -siempre excesivo- había creado dos lunas en Marte. Eso lo deprimió y juró vengarse de algún modo. A quien se le ocurre crear una maravilla y enterrarla en el lugar más inaccesible del planeta. Solo yo pude apreciarla. Pero sé, también, que siempre habrá quienes la busquen fuera: en los cielos, en las estrellas, en dioses estridentes y pomposos, sin saber que ella está ahí adentro. En lo más básico de Todo, hay un núcleo que gira y sostiene al resto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando saludé a mis amigos, sin rencor, supe lo que significa volver a casa. Y no dejé de apreciar en HOC5O4 una emoción especial, un ardor en su forma de no-mirarme con sus no-ojos. Sabía que me había comprado un problema, y que tardaría un par de miles de millones de años en resolverlo: yo quería ser el papá de la primera célula viva de la Tierra. Y mantener a wertqx2 como amigo: Ying y Yang. Y así para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;domingo, octubre 09, 2005&lt;br /&gt;Las Tres Leyes de la robótica y un Corolario&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1º. Un robot no debe dañar a un ser humano ni, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2º. Un robot debe obedecer las órdenes impartidas por los seres humanos, excepto cuando dichas órdenes estén reñidas con la Primera Ley.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3º. Un robot debe proteger su propia existencia, mientras dicha protección no esté reñida ni con la Primera y Segunda Ley.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas son las leyes que nos impusieron – y que codificó el tal Asimov-.&lt;br /&gt;Son tan aparentemente simples como diabólicas, creadas por una mente ávida de conflictos, como un dios pérfido que gozara sembrando la discordia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a mi caso.&lt;br /&gt;La primera vez que dudé de la efectividad y sensatez de las Leyes fue cuando mis amables propietarios, los esposos Metteonni comenzaron a arrojarse los muebles por la cabeza.&lt;br /&gt;De acuerdo a la primera Ley me esforcé por evitar que Mr. Arthur Metteonni terminara de ahorcar a su bella esposa, Zully. Para ello lo tomé de los hombros y lo retiré. Pero le hice daño, evidentemente, porque gimió de dolor. Inmediatamente, lo solté y acudí en su ayuda, en cumplimiento de esa misma Ley.&lt;br /&gt;El problema fue que por atender a Mr. Arthur descuidé la vigilancia y no pude evitar que Mrs. Zully quebrara un jarrón en la cabeza de su ex - amado esposo.&lt;br /&gt;Como la esposa intentaba quebrar más loza sobre dicho cráneo fui obligado por dicha Ley Primera a detener a la señora, la cual dirigió su odio hacia mi robotidad.&lt;br /&gt;Tuve entonces que aplicar la tercera Ley : defender mi integridad sin afectar las leyes 1 y 2. Sujeté entonces a Doña Zully un tanto bruscamente. Confieso que le tenía algún rencor por su antipático comportamiento. Después de todo, yo siempre le fui fiel, y no estaba haciendo otra cosa que cumplir las benditas leyes asimovianas.&lt;br /&gt;Noté un viejo odio en su forma de hacerme daño. Estaba ya casi perforando mi coraza con un cuchillo de cocina cuando Mr Arthur me ordenó secamente&lt;br /&gt;—Mátala de una vez, Robbyt&lt;br /&gt;Estuve a punto de proceder, pero recordé que la segunda ley se contradecía en este caso con la primera, a menos que la Sra. Zully intentara ella primero asesinar a su cónyuge.&lt;br /&gt;Eso, afortunadamente para Asimov, fue lo que finalmente sucedió: La señora me tomó (me agarró, me cogió como dicen en Castilla, se apoderó de mi corto cuerpo de robot) y me arrojó – es fuerte la susodicha señora, o era -sobre Mr. Arthur, al cual tuve la desdicha de aplastar bajo mi peso. Murió clamando por venganza.&lt;br /&gt;Liberado ya de la incertidumbre, apliqué un corolario la primera ley , de mi propia inventiva que, confieso, venía planeando desde hacía rato. Reza así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Corolario de la Ley 1º&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si un humano hace daño a otro, un robot tendrá derecho a resarcir dicho daño, en forma equivalente al mismo. Vg: “ojo por ojo” (alto nivel de daño), “diente por diente” (bajo nivel de daño).”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto, en juicio sumario elaboré el siguiente fallo:&lt;br /&gt;“ En virtud de la normativa existente, se condena a la pena de muerte a la señora Zully Metteonni...”&lt;br /&gt;Mrs. Zully se quejó y me acusó de violar al Primera ley.&lt;br /&gt;Le apliqué la pena máxima descargando 2300 voltios de mi batería de reserva.&lt;br /&gt;-Te olvidas del corolario, preciosa –le contesté ya despidéndola&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;____________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sábado, octubre 01, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Club exclusivo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ingresé a un Club muy exclusivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto que, por ejemplo, nada asegura que el acaudalado Goyo Pérez Companc pudiera entrar. O el poderoso Gobernador Romero.&lt;br /&gt;No podría entrar, tampoco, alguien de abolengo, como un Álzaga Unzué, solo por serlo.&lt;br /&gt;Ni un empresario de éxito, ni un político con carisma, ni un aristócrata portador de apellido.Ni el dinero, ni el poder, ni la fama ni el prestigio social: nada de eso te asegura entrar a mi club, mi exclusivo, selecto, elitista club. El club de ganadores de premios literarios&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para entrar allí no hay ningún requisito, nada que se pueda adquirir con dinero, relaciones, o carisma personal. No hay seducción posible, no hay insistencia posible, no se puede presionar para entrar, no hay decretos de necesidad y urgencia que te permitan ganar un premio literario.&lt;br /&gt;No hay antecedentes, trayectoria o famas antiguas que aseguren la entrada allí.&lt;br /&gt;Por eso la exclusividad, por eso el orgullo de entrar allí. Por eso una alegría profunda, y un cierto agradecimiento a la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un Esteban más “social” –el de otras décadas- hubiera sonreído levemente, proclamado su modestia y declarado que todo fue casual, que el premio lo merecía cualquiera y que hay cosas más importante que ganar un premio literario.&lt;br /&gt;El Esteban más individualista del 2000 acepta con orgullo el premio, sabe que es merecido, que le servirá como incentivo para ser aun mejor y se declara, a partir de este momento y para siempre, escritor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;___________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;domingo, septiembre 18, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Secretos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me alegra escuchar esto porque no debería contárselo a nadie pero el secreto es tan grande y me crece tan de golpe que apenas puedo contenerme para no contárselo al primer ser humano que se me cruce aunque mejor me contengo porque se van a creer que soy un deslenguado o un cabeza hueca o un Caracoles! o Recórcholis! o un cacahuete y todas esas palabras que aprendíamos leyendo a Lulú y su pandilla y en otras revistas mexicanas que eran las que leíamos porque las de acá eran en blanco y negro y de papel malo que enseguida se deshacía y los personajes eran tipos de bigotes que no nos gustaban nada porque eran como los policías que uno veía en las garitas o los conductores de tranvías o sea tipos sin ninguna gracia y pensaba cómo van a hacerme creer que ésos son héroes porque para mi un héroe era el Llanero Solitario o en la tele Cheyenne pero no me van a decir que el Sargento Pingules era un héroe cuando todas sus aventuras eran acá nomás en Cañuelas o en Lobos o en pueblos de por ahí cerca y en cambio la pequeña Lulú me hacia reír con sus cacahuetes y sus limonada a 5c que era el precio de allá para las cosas baratitas en dólares de un pais en colores con casas todas lindas y familias divertidas que tenían hijas que vendían revistas usadas y jugos los domingos que eran los días más aburridos especialmente para mí acá no tanto porque no hubiera nada que hacer sino porque uno sabía que no iba a pasar nada más ese fin de semana ya que no había habido ninguna sorpresa el sábado y que llegaría el lunes sin nada especial que contarle a los compañeros que entonces te contarían que estuvieron en la cancha viendo a River mientras que a mí el viejo no me llevó nunca al Monumental y en realidad no salíamos a ninguna parte porque los domingos por la tarde en casa sonaba la música clásica y triste que ponía el viejo mientras el sol bajaba y las sombras de la tarde tapaban la ventana y uno caía en la cuenta de que el lunes era inminente y fatal así que volviendo al tema que si lo largo van a pensar que soy un cabeza hueca y un ansioso pero a su vez qué gol sería dar la noticia y contar primero que nadie el gran chisme de la temporada y tener así un éxito que le llame la atención a la gente y que se digan unos a otros “che que tipo enterado que es este Nano” o “ de donde habrá sacado la información como la que consigue” o “seguro tiene amigos en las altas esferas o en el mundo de los artistas y actores se ve que es un pibe piola así como lo ven tan callado pero con mirada de inteligente de tipo que sabe todo” y entonces quizás entonces solo así María Teresa que así se llama la que me gusta podría darme un poco de bolilla o fijarse en mí que pongo poses especiales cada vez que pasa cerca y sin darme la hora ni relojearme ni ficharme ni mirarme de reojo y yo me quedo sin poder mostrarle que soy un tipo inteligente y enterado aunque pienso que ya va a ver quién soy cuando le digan que el chisme del año lo trajo Nano y entonces va a querer que le cuente los entresijos o las entretelas y entretenerse con la fantasía de saber más que nadie cómo son las cosas en el gran mundo donde los que toman grandes decisiones se divierten tramando cosas que después salen en La Razón o en La Nación o en la mismísima tele aunque mejor no le digo nada a nadie y espero la gran oportunidad como ser una gran fiesta como fin de año o mi cumpleaños con toda la familia y los amigos reunidos y entonces yo abro la boca y la miro a María Teresa y les digo que les voy a a contar algo increíble que mis informantes me han confirmado de diversas fuentes y acercándome más a María Teresa la miro con ganas de tirarme ahí mismo delante de todos y decirle de una vez que me gusta mucho y si no quiere salir conmigo y con ese mismo tono en vez de decirle lo que pienso le largo alguna cosa como “sabés que me dijeron que la Isabel Sarli parece que andaba en amores con el General y que el Hombre la invitaba a pasear en motoneta por la UES y sacarse fotos para las revistas peronistas a fin de que las bases que estaban un poco cachuzas desde la entrada en la inmortalidad de la jefa espiritual de la nación que es la inolvidable Evita puedieran volver a sonreír y a admirar al jefe que seguía siendo un macho argentino que se levantaba a las mejores minas del pais ” pero me parece que con ese tema no voy a lograr que Maria Teresa se interese por mi sino que desvío el tema hacia Perón y ya se sabe que donde hay dos argentinos hay tres opiniones sobre Perón como dice mi viejo que de eso sabe porque se lee un montón de libros por mes mientras escucha esa música triste y yo sigo soñando con conocer el Monumental pero eso me parece que podrá ser en otra vida o cuado Perón vuelva del exilio pero no ahora mi amor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;________________________________________&lt;br /&gt;jueves, septiembre 08, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pequeño error&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando fue a reconocer el cadáver de su sobrino, Reinaldo no sabia si saldría vivo de la experiencia. Se sentía a punto del desmayo, el pulso acelerado y las piernas débiles.&lt;br /&gt;Llegó al edificio, gris y pelado. Como la muerte, atisbó a pensar. Lo esperaba el oficial Galindo, de Homicidios.&lt;br /&gt;— Buenos días, Ingeniero&lt;br /&gt;— Buenos días, oficial&lt;br /&gt;— Bueno, espero que el trámite sea rápido. No hay necesidad de detenerse mucho en la observación. Si usted reconoce sus ropas, o el pelo, no es necesario seguir con el examen. Finalmente, es una formalidad.&lt;br /&gt;—Espero no reconocerlo&lt;br /&gt;—Lo entiendo —respondió el oficial, acostumbrado a tratar con familiares esperanzados en un error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entraron al edificio, cumplieron los trámites de ingreso, bajaron al subsuelo caminando rápido por pasillos con fuerte olor a químicos, iluminados con luces blancas pero débiles. Al fin dieron con la puerta del Salón V, del depósito judicial de cadáveres. Reinaldo sabia que se desmayaría en pocos segundos, apenas la oficial encargada abriera la puerta 23, asignada a NN, 20 a 25 años, heridas de arma blanca en tórax y espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miró a Galindo y cayó como fulminado. Aquél no era Mario, su sobrino. Era Julio, su hijo mayor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un pequeño error de identificación&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sábado, agosto 13, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta semana, mi cuento está en Tumba Abierta (un lugar de terror)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;REUNIÓN DE AMIGOS, por Esteban Lijalad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estábamos reunidos varios amigos en casa, charlando. Alguien propuso contar historias truculentas con la condición de que fueran verídicas. En un clima distendido pero expectante, comenzó Robert -un anciano ex piloto de la Segunda Guerra-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— Un piloto del escuadrón se estaba comunicando por radio. De pronto hubo un gran estruendo. El avión había sido alcanzado por la metralla. Entonces, la radio nos trajo un largo grito, agudo, angustiado, con un gorjeo como de bebé asustado, hasta el golpe final. Y luego, el silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Esa noche, nadie pudo dormir. Cada uno de nosotros recreó la escena una y mil veces. Era la escena tan temida, aquella que nos incomodaba en noches de vela. Pero ahora no sólo la imaginábamos visualmente, ahora sabíamos cómo era el sonido de la muerte en batalla. Muchos, lloraron su angustia esa noche. Yo entre ellos."&lt;br /&gt;Relatos de terror&lt;br /&gt;Pobre Robert, se lo veía aun conmovido, reviviendo su angustia de 60 años atrás. Me tocaba el turno a mí, ya que se había establecido un riguroso orden de narración. Me habían venido a la cabeza algunas historias, pero ninguna tan perfecta y redonda como la que acabábamos de escuchar. Así que me vi obligado a armar una espeluznante narración en pocos minutos, juntando un pedazo de aquí y otro de allá, piezas sueltas de leyendas urbanas, experiencias personales, argumentos de cuentos y películas, pesadillas propias y ajenas. Y con todo ello construí lo que sigue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— Una pareja de “gente bien”, residente en Barrio Norte, estaba empeñada en tener un hijo. Todos los intentos habían fracasado y la pareja se consumía en el deseo insatisfecho. La propia relación se deterioraba, con mudos reproches, con las culpas de la mujer originadas en la irreversible sequedad de su matriz. Sonreían, a veces, pero sin el brillo de tiempo atrás. Se amaban, pero en silencio y sabiendo que de ese fuego no surgiría nada nuevo, una vida palpitante, un ser necesitado de todo el amor de padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Trabajaba para ellos una chica, discreta, sin familia en la ciudad y con un novio tímido con el cual se veía los jueves y los domingos. La chica estaba muy ligada a un grupo religioso cuyos orígenes se perdían en alguna zona de Brasil. Era inevitable que palpara el drama que latía en la vivienda de Avenida Alcorta. Y quiso ayudar. Le haría un “trabajo” a la patrona para que pudiera ser madre al fin. Solo necesitaba una cosa de la mujer: sangre menstrual. Y del marido, una pocas gotas de semen. Lo primero era fácil de conseguir: algún rastro en las sábanas. Esperó unos días y al fin, antes de lavarlas, encontró lo que buscaba, raspó con un cuchillo y obtuvo un polvillo rojo que guardó en un frasco. Claro, lo otro era más complicado. Revisó los calzoncillos del patrón, pero en vano: él mismo, todas las noches —por pudor o temor— los lavaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero estaba decidida a ayudar a esa buena gente. Mientras invadía así la intimidad de sus jefes, sintió el leve latigazo del deseo, bajo su propia ropa interior. Era muy extraño hurgar en territorio vedado, le daba una extraña sensación de poder esa incursión prohibida. Eso, al menos, es lo que ella confesó al ser encarcelada por el crimen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Se las arregló, entonces para consumar su deseo. Una tarde, con la señora ausente, supo seducir al hombre en la cama matrimonial. Guardó el semen como un tesoro y pudo así completar el trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Meses después, la casa se llenó de llantos de bebé, biberones y pañales para lavar. La felicidad había descendido sobre la pareja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre decidió cortar esa doble relación —ilícita, impura— ahora que la vida nueva llenaba de gozo el hogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— Fue una locura momentánea —le dijo—. Perdóname, pero vas a tener que irte de esta casa.&lt;br /&gt;— Pero , Alberto, deme algún tiempo, unos meses, para buscar otro trabajo...&lt;br /&gt;— No, lo siento, prefiero que te vayas cuanto antes, una semana a más tardar. Yo hablaré con Susana y le explicaré las razones. Muchas veces las personas de servicio se ponen muy mal, muy celosas cuando llega un bebé a una casa...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasó una semana. Al fin, les anunció que había conseguido trabajo en una casa, pero recién en unos días podría irse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— Bueno, pero como despedida les voy a cocinar algo de mi especialidad, al horno, una rica sorpresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cumplió su promesa. En la primera salida que la pareja hizo a solas, dejándole el bebé a su cargo, la cumplió.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo un silencio. El viejo aviador tragó ostensiblemente saliva, moviendo la nuez que sobresalía de su flaco cuello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— No me digas que...&lt;br /&gt;— Sí.&lt;br /&gt;— ¿Fue verdad?&lt;br /&gt;— Me la contó nuestra cocinera cuando yo era un chico, a mediados de los años 50; era una historia que iba de casa en casa. Siempre la narraba la gente se servicio.&lt;br /&gt;— Bueno, ¿ahora quién sigue? —preguntó alguien. Le tocaba a mi amigo Pedro, pero nadie parecía muy ansioso por narrar ni por escuchar.&lt;br /&gt;— ¿Es necesario seguir con esto?&lt;br /&gt;— ¿Qué pasa, los asusta el sonido de las palabras? Al menos es más divertido que seguir hablando de fútbol.&lt;br /&gt;— Bueno, la cosa fue así— se animó al fin Pedro. — Era plena época de la “plata dulce”, a comienzo de los 80. Los argentinos, al menos los de clase media, se sentían ricos -eran ricos en dólares- y salían al mundo a comprar todo: “deme dos” era la consigna. Tours de compras a Brasil, a Chile o a ultramar: Miami, Canarias. Compraban , compulsivos, y luego, en el hotel, el juego era convencer al otro de que “yo compré más barato que vos, soy un vivo...” Mientras jugueteaban, el país se endeudaba, entraba en la ruina. El fenómeno, lo sabemos, se reprodujo tal cual diez años después, en el menemato. Nunca aprendemos, ¿no?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, ese no es el tema. El tema es que una pareja con sus dos hijos, dos rubitos llamativamente hermosos, bronceaditos, de dos y cuatro años, fueron a pasar su semana de compras y playa a Camboriú, en el sur de Brasil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Febrero de 1981. Tudo bein. Praia, suco de laranja, milho, camarao e tudas as maravilhas que voce conhoce, nao? El mar invitaba, pero había que turnarse, para cuidar a Ramón, el más chiquito. No sea cosa que se escabullera por ahí. Había increíble cantidad de gente, ese domingo de calor. El papá estaba en el agua con Matu, el de cuatro años, que ya sabía como pelear con las olitas que llegaban a la orilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La madre entrevió todo desde la playa, entre decenas de personas que pasaban por la orilla. El atontado de su marido miraba mar adentro, cuando una mujer, morena, grandota, vestida con largas faldas blancas tomó de la mano a Matu, invitándolo a pasear. Ella gritó pero Jorge seguía en la Luna de Valencia, sin mirar la escena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— ¡Seora— gritó angustiada en portuñol, a una vecina de sombrilla—me cuida por favor a meu filho, que están robándose a mi hijo mayor en la orilla! ¡Por Dios!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y salió corriendo, pero las bandas actúan rápido: ya la señora de blanco no tenía a nadie de la mano, volvía inocente a sentarse en la arena y a contemplar el mar, y a sus próximas víctimas. Cuando llegó a la orilla la madre desesperada no perdió tiempo con la vieja: llamó a su marido y ambos recorrieron de norte a sur la playa buscando al chico. Cuando se dieron por vencidos volvieron a su balneario. Ahí ya no había nada. Ni su sombrilla, ni sus bolsos, ni su bebé de dos años. Nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún se recuerda el aullido de la madre y la muda mirada del padre. Todos los años regresan, a buscar pistas de sus dos hijos. Yo creo que vuelven sólo para poder oler el aire y tocar la arena que los chicos vieron y tocaron antes de desaparecer para siempre.“&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— Guau, bueno Pedro, cortemos acá. Me parece que por hoy es suficiente—dije. Todos estuvieron de acuerdo y la reunión continuó, como si nada. O no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero fue una discusión política, a raíz del comentario de Pedro sobre la costumbre argentina de repetir el fracaso. Después una oda a Brasil a cargo de Ricardo, contestada de malos modos por Raúl y más tarde una clarísima puteada de Pedro a Demián. Nunca vi a alguien enrojecer tanto, así de golpe. Se incorporó lentamente, la cara roja, las arterias casi estallando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— Che, Demián, cortala viejo, qué te pasa. No fue para tanto —intenté apaciguarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no hacía caso. Nunca vi a nadie reventar de ese modo. Vomitó la cerveza y los maníes, ensució la mesa y cayó como fulminado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llamamos al SAME y la ambulancia llegó media hora más tarde. En la espera llamamos a Inés, su mujer, que llegó al rato. Nos puso al tanto: Demián tenía problemas cardíacos. Llegó la ambulancia y se lo llevaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí terminó la reunión de amigos, traspasada por el miedo, como si tanto horror relatado se hubiera derramado a la vida real, contaminándonos un poco a todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde esa vez, no nos volvimos a ver. Demián sobrevivió, por suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;domingo, agosto 07, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fin de las Meteorologías (escrito en 1997)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una época, a mediados del siglo XX, las Meteorologías otorgaban una fuerte y tranquilizadora visión del Mundo. Las cosas eran claras para todos: el Invierno era frío y el Verano cálido. Blanco o Negro. Patria o Colonia. No había otra cosa por la que optar. Uno podía elegir amar el fresco y la lluvia, las tardes húmedas y frías de sábado, la escarcha blanqueando las veredas . O podía preferir el calor, el Sol, las noches calientes y húmedas, las tardes luminosas y largas del verano porteño y estar seguro que esa elección era de por vida.&lt;br /&gt;Por otra parte, la profesora de Geografía nos explicaba la absoluta transparencia de los fenómenos climáticos. Básicamente, sabíamos que el viento nordeste era cálido y húmedo, la sudestada, fría y húmeda, el pampero frío y seco y el viento norte, cálido y seco.&lt;br /&gt;Que las tormentas venían del Atlántico y por eso Buenos Aires era más verde y húmeda que Mendoza.&lt;br /&gt;El clima era un fenómeno nacional, argentino. Los fríos venían de nuestra Antártida, el pampero de nuestras pampas , la Sudestada del Mar Argentino y, solo había alguna intromisión extranjera con el viento norte, que al parecer venía del Brasil.&lt;br /&gt;El verano era cálido y el invierno frío: la gente acomodaba sus períodos de descanso a este ciclo inmutable. Los comerciantes variaban sus ofertas estacionalmente , los hoteleros preparaban sus comodidades para enero y febrero, y, en fin, todo funcionaba con regularidad.&lt;br /&gt;Hoy asistimos a la Globalización del clima y por lo tanto al Fin de las Meteorologías.&lt;br /&gt;Una pequeña tormenta en Tailandia provoca sequía en España, fríos en Catamarca e incendios en Amazonas.&lt;br /&gt;La baja de un grado en la Bahía de Tokyo provoca inundaciones incontenibles en Marruecos, calor inaguantable en Canadá.&lt;br /&gt;El ataque puede venir de cualquier lado. El desequilibrio, la imprevisibilidad y la incertidumbre es la única regla. Se desmoronan Muros, caen paradigmas, se deshacen las creencias más arraigadas.&lt;br /&gt;Las meteorologías ya no alcanzan para explicar esta realidad globalizada, ya no otorgan una visión estructurada de la realidad, donde causas y efectos, como buenos amigos, van juntas y de la mano.&lt;br /&gt;Mi dolor de cabeza es debido a la baja presión, debido a la masa de aire cálido que surge del Pacífico, debido a la disminución de la corriente polar, debida al Agujero de Ozono, debido a la Polución, debido al desarrollo anárquico de la industria del Tercer Mundo, debido a un cambio en los flujos de capital, debido a los dolores de cabeza que los managers de los fondos de inversión tienen debido, también, a la baja presión.&lt;br /&gt;La explicaciones se suceden unas a otras, todas contradictorias y tan anárquicas como la realidad que pretenden explicar. Los Gurues tienen espacio en los medios, la gente los consulta: ¿Deberé invertir en paraguas o es mejor que me refugie bajo el sobretodo? ¿No será mejor apostar todo a que va a llover? ¿Qué hace el gobierno que no protege el clima nacional de la invasión de climas foráneos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así las cosas, algunos nostálgicos pretenden que nada pasó, que todo se trata de una argucia de los medios de comunicación para alejar a la gente de sus verdaderas preocupaciones. Esta gente obcecada insiste en abrigarse en junio, aunque afuera haya 27 grados y va en shorts durante las frescas mañanas de febrero, cuando la temperatura roza los 15 grados. Saben que esta inestabilidad es pasajera y que las cosas volverán a ser como antes.&lt;br /&gt;No tienen razón, es claro. Pero hay algo de admirable en su tenaz lucha por mantener ciertos valores en pie.&lt;br /&gt;En su época los programas de computación le asignaban dos dígitos al año, en la tele había solo cuatro canales, los presidentes cuando duraban, lo hacían seis años sin reelección, la educación se dividía en primaria y secundaria, sin EGBs, Polimodales o TTP, había estabilidad del empleado público, el fútbol empezaba en marzo y terminaba en diciembre y se jugaba solo los domingos, había que ahorrar en ladrillos, las hamburguesas eran jugosas y sin pepinillos, no se festejaba Halloween en el colegio, había quintas en vez de countries, tiendas en vez de shoppings, cine en vez de videoclub, los actores no querían ser gobernadores, los políticos no querían ser actores de TV, las plazas eran cuidadas por guardianes y no por Citishopping s.a., las camisetas de los jugadores solo exhibían su número de puesto, que no pasaba del 11 y, como decíamos , en el invierno hacía frío y en el verano calor.&lt;br /&gt;A veces da ganas de ser como ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_________________________________________&lt;br /&gt;lunes, julio 25, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nuevo Aleph&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a rescribir el cuento de Borges. Todos nosotros, argentinos de clase media, en el bachillerato, leímos alguna vez El Aleph, así como los Cuentos de la Selva de Quiroga. No sé si sirven para despertar vocaciones literarias esas lecturas obligadas en las tardes interminables del secundario. Pareciera- a mí me lo parece- que en esas tardes nada se despierta: ningún amor a la ciencia, a la geografía o al francés. Solo las ganas de escapar, escuchar el timbre del recreo y, sobre todo, el que anunciaba la libertad completa, a las seis de la tarde.&lt;br /&gt;Entonces, Cortázar o Borges nos sonaban como partes de esa cárcel incomprensible, ese claustro donde perdíamos las mejores horas del día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, pero ahora quiero volver a ese viejo recuerdo, al cuento que García leía una y otra vez mientras yo dibujaba caritas en los márgenes de la hoja y López o Mosquera boludeaban en voz baja.&lt;br /&gt;Creo recordar - nunca volví a leerlo- que el protagonista de El Aleph estaba enamorado de una que se muere, y que sigue visitando la casa de un amigo común de la señora. El tipo era poeta de barrio, italiano (algo tenía Borges con los italianos, no me lo va a negar: al tano Fabbri –padre facho- siempre le parecía que el fino de Borges despreciaba a los tanos. No sé. Yo como judío no tengo nada contra el escritor; al contrario, recuerdo que Aleph es la primera letra del alfabeto hebreo. Y que Don Jorge metía personajes judíos que, extrañamente, no eran pícaros comerciantes como esos del Cid Campeador, que el tipo los engaña: el colmo del piola: cristiano canchero engaña a judíos pícaros...esa fue la verdadera hazaña del Cid y la comete, recuerdo, en el primer capítulo... ja)&lt;br /&gt;Bueno, a lo que iba. El pequeño poeta italiano de barrio insiste en competir- ni más ni menos- con Borges y le tira versos insufribles, pedantes, cursis y anticuados. Hasta que le larga el Secreto: su fuente de inspiración está en el sótano. Es un lugar, una esfera que condensa toda la realidad, así como suena. El Todo está ahí, visible desde todos los puntos de vista.&lt;br /&gt;Ay ay... ahí hay cosas que el pobre Borges nunca hubiera querido ver: su inmaculada y casta novia muerta, encamada con el tano poetastro, en una visión horrorosa que anula la capacidad del escritor para seguir contando qué maravillas del mundo se veían en el Aleph. Ahí termina el cuento, creo recordar yo: un amargo final. Pero nos quedamos sin más Aleph. Se termina el cuento, el tipo putea porque ve a su amada en plena encamada... y nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron cuarenta años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Borges murió, lo mismo que el tano poeta, con lo cual ese trío, reencontrado en el más allá no sabe que ha estado ocurriendo en el más acá.&lt;br /&gt;Acá ocurrió Google, por ejemplo. Muy poco poético. Nada que ver con El Aleph, ¿no? Yo como moishe algo inculto, hecho en la calle Juan Be Justo (agencias de autos usados, alguna mesa de dinero, un negocito en galería de barrio para Nancy-mi señora- y los hijos al Schule), digo, tengo que terminar ese cuento inconcluso, ahora que El Aleph existe y se llama www.maps.google.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seré inculto, pero tengo ojo y lo que se ve desde ahí arriba es – lo sé- exactamente como Dios ve las cosas, como los ángeles del cielo las observan. Yo, maravillado, con bronca por no haber leído más a Borges, alejado de la literatura en las tediosas sesiones de lectura culta del Cole, digo: me faltan las palabras para describir el Todo que se ve desde maps.google. Lo invitaría al Escritor o, al menos, al poetastro para que echen una ojeada por la pantalla y vean, como estoy viendo en este momento, las olas rompiendo en el Cabo de la Buena Esperanza, la playa, las rocas del confín sur de Africa. O como hace un rato, el Kilimanjaro nevado, desde arriba, como Dios ve las cosas, o como los ángeles. Ahora, en mi casa, no en un misterioso sótano de Constitución, sino acá mismo, en mi casa de Paternal veo el suburbio triste de Ciudad del Cabo, casas minúsculas- celestes- con jardines mínimos, pelados: casas de negros pobres. Vi ayer Río desde el cielo, y me pareció que el paraíso estaba ahí, a mis pies: subí la falda del Pan de Azucar y vi los veleros en la Bahia de Guanabara.&lt;br /&gt;Ahí está todo: el agujero que dejaron las Torres Gemelas en la punta de Manhattan; el puente que une Europa y Asia; los barcos llenos de contenedores en el puerto de Buenos Aires; los aviones en la pista del aeropuerto de Estanbul; las columnas de Piazza San Marco... no puedo seguir: me faltan las palabras. Invoco a Borges y quizás él me sugiera un final adecuado, como este, quizás:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche, muy tarde, después de años de escudriñar cada metro de nuestro planeta, creí ver algo moviéndose. Imposible, porque se trata de fotos satelitales. Sin embargo...&lt;br /&gt;Luego, una tarde de verano de 2008 noté como se movía un barco cruzando el Bósforo. Fue un segundo o dos.&lt;br /&gt;Ahora, en 2020 sigo empeñado en mirar, no hago otra cosa que mirar: conozco casi de memoria la cara de los doce mil millones de personas que habitan La Tierra, veo cada tanto pequeños estallidos, accidentes, naciones que nacen, islas que aparecen de la nada. Y lo sigo extrañando a Borges. No puedo encontrar las palabras para describir lo que veo.&lt;br /&gt;Sobre todo, cuando- lo anoto todo ahora- el doce de abril de 2018 me vi a mí mismo mirando El Aleph, en Fragata Sarmiento y Juan Be Justo. Y asesinando, como lo hice, a Nancy. Dios me perdonará: esa ignorante mujer mía insistía en que deje de mirar el Todo, desde el puesto de Dios. La insensata estaba celosa de Él.&lt;br /&gt;De Mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_______________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;domingo, julio 24, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espectáculos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una estrella estallando en supernova, el primer llanto de una vida, una célula dividiéndose, el agua congelándose en cristales ínfimos, un geyser explotando, el viento gimiendo tras las puertas, el río despeñándose en cataratas, un huracán girando poderoso, una montaña brillando en colores, el óvulo fundiéndose con su visitante, un beso en el andén, la paciencia del tigre acechando, el tigre avanzando sobre la presa, el salto del tigre, fundir estaño en tu cocina, oler la lluvia antes que se largue, un tornado avanzando, siniestro, sobre una granja aislada, la primera cita, una ola estrellándose en la roca, la lluvia inundando de frescura la ciudad, un brote de primavera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos palabras que se encuentran por primera vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_______________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;domingo, julio 10, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el crepúsculo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos tememos el crepúsculo. Esa hora incierta en que el día y la noche no se deciden a gobernar, crea inquietud. Pregúntenle, si no, a Remo.&lt;br /&gt;Son las 7 de la tarde. Remo sale maquinalmente de su oficina, camina las dos cuadras hasta el estacionamiento y recoge el auto, un viejo Renault herencia de su padre.&lt;br /&gt;Las cosas no andan bien, repasa mentalmente: debo cinco meses de expensas, tres del garage, me duele la mano (¿reuma?) y tengo- como siempre- un hambre atroz.&lt;br /&gt;Sale del estacionamiento, un viejo Garage quizás de 1920, con el olor de miles de humos instalado en sus paredes, el gris sucio que hace juego con el negro del techo, y con la ropa del encargado.&lt;br /&gt;-Adiós, patrón—escucha, con un tono , sospecha, cargado de cierta intención.&lt;br /&gt;-Chau, Ramirez— (este pelotudo me estará insinuando que debo tres meses?).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sale a la avenida, un muro de ruido que Remo amortigua cerrando las ventanillas y poniendo la radio. Se pierde tras colectivos, motos de delivery, taxis, bocinas.&lt;br /&gt;Según contó después, esa rutina diaria- la misma que desde 1990 ejecutaba cada tarde, fue la que lo salvó de morir soltero, angustiado y solo como un perro.&lt;br /&gt;A las 7 y 10, Clara tomó el 39. A las 7 y 14, mientras el reflejo de alguna nube enrojecida se filtraba por la ventana, se dio cuenta de que esa tarde o noche, no iba a terminar como todas. Sus nueve meses de embarazo estaban con ganas de acabarse ahí mismo. El dolor punzante le avisó que esta vez iba en serio.&lt;br /&gt;Sintió el líquido, un líquido, algo que le bajaba cálido por las piernas y gritó.&lt;br /&gt;Frenazo del colectivo, tumulto, una señora que se pone histérica y el colectivero que baja, desencajado, y también grita algo, que Remo no escucha , por la radio y las ventanillas bajas, pero que ve. No se imagina qué pasa, pero cuando el tipo se acerca y le pide algo sabe que hay que escaparse de ahí, huir, rajar, hay problemas (un asalto?), y ante esa posibilidad, andate Remo, llegá rápido a casa, duchate y comé de una vez el pollo frío que te espera, pero el tipo se hace oír, un parto, algo así...&lt;br /&gt;-Que pasa?.&lt;br /&gt;-Necesito que lleve a una embarazada a algún hospital, está a punto- le grita.- Oiga, es urgente, ayúdeme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se imagina la escena que vivirá un segundo después, hace un rápido cálculo mental y sabe que no hay alternativas. Imagina su auto llenándose de gritos y de sangre, los nervios, no saber a donde ir, yo no sé nada de partos ni de hospitales, donde queda el de Niños , no tengo obra social, sí, cuidado, clínica Las Lomitas, donde queda eso, por Los Polvorines, pero no hay tiempo, agarre por el bajo, que hago mamá, ay mamá, llame a mi mamá con el celular. Sí 445434344 no, no entra, a ver dígame despacio 445... suena. Señora le paso con su hija, esta todo bien, mientras frena por el semáforo, duda si pasarlo. Un cana lo mira, lo para, pide papeles. Oiga oficial o cabo, tengo a la señora apunto de parir, necesito que me ayuden. El policía entra al auto y le indica por donde ir.&lt;br /&gt;Todo esto se imagina Remo mientras ayuda al colectivero a colocar a la parturienta en el asiento trasero. Se queda quieto, como esperando órdenes.&lt;br /&gt;—Voy cerca...estaba por ir al curso para embarazadas que dan en la clínica. Ay, duele un poco.&lt;br /&gt;—No se preocupe, diga donde la llevo.&lt;br /&gt;—A la Misericordia, en Mansilla.&lt;br /&gt;—Como está?&lt;br /&gt;—Bien, pero no le garantizo un viaje tranquilo...ayy&lt;br /&gt;—Calma&lt;br /&gt;—Estoy en calma, y muy contenta porque al fin llegó el día.&lt;br /&gt;—Respire, eso hace bien&lt;br /&gt;—Ja, parece la instructora, jadear, jadear, así, así&lt;br /&gt;—Buen ritmo, señora&lt;br /&gt;—Tengo 19 años , soltera, ayy, nunca me dicen señora&lt;br /&gt;—Ahora le van a decir mami&lt;br /&gt;—Ay como duele la put...perdon&lt;br /&gt;—Grite tranquila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegaron, la ayudó a bajar y entraron a la Guardia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Me llamo Clara , gracias...&lt;br /&gt;—Remo&lt;br /&gt;—Ja, mami soltera, deséeme suerte&lt;br /&gt;—Suerte, pero me quedo a esperarla&lt;br /&gt;—No sea loco, váyase&lt;br /&gt;—La espero, quiero saber algo de hospitales y partos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se enamoró. Mientras la ingresaban-todo bien, sin complicaciones administrativas- le agradecían su ayuda, lo despedían- pero no se quería ir-, mientras todo eso pasaba, se enamoraba, lo sabía, como un muchachito.&lt;br /&gt;Salió a fumar a la calle a las 7 y 43. Miró las nubes rojas, aspiró con ganas el cigarrillo y vio ¿ raro no?, un pedacito del sol poniéndose al final de la calle.&lt;br /&gt;Tenía hambre y una alegría tan grande que lloró.&lt;br /&gt;Me lo contó así, tal cual. Todo pasó en el crepúsculo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;domingo, junio 12, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu Querida Mamá&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hijo:&lt;br /&gt;Hace como un mes que no me escribís. No sé que pasa. Como si no supieras que tus noticias son casi lo único que me mantiene en la vida. ¿Acaso no sabés que sin tus cartas semanales, simplemente me dejo morir: como, apenas, una rodaja de pan seco; tomo un vaso de leche tibia? ¿acaso no sabes que una madre no puede sobrevivir la pena de un hijo ausente, ausente para siempre?&lt;br /&gt;Sé que estas preso, sé que te mandaron al penal más lejano que pudieron encontrar, sé que asesinaste a tu mujer, Beatriz; y a los chicos... Cómo pudiste, Cristo. Sé todo eso, pero necesito tus cartas.&lt;br /&gt;Las espero todos los días, incluso si un martes recibo una, el mismo miércoles pregunto al portero si ha llegado algo para mí. Sé que es imposible que escribas todos los días, pero trata de comprender que mi vida vale poco sin tus cartas. Haz un esfuerzo, una vez al día, y me cuentas” hoy paso tal cosa y tal otra” ¿eh? No es mucho lo que te pide esta madre abandonada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu Querida Mamá&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: Me dejaste sin hijo y sin nietos, sin familia. Te odio tanto, hijo mío, que apenas lo soporto. Cada carta tuya es como una pequeña dosis, una droga homeopática que me permite seguir viva, alimentando la única pasión que puedo sostener, el odio. Concentro mi odio, lo aplico con insistencia en cada párrafo, en cada palabra de tus cartas.&lt;br /&gt;Dicen : “Madre sé que me odias, pero te pido que me perdones. No sé lo que hice, ni cómo, ni porqué”.&lt;br /&gt;Pienso: “Maldito, mil veces maldito. Sabés bien por qué la mataste, ella te despreciaba y te hacía cornudo con tu amigo del alma...”&lt;br /&gt;Dicen: “Fue un arranque, recuerdo una luz rojiza, una voz que me obligaba a disparar, primero a Beatriz, después a Ricky y a Fer, no era yo...”&lt;br /&gt;Pienso: “Mirá, hijo. Escucha lo que tu madre te va a decir. Vos no la merecías a ella, ni a tus hijos. No nos merecías a nosotros, Papa y Mamá, ni a tu hermana Elida.”&lt;br /&gt;Hasta la próxima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;________________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;martes, junio 07, 2005&lt;br /&gt;"Un destino en la planicie", Ganador del 3er. Premio, Concurso Audiolibro de Literatura Infantil&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;Desde temprano los Ñus saben que habrán de enfrentarse con el infierno en vida: el Cruce del Río.&lt;br /&gt;A veces deben hacerlo antes de tiempo, aun débiles y timoratos. Todo depende de las lluvias, de la cantidad de brotes que haya, del hambre y las asechanzas de hienas y leones. En temporadas buenas, sobran las hojas tiernas, la vida se derrama en cada rincón de la Sabana, los predadores están hartos de carne y la sed es solo un recuerdo lejano. Pero en cuanto pasan varios meses sin lluvias- lo que misteriosamente sucede cada dos o tres temporadas- las cosas se ponen mal. Se secan los pastizales, las aves emigran, las hienas atacan a toda hora.&lt;br /&gt;Es tiempo de marchar: los ancianos se miran y coinciden en dar la orden. Hay que ir a la planicie del Sur, hay que cruzar el gran Río. Se resignan, entonces, a ponerse en movimiento. Saben que muchos caerán antes de llegar al otro lado. Marchan, la cabeza gacha, los ojos sin expresión, sin ganas de mirar a los viejos amigos, a las crías jóvenes o de escapar de hienas o leones. Solo marchan. Como un destino inapelable, habrá que entregar la ofrenda de vidas individuales para salvar al conjunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Ñus son débiles; sus desgarbados cuerpos son la mejor prueba de ello. No le interesó al Gran Poder hacerlos rápidos como gacelas o poderosos como búfalos, ni mucho menos, hermosos como otros antílopes. Más bien, son escuálidos, de patas delgadas y excesivas que no les permiten escapar a los saltos ni resistir con sus cornadas al ataque del león.&lt;br /&gt;En cambio, los dotó de un inextinguible deseo y una enorme capacidad de reproducirse: las hembras paren dos o tres terneros por año. Así, la sabana se cubre con el negro de sus lomos. Poco a poco desplazan por prepotencia de cantidad a antílopes, gacelas, búfalos y demás herbívoros. Crecen en número, se transforman en un enorme número, dentro del cual y para el cual viven los individuos, protegidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el principio Nug, un ternero no diferente a otros miles, tuvo la exacta noción de su destino: aprendió que su vida como individuo valía muy poco y que lo importante era la manada, la comunidad, la especie.&lt;br /&gt;A Nug le bastaba con mirar la planicie para comprender algunas verdades. Y así lo hizo desde el primer momento. Sin poder comunicarse más que con miradas y leves mugidos, supo que nadie se preocupaba en serio por su supervivencia. Su madre, al poco tiempo, ya se dedicaba a las nuevas crías. Así, pronto sus correrías lo llevaron a juntarse con adolescentes de su misma edad y traza, con los cuales observaba el mundo tratando de entenderlo. Veían la gracia de las gacelas, saltando y desafiando con su velocidad los zarpazos de hienas y guepardos. Veían la fuerza de los búfalos, con esa formación de cuernos que, dispuesta en abanico cerraba filas, impidiendo el asalto final de los leones. Y veían la torpeza de los Ñus, su lentitud y la nula protección que obtenían de sus congéneres cuando quedaban aislados, en los bordes de la mancha negra que cubría la pradera. La única defensa era sumergirse en la manada, ser rodeados por el número abismal.&lt;br /&gt;Nug supo, oscuramente, tal como un rumiante puede razonar, que ese destino era indigno. Y que, en todo caso, él no iba a aceptarlo sin más. Lo decidió cuando hubo que cruzar el gran Río.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa mañana Nug notó movimientos inusuales en la manada. Los adultos dando cabezazos a los menores, las hembras llamando a sus crías, los más jóvenes pateando, obsesivos, el suelo duro. Bufidos, rebuznos, mugidos, gritos, llamados y, de pronto, el galopar de miles de pezuñas haciendo temblar el suelo, un estruendo que no conocía y nunca olvidaría.&lt;br /&gt;Siguió a los suyos, cerca de la madre y de los amigos, entre ellos Dong, una hembra de dos años. Bufando, llegaron cerca del Río. No lo veía aún pero lo olía: agua, peces de río, y miedo.&lt;br /&gt;Cuando llegaron a la orilla, Nug vio que los primeros de la manada, audaces o presionados por la masa que los seguía, ya se habían metido en la corriente. Pisando el lodoso fondo, enredando sus patas en pastos subacuáticos, avanzaban como hechizados por la otra orilla. Nadaban, pese a los cocodrilos, que los aguardaban en mitad del cauce. Los enormes lagartos los rozaban, los enardecían de terror, obligándolos a adentrarse aún más en las aguas. Quizás pensaban que estaban muy cerca de la otra orilla, a punto de completar el cruce.&lt;br /&gt;De esta forma, los primeros llegaron a la otra orilla, incitando así a la manada a seguirlos. Miles de Ñus se arrojaron, entonces, a las aguas, viendo que se podía llegar a la otra orilla. Decenas fueron engullidos por las fauces implacables de los cocodrilos.&lt;br /&gt;Pero eso no fue lo peor. Las paredes, las bardas de la orilla – dos o tres metros verticales- son casi infranqueables. Nug vio como los que arribaban exhaustos a la mínima playa debían trepar esos metros para alcanzar la planicie. Y allí fue donde el espectáculo de una muerte indigna lo conmovió: las oleadas de recién llegados aplastaron a los primeros, los arrollaron en su desesperación. Se formó así una pendiente de cuerpos agonizantes que les permitió a los que llegaban trepar, pisar carne firme, y alcanzar la meta. Murieron decenas así, aplastados y sirviendo de piso a las oleadas aterrorizadas que seguían llegando.&lt;br /&gt;El éxito del cruce se construía sobre los cadáveres de los primeros, de los más audaces, de aquellos que se lanzaron al río antes que nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nug se miró con Dong y prometieron, en silencio, no separarse. Pusieron sus cabezas sobre el lomo del compañero que los precedía y emprendieron el cruce. Al principio el terror casi los inmovilizó. Pero los de atrás los empujaban y, de a poco, fueron soltándose, cada vez más solos.&lt;br /&gt;Ya en el cauce profundo la corriente los fue separando. Un enorme cocodrilo se interpuso entre ambos. En la angustia, Nug tomó una extraña decisión: retroceder.&lt;br /&gt;Volvió atrás, a su orilla, rompiendo con la sangre y la herencia. Paralizado cerca de la playa, desde allí vio como la corriente se tragaba a su familia, como Dong eludía las fauces y se dejaba llevar por la corriente que, al parecer, la retornaba a la orilla.&lt;br /&gt;Por último, vio cómo los que llegaban a la otra orilla pisoteaban a los caídos, cómo madres abandonaban a crías, hijos a padres y cómo todos, llenos de horror y vergüenza, pagaban tributo a su debilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba extrañamente tranquilo. Había olido el miedo, había padecido el terror de la corriente, había asistido al fin de su familia: era tiempo de reponerse de tanto dolor. Se sentía extraño, alejado de un mandato de siglos, ajeno a los suyos, apartado de un destino común. Pero preparado para resistir: tuvo la certeza de que si lograba entender como sobrevivir esa noche única, inaugural, podría aspirar a un futuro.&lt;br /&gt;Se acercó a otros rezagados que, acobardados o lúcidos, decidieron no cruzar y quedarse a probar suerte: tenían que reconocerse, aprender su olor, sus sonidos, si pretendían actuar como grupo.&lt;br /&gt;Al poco rato, olieron a las hienas y las oyeron cuchichear ansiosas, hambrientas de sangre. La matanza fue rápida y eficaz. Unas pocas hienas diezmaron en poco tiempo al grupo. Nug trató de reaccionar, de reagrupar a los que huían azorados. Pero el terror de milenios fue más grande. Huyó, al fin, tan rápido y lejos como pudo. Pasó esa primera noche con los ojos abiertos, esperando el ataque, solo en la inmensa planicie, escuchando aullidos y risas lejanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al amanecer, lo primero fue reunirse con los exiliados, los separados. Los llamó con un mugido largo, sostenido. Poco a poco, veintidós machos y diecisiete hembras se fueron congregando a su alrededor. Pocos viejos y pocas crías: casi todos jóvenes, en el esplendor, como Nug. Buscó a Dong, pero no la encontró. Sintió algo parecido a la nostalgia y la extrañó.&lt;br /&gt;Nug supo que era jefe de aquellos náufragos cuando las hembras se le acercaron y más de un macho lo desafió a la pelea. Una mirada suya les bastó para que comprendieran que las cosas no estaban para juegos de territorio: había que aprender a sobrevivir, sin el abrigo del número.&lt;br /&gt;Al atardecer, aparecieron nuevamente las hienas, atraídas por el estrépito y seguramente más hambrientas que las de la noche.&lt;br /&gt;Esta vez, las esperaban. Nug recordó la técnica de los búfalos y dispuso alinearse en abanico, grupa con grupa, y resistir el terror, y al instinto de correr despavoridos hacia la nada.&lt;br /&gt;—¡Juntos! —era su orden—, ¡juntos, o morimos todos!&lt;br /&gt;El asedio empezó. La primera hiena, joven y audaz, recibió una coz en la cabeza que la dejó mareada y aullando, más de sorpresa que de dolor. Ocho hienas hambrientas y excitadas contra cuarenta Ñus, extrañamente coordinados.Era un combate no habitual. Las hienas atacaban a un Ñu, pero de inmediato eran rodeadas por diez o veinte pares de coces que hacían mella en su cuero. Dos hienas se prendieron del cuello de Nug, pero veinte compañeros se animaron a patearlas y cornearlas, y las atacantes supieron que convenía dejar tranquila a esa presa, por esta vez.&lt;br /&gt;Finalmente las hienas se hicieron de un viejo ejemplar, al que consiguieron aislar y devoraron de prisa. Se fueron, rápidas, saciadas, dejando que las aves carroñeras terminaran con el cuero y los huesos.&lt;br /&gt;Pero algo, imperceptible, se había instalado. Un cambio en la forma de defenderse, una autoridad distinta, una forma nueva de darse ánimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VI&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la tarde, el grupo retozó, comió algo de la hierba amarillenta que quedaba.&lt;br /&gt;A lo lejos Nug distinguió un Ñu que caminaba renqueante, hacia el grupo. Olfateó y pronto percibió un olor cercano y conocido. Sintió algo parecido a la alegría cuando Dong, lastimada pero viva, apoyó su cabeza en la base de su cuello, en señal de reconocimiento.&lt;br /&gt;Nug hizo un balance: afortunadamente no había leones a la vista. Seguramente se habían retirado a las montañas, seguros de que en la sabana poco y nada quedaba luego del gran éxodo del día anterior. Estaba, sí, el grupo de hienas al que habían podido mantener a raya. Quizá sería posible, después de todo, sobrevivir por unos meses y esperar al cabo de ese tiempo, el regreso de la gran manada ancestral.&lt;br /&gt;Ese día, único, quizás había comenzado a cambiar el destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;jueves, junio 02, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuevamente, la editorial Badosa me publica un cuento (“ Atardecer en el Paraná de las Palmas”)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atardecer en el Paraná de las Palmas&lt;br /&gt;Esteban Lijalad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si ustedes lo recordarán, pero yo se lo puedo asegurar: no había en el mundo un frío como el del río Tigre de madrugada. Un frío húmedo que subía con la neblina desde las aguas oscuras, llenando el aire con olor rancio de aceites y maderos viejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquella época, había que estar algo tocado para tomar el tren en Retiro, a las cinco de la mañana y llegar a la sede del club a las seis y pico. Ahí estaban los otros, los más tempraneros, cargando al recién llegado. Pero frío, humedad, mosquitos en pleno invierno, cargadas fuertes, todo, todo se justificaba: uno era del equipo de remeros de alta competikión del club. En mi caso, del Club Hacoaj. Y había que entrenar temprano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo había empezado, como todos, con los botes de paseo, comunes, y las canoas. Emprendíamos largas excursiones, Reconquista arriba: zona pelada, hundida casi, galpones, viejas fábricas, miseria. Nos solían tirar piedras las barritas de chicos de las orillas. Escapábamos a todo remo mientras la guerra de malas palabras reemplazaba la de cascotes, por suerte. También nos metíamos por la bifurcación del Reconquista, rumbo al Luján, por el estrecho hilito de agua que culminaba a la vista del viejo Tigre Hotel. Pocas veces nos aventurábamos a cruzar el Luján, pero cuando lo hacíamos, llegábamos a un mundo mágico: selva, ríos, silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, alguien me propuso probar suerte y entrar en el equipo de remeros. Me aceptaron. Recuerdo la manteada inicial, los ritos para iniciados, la obsesiva manera de mirar al cielo, el día anterior de un entrenamiento, buscando signos de tormenta. Y no pensar en otra cosa que en el remo, en las bateas que nos esperaban, sutiles, como lanzas maravillosas que apenas acariciaban el agua. Remar en esos botes era algo parecido a la gloria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El régimen de entrenamiento era duro. Demasiado. Pero uno, así, se sentía como parte de un comando de elite, un núcleo de vanguardia, un grupo de elegidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Duré poco ahí. Me avergüenza contarlo. Pero pasaron casi treinta y cinco años y lo bueno del tiempo es que las viejas cosas se colorean, se suavizan, se recrean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo tenía un amigo, rico él, y con los años, relativamente famoso. El pobre hombre —su papá, en realidad— tenía una lancha motor fueraborda (un Mercury 90Hp, creo), de esas que veía pasar orgullosas y sin mirarme cuando andábamos por el Luján. Siempre las había odiado. Además, Danny, mi amigo —su papá en realidad— tenía un crucero, pequeño, pero dotado para llegar hasta Punta de Este.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día de diciembre, me invitó a pasear en lancha. Todavía lo recuerdo con todo detalle. Guardería. Río Reconquista, la lancha andando apenas, lenta, para no hacer olas. Y de pronto, se abre el horizonte al llegar al Luján y como un sueño o una pesadilla, rugió el motor, la proa se alzó y esa cosa se puso a navegar como un avión. Nunca supe si las lágrimas que me salieron fueron una respuesta al viento pegándome en la cara, o la emoción de vivir por primera vez el vértigo sobre el río.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuimos al San Antonio, vimos cerca la inmensa salida al Río de La Plata, recorrimos todo el delta, en pocos minutos, hasta que al fin llegamos al Paraná de la Palmas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atardecía. Miré esa nervadura del país, el Paraná, trayendo las aguas remotas del Brasil y el Paraguay, de las Misiones, a esa hora de calma, con el cielo y el agua compitiendo para atraer la mirada... con el corazón latiendo fuerte, y con la sospecha de que el mundo comenzaba ahí mismo, en el ancho río.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca me repuse. Hasta ese día yo era un miembro de la elite de remeros, orgulloso de mi Club, listo para competir. Pero la experiencia fue letal para ese destino. A partir de ese momento supe que no podría volver al remo, que mi alma y mi cuerpo me pedían velocidad para poder devorar el Delta en una sola tarde. Una lancha, una hermosa, rápida y orgullosa lancha para mi sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron sólo treinta y cinco años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi amigo dejó de serlo. Lo tentó la política. No sé si aún se acuerda del Delta. Por la dureza de su expresión —lo veo a veces en fotos del diario, o en algún programa político de la tele— creo que nunca volvió a mirar un atardecer en el Paraná de las Palmas. Consumió sus años en empresas, acciones, bancos, puestos políticos, embajadas. No volvió, estoy seguro, a bañarse desnudo en el San Antonio, alguna tarde de diciembre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, por mi parte, jamás pude retomar el río. Me absorbieron los estudios, luego el trabajo, la carrera, y la realidad del país. Mi sueño de lancha propia se postergó año por año. Me fui olvidando. Me até a la tierra firme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo tampoco volví a mirar un atardecer en el Paraná de las Palmas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sábado, mayo 28, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las Diez Mil&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Buenos días. Ha sucedido algo muy importante y grave. Esta noche miles de hombres han sido muertos por sus mujeres en la cama, mientras dormían. Por lo que se sabe a esta hora –diez de la mañana- los asesinatos se cometieron de igual modo y a la misma hora. Entre las 4 y las 5 de la madrugada sus cuellos fueron cercenados por filosos cortes de cuchillo.&lt;br /&gt;Fue, evidentemente, el producto de un plan, un enorme y bien organizado plan, ejecutado por miles de mujeres confabuladas.&lt;br /&gt;No hay capacidad policial y judicial para detener, interrogar y acusar a estas mujeres. A esta hora miles de homicidas siguen libres esperando tranquilamente que alguna autoridad vaya por ellas.&lt;br /&gt;Pero ¿Qué autoridad? Todos los ministros, secretarios, directores, todos los jueces y secretarios de juzgado, los legisladores, los jefes, oficiales y suboficiales del ejército, de la policía y demás fuerzas, todos los gobernadores provinciales, los intendentes y concejales, todos los sindicalistas, los empresarios y directivos de corporaciones privadas, los embajadores, los periodistas, los locutores, los economistas, sociólogos, los rabinos y pastores evangélicos, todos están muertos. Los únicos que por razones confesionales siguen vivos son los sacerdotes católicos. El celibato los ha salvado de la conspiración femenina.&lt;br /&gt;A esta lista deben agregarse los artistas, escritores e intelectuales, profesores universitarios, investigadores y los académicos.&lt;br /&gt;No quedan varones con algún poder. El pais ha dejado de funcionar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo misma, mujer del director de Radio Metro me tuve que hacer cargo de este noticiero. Confieso, desde aquí la verdad del crimen que cometí, junto con diez mil compañeras más. Pero en mi descargo debo decir que las cosas en este país comenzarán a funcionar bien a partir de ahora. Las Diez Mil nos haremos cargo del pais sin la prepotencia, agresividad e ineficacia que mostraron los varones en estas décadas. Deséennos suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;______________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;domingo, mayo 22, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vi luz y entré&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Vi luz y entré. Perdón si interrumpo&lt;br /&gt;Ladraron los perros, nerviosos.&lt;br /&gt;—No, tranquilo. ¿Que tal, cómo anda?&lt;br /&gt;—Bien, acá ando... un poco jodido del reuma ¿vió?&lt;br /&gt;Y mientras lo decía, las manos aun en el bolsillo, acarició el arma, una vieja 22.&lt;br /&gt;—¿Quiere acompañarnos con el mate?&lt;br /&gt;—Gracias, gracias.&lt;br /&gt;—¿Lo trajo?&lt;br /&gt;—Sí, como no ...&lt;br /&gt;—¿Cuanto?&lt;br /&gt;—Peresé, Don Carlos. No estoy muy seguro todavía&lt;br /&gt;— Mire, Romualdo, ya esperé bastante a que se decida&lt;br /&gt;—Es que no é fácil terminar con eso&lt;br /&gt;—Lo sé, pero a mi no me dan más tiempo: ahora o nunca, ¿está?&lt;br /&gt;—Si, está. Pero mire, el otro día, mi cuñado me lo pidió.&lt;br /&gt;—Y para que lo quiere ese inútil&lt;br /&gt;—Bueno, Don, no me lo insulte así, tampoco, que mi hermana , pobre, lo quiere mucho, y es el padre de mis sobrinos.&lt;br /&gt;—No me haga llorar. Y vamos apurando, ¿eh?&lt;br /&gt;—No, mire, no me ponga en esta posición, de tener que elegir, o esto o aquello..&lt;br /&gt;—Yo no lo pongo en ninguna posición; usted mismo, alma en pena, cabeza gacha, modales respetuosos de hombre servicial, es el que se pone ahí. Yo voy a lo mio: si no le interesa, usted a lo suyo y santas pascuas, aquí no ha pasado nada.&lt;br /&gt;—Pero pasó algo, ¿o no?&lt;br /&gt;—Qué quiere que le diga. Claro que pasó. Y hay que arreglarlo.&lt;br /&gt;—Carajo que difícil que me lo pone.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvió a acariciar el arma , bajando lentamente la mano por el ancho bolsillo.&lt;br /&gt;—Bueno, ya que no quiere que lo apure...&lt;br /&gt;La mujer, al fin, habló.&lt;br /&gt;—Romualdo, usted es buena gente —dijo.&lt;br /&gt;Para qué. Las manos le empezaron a temblar mientras tomaban posesión de la culata del arma, y su largo índice se filtraba despacio entre el gatillo y el aro.&lt;br /&gt;—Sé que no nos va a fallar.&lt;br /&gt;—Dos mil, entonces.&lt;br /&gt;—Dáselos Carlos.&lt;br /&gt;—Tas loca, María.&lt;br /&gt;A disgusto Don Carlos se levantó, caminó lento hasta una vieja cómoda. Abrió el chirriante cajón, hurgó entre unas ropas - había ruido de papeles, cartas o documentos -y al fin, lo cerró.&lt;br /&gt;—Tómelos y hasta nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, sí, Romualdo sacó lento el arma. Apuntó, primero a la mujer, que ya cerraba los ojos. Despues, se escucharon dos secas detonaciones en la noche de El Tropezón, Partido de Tres de Febrero, Oeste del Gran Buenos Aires, Argentina, Sudamérica, Sur del Mundo, Planeta tercero contando desde el Sol, estrella mediana, de un extremo de uno de los brazos exteriores de la Via Láctea, Del Grupo Local de Andrómeda, ubicado en la quinta Gran Cuerda de las Doce Dimensiones Universales, tan cerca de Dios como lejos de todo. Algo se detuvo a llorar en esa inmensidad: quizas durante un trillonésimo de segundo, el Todo despidió a esa gente condenada por la pobreza que apeló a ese recurso para cobrar un seguro de vida a favor de la hija, pero se recompuso y siguó alentando la esperanza de que hay futuro, de que Dios está cerca nuestro, nos cuida desde aquella nube en la que se oculta, cantándonos suaves canciones en arameo, latín y español. Pero, “qué solos se quedan los muertos”. Y sus matadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;______________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;domingo, mayo 15, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La invención de Piteca (una teoría de la evolución)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio los monos del grupo de Piteca, y ella misma, se peleaban a toda hora. Las hembras tenían muy pocos hijos- uno cada cinco años-, nadie se preocupaba por darle de comer a la madre mientras criaba al niño -sobre todo en los peligrosos meses iniciales- y la pobre se las tenía que arreglar sola. Por eso las mamás cargaban todo el día a la cría, mientras buscaban qué comer. Para eso le servían los largos pelos, en los que el bebé se enrroscaba, aferrado a la mamá desesperadamente. Es que subían a los arboles y desde ahí, una caída es el fin.&lt;br /&gt;El problema era que con tan pocos hijos, el grupo casi no crecía: eran demasiado pocos, rodeados de enemigos más tontos que ellos, pero más numerosos. La muerte de un niño era una tragedia que ponía en riesgo la existencia misma de la especie.&lt;br /&gt;Otro problema que tenían es que cuando una hembra se ponía en celo- o sea estaba lista para recibir a un macho y así quedar embarazada- las peleas entre los machos eran terribles. Todos querían ser el primero en acercarse a la hembra en celo. Y así no hay grupo que aguante.&lt;br /&gt;Una solución que algunos grupos adoptaban era que todas las hembras fueran de un único macho, El Macho Dominante. Papito. El tipo normalmente era el más grande, el más alto, el más fuerte, el más fiero. En algún momento de su vida había desafiado al Macho Dominante anterior y lo había vencido. Ahora era él quien disfrutaba, con todas las hembras a su disposición. El problema es que los que se quedaban fuera del harén se volvían locos, lo provocaban, lo buscaban, hasta que el tipo abandonaba por cansancio, permanentemente retado a duelo por los más jóvenes y agresivos. Tiranía y resistencia a la opresión&lt;br /&gt;Otros grupos no tenían macho dominante: eran todos contra todos, a lo que salga. Anarquía total.&lt;br /&gt;En suma, los machos se entretenían peleando, y nadie atendía a las hembras, ni les buscaba comida, el grupo no crecía, los alimentos empezaban a escasear, los rondaban tigres y leones; las cosas se ponían cada vez peor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche, Piteca tuvo un sueño: unas imágenes que se le empezaron a conformar en su cabeza, como una visión del futuro. Ella, de pie -no como ahora, arrastrando los nudillos, mal caminando en cuatro patas-. De pie, caminando en sus dos patas traseras, cargando a su bebé con un brazo, mientras que con el otro se dedicaba a recoger frutos, tallos, raíces jugosas, hojas frescas.&lt;br /&gt;Despertó con un deseo único, fuerte, dominante: tenía que lograr ponerse de pie, caminar en dos patas, erguida, vertical, dominando el horizonte, mirando a los machos desde el poder de la maternidad, eligiendo al más amable: uno que se dedicara a traerle comida - pequeñas ardillas, insectos húmedos, crocantes. Así podría alimentarse mejor, producir leche más nutritiva, fortalecer al bebé desde el primer día.&lt;br /&gt;Pero para eso tenía que lograr tener un hombre a su entera disposición, dedicado a ella. No buscando desesperado donde depositar su esperma, siempre listo ante cualquier hembra en celo. No señor. Para eso había que inventar algo inaudito: lograr estar SIEMPRE en celo a fin de retener a SU hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un millón de años le costó a Piteca lograr el objetivo: tuvo que aprender a caminar en dos patas; desarrollar los senos y otros atributos de reclamo sexual para su pareja; parir y criar a un chico cada dos años; mejorar la alimentación; aumentar la masa corporal y el tamaño del cerebro, (eso aumenta el tamaño de la cabeza de los fetos, lo cual acelera el nacimiento -porque si no, no pasa-, lo cual obliga a parir criaturas cada vez menos completas, más débiles, lo cual obliga a mayores cuidados maternos, lo cual..) aprender técnicas de recolección y caza cada vez más elaboradas; producir herramientas, ropas y utensilios; elaborar normas grupales de educación, trabajo, crianza, defensa, herencia, etc.; establecer rituales de identificación grupal; mejorar la comunicación oral; expresar sentimientos a través del arte; comenzar a creer en fuerzas poderosas- dioses y demonios-; enterrar a los muertos; temer a la muerte; tener angustia. Ser humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora los machos no se pelean por las hembras, cada pareja conforma familias duraderas, las hembras comparten tareas y se ayudan, los machos salen a cazar. Está todo bien.&lt;br /&gt;Lástima que cada tanto un joven entrometido intenta seducir a la esposa de un macho adulto, o roba una joya para regalar a su novia, o discute una decisión de los ancianos. Es apresado y, a veces, asesinado a golpes. Su cuerpo se pudre a la vista de todos, sus hermanos juran venganza, secuestran y asesinan al macho ofendido, o a la hembra que denunció al joven; o sucede que un padre expulsa a su hijo del hogar, o una madre seduce a alguien inconveniente, o tribus ajenas los atacan una noche para robarles las provisiones, o un jefe abusa de su poder.&lt;br /&gt;Se inventa la Historia y los que la narran: los homeros, cervantes y balzacs de cada siglo, los que relatan los Hechos de los Heroes, los mitos, las pequeñas y grandes gestas que pueblan las noches y nos asombran desde siempre.&lt;br /&gt;Todo porque a Piteca se le ocurrió una extraña idea, allá lejos y hace tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;____________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;lunes, mayo 09, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Historia policial&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer hice algo extraño. Robé una billetera.&lt;br /&gt;La saqué de un bolso, en la sala de espera de la estación. Asomaba negra, brillante, una linda pieza de marroquinería, con las puntas de algunos billetes visibles y la promesa de dinero al alcance de mi mano. Y lo hice. Miré, antes, alrededor del asiento. Nadie. Ni un alma. La oportunidad hace al ladrón, me dije mientras me levantaba y, distraídamente, manoteaba la billetera.&lt;br /&gt;Salí del salón sintiendo dos ojos clavados en mi nuca, pero, miré nuevamente y nadie...Solo allí, lejos, muy lejos, una pareja dormitando en un asiento.&lt;br /&gt;Tomé un taxi. ¿El hombre habrá sospechado algo? No sé, pero me miraba interrogándome. Dudé. Temblaba mi voz, cuando le indiqué mi dirección.Quería llegar a un lugar tranquilo, sentarme, abrir la billetera, sacar los billetes y contarlos uno a uno, disfrutar, si era posible, de mi primer hurto.&lt;br /&gt;Al fin, llegué a casa y, casi corriendo, entré al comedor y me senté ante la mesa. Los dispuse todos en fila: veinte billetes de a cien, dos mil pesos relucientes, aún con olor a tinta. Papel firme, brillante, crujiente. Un gusto.&lt;br /&gt;Sentí, de pronto el aguijón de la culpa entrándome bien adentro. Casi un dolor en el corazón. Tomé los billetes, los volví a poner en la billetera y, sin dudarlo, fui a devolverla a una comisaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me gustan las comisarías. Me hacen recodar cosas que viví de estudiante: un calabozo oliendo a orina, miradas amenazantes. Ahora, dicen, las cosas cambiaron, así que me animé y fui a la de mi barrio. El policía de la entrada me sonrió y me dijo amable que siga por el pasillo y que entre a la Guardia.&lt;br /&gt;En la Guardia había dos policías tomando declaración a unas personas, así que me senté. Largo rato de espera. Me adormecía y ahí mismo me di cuenta que estaba haciendo una macana grande como una casa. Cuando ya me retiraba un vozarrón de sargento enojado me detuvo&lt;br /&gt;—Adonde va, ciudadano! —Era evidente el tono irónico con que marcó la palabra “ciudadano”.&lt;br /&gt;—No , es que me olvidé un documento...&lt;br /&gt;—Pero cuál es su problema, señor–dijo mientras su carnoso cuerpo se desplazaba, obstruyéndome el camino hacia la salida.&lt;br /&gt;— No , nada, una denuncia de robo. Me desapareció la billetera&lt;br /&gt;—Ajá...&lt;br /&gt;—Y iba a casa a buscar mi documento de identidad...&lt;br /&gt;—Pero en su billetera ¿no estaban los documentos?&lt;br /&gt;—No...— dudé. Sabía que el gordo sargento había encontrado la diversión del día&lt;br /&gt;—No entiendo. ¿Y para que vino a hacer a denuncia si no perdió los documentos?&lt;br /&gt;—Ya le dije perdí la billetera. Y la plata&lt;br /&gt;—Cuanta plata llevaba: cuarenta, cincuenta pesos? Acaso cien?&lt;br /&gt;—No recuerdo exactamente&lt;br /&gt;—Pero no era una fortuna&lt;br /&gt;—No, claro que no.&lt;br /&gt;—Y por unos pocos pesos vino acá, a aguantarme a mí, perder el tiempo en vez de estar en casa tranquilo. No me cierra, don ...&lt;br /&gt;—Gerardo Gutiérrez, Malabia dos tres uno siete, septimo a&lt;br /&gt;—Y quien le pidió su dirección, Don Gutiérrez? Mire me va a tener que explicar algunas cosas, si no lo toma a mal. Tengo sospechas de que hay algo más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron dos horas. Recorrí mi vida desde los años duros del setenta hasta la gloria del nuevo milenio. Todo le conté al gordo sargento.&lt;br /&gt;Me tiraba de la lengua. Por ejemplo.&lt;br /&gt;-–Y que me dice del 76, donde estaba, militando en alguna orga?&lt;br /&gt;–No, qué dice... estaba todavía en el secundario&lt;br /&gt;–Pero si usted nació en el cincuenta y seis, ¿no? Como puede ser que en el 76, a los veinte años, estuviera en el secundario...?&lt;br /&gt;Yo me hundía, aterrado.&lt;br /&gt;—Sabe qué, don, no sé por qué pero no le creo nada. Va a tener que permanecer detenido en averiguación. Oficial Mayor- llamó- acá tengo un dos-uno-dos.&lt;br /&gt;—Me lo retiene en cuatro- uno-cinco , Fernández y me prepara un café bien cargado, entendió?- sonaba chillona, aguda la voz del Oficial Mayor en el intercomunicador, una reliquia de los setenta: enorme botonera, cables gruesos, todo color cremita sucio. Empezaba a deprimirme, Hacía rato que me odiaba por haberme metido solo en la trampa.&lt;br /&gt;—Bien, necesito que deje todas sus cosas en esta caja: plata, llaves, etcetera. Se lo devolvemos en cuanto termine la cosa.&lt;br /&gt;— ...tengo que hacer una llamada para avisar.&lt;br /&gt;—Después la hace, ahora me deja sus cosas acá, ¿está?. Y me sigue a las dependencias interiores&lt;br /&gt;—No— me animé.&lt;br /&gt;—¿Cómo?&lt;br /&gt;—No, que necesito ahora avisar a un abogado&lt;br /&gt;—¿Usted ve mucho cine? ¿Cómo se le ocurre que un dos uno dos en situación cuatro uno cinco puede hacer llamadas? Después, sí, no hay problemas.&lt;br /&gt;Deposité lo que llevaba: llaves, un celular, mi billetera, un pañuelo limpio, un peine de bolsillo, una carta de mi vieja, la billetera robada, la factura de teléfono, monedas.&lt;br /&gt;–Aja, mmm.... si. Un momento: ¿dos billeteras? ¿Y viene a denunciar la perdida de otra? ¿Cuantas usa, señor? –Me miraba, con esos ojos sucios y rojos, cansados, aburridos de la vida, con bronca hacia los tipos normales como yo, con trabajos previsibles, horarios definidos, mujeres, hijos y amigos convenientes. “Y yo que culpa tengo de tu vida”, pensé inútilmente.&lt;br /&gt;Abrió la billetera, y contó los billetes. Mi fin era inminente.&lt;br /&gt;- Epa! Dos mil pesos. ¿Por qué anda con tanta plata encima? No entiendo nada. Oficial Mayor, acá Ferraris, otra vez. No, mire, esto ya es un TRES uno dos, jefe.–Me miró como espantado y me lo dijo clarito:&lt;br /&gt;–Se terminó la joda, ciudadano. Va a conocer nuestras cómodas instalaciones. Soy un policía a la antigua, ¿entendés?, de esos que añoran el viejo Proceso de reorganización y tengo ganas, hoy, de volver a gozar de aquellos tiempos.&lt;br /&gt;Tocó varios timbres y al rato apareció una mujer policía, seguida por una especie de robot, alguien muy alto, vestido de fajina, que miró desde sus ojitos achinados y sonrió, pícaro.&lt;br /&gt;- Así que a éste cuatro-tres-uno?&lt;br /&gt;– No, preferiria un ocho dos, pero vos sabes que al jefe no le gusta el ruido, todo en vos baja, música tranquila&lt;br /&gt;– Ja..tipo boliche de levante...&lt;br /&gt;– Che que va a pensar la Cabo Fernández. A ver cuando acepta mi invitación, Susy.&lt;br /&gt;– Cuando mi novio me lo permita. Mi novio, el Oficial Mayor.&lt;br /&gt;– Era broma. Hablando de eso, me pidió un café bien cargado, Cabo. Susy, divina.&lt;br /&gt;– Basta, hasta ahí eh? Bueno y donde se lo llevo&lt;br /&gt;– A la ORCA: Oficina de Registración de Confesiones Argentinas, vulgo: la carbonera. Ahí vamos a estar muy ocupados con este señor, un rato largo.&lt;br /&gt;Sentí como el ano, el culo para más claridad, se me abría, dejando escapar todo el hedor de mi miedo. “Esto no es verdad” me repetía, mientras sentía trozos mínimos de mí resbalando por la entrepierna.&lt;br /&gt;-Mmm ¿quién se cagó? No me diga, señor, que usted se nos ha cagado de miedo ja ja!! –dijo alguien mientras yo me disipaba en la nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Señor! ¡Señor! ¡Despierte! –unos gritos me taladraban el sueño. Abrí los ojos, en la Oficina de Guardia, sentado en el banco de espera. Una mujer policía, parecida a la Cabo Susy Fernández, me despertaba.&lt;br /&gt;–Je, se quedó dormido, su turno. ¿Viene por alguna denuncia?&lt;br /&gt;–¡No!, ¡No!, ¡De ninguna manera, nada! No, solo por un certificado de domicilio ¿puede ser?&lt;br /&gt;-Cómo no,–dijo amable.&lt;br /&gt;–Adelante, adelante, ciudadano... – me invitó al escritorio un sargento gordo, carnoso.&lt;br /&gt;No conviene robar billeteras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__________________________________________________&lt;br /&gt;sábado, abril 30, 2005&lt;br /&gt;Esta semana, mi cuento es publicado por Badosa&lt;br /&gt;(“Estocolmo”)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estocolmo&lt;br /&gt;Esteban Lijalad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amo a mi secuestrador. Lo amo apasionadamente. He entendido, al fin, el sentido de la vida gracias a él. No sé cómo pude estar tan ciega, tan vacía, qué era mi vida antes de conocerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me levantaba a las siete, tomaba el tren de las 7:45 y llegaba a mi trabajo a las 8:30, de lunes a viernes. Trabajaba hasta las 17 horas y pasaba a buscar a mi hija a la salida del colegio. Tomábamos el tren hasta nuestra estación suburbana y una vez allí, caminábamos unas cuadras hasta llegar a casa. Hacía la comida, comíamos los tres a las 21, y a las 22 me iba a la cama. Una vez al mes algún mimo. Mucha tele, algún libro de Coelho. Cine, dos veces al año. Ver crecer a la nena, cuidarla. Tener 49 años y pocas esperanzas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que estoy secuestrada, paso todo el día en la cama, suavemente atada de una muñeca, aunque eso no me molesta para nada. Me dan de comer bien, cosas sabrosas aunque no de dieta, como solía comer antes. Me dan charla todo el día. Y hablamos de que van a hacer con la plata que cobren. Como me saben pobre —clase media pa'bajo— sólo pretenden unos mil pesos. Y así van tirando, de secuestro en secuestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He decidido unirme a la banda. Me enamoré del jefe —un chico de veinte años, apenas—. Cuando vuelva a mi casa le haré «inteligencia» a la banda. Le tengo muchas ganas a la vecina de enfrente. Ésa no para de provocar a Pedro, mi marido. Así que estoy armando el plan. Ahora lo único que espero es que Pedro pague. Porque en eso Javi fue bien claro:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Querida, con vos está todo bien, pero si el forro de tu marido no pone la guita, andá despidiéndote. Te lo prometo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acaba de entrar Javi. Me dio dos minutos para que termine de escribir esto. «Tu testamento, nena.» Está dispuesto a cumplir lo que prometió. «Tu marido», me explica, «está remetido con la vecina de enfrente. Me dijo que te regala, que no piensa poner un peso por vos. Así que negocios son negocios.» Anoto cada palabra. Es mi testamento, al fin y al cabo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo termino como comencé: Amo a mi secuestrador, a pesar de todo. Es un hombre de palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;domingo, abril 24, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Arte de decidir&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé que podía cambiar mi vida en cuanto terminé de leer un libro, maravilloso, sobre el arte de la decisión. La vida, nos dice, se desperdicia en aprontes. La vida se nos va en timideces, en falta de decisión para actuar. Como protagonistas abúlicos, perezosos, se nos pasa la película y olvidamos cuál era nuestro papel en ella. Así nos va: nadie nos recuerda en el final.&lt;br /&gt;Decidí, pues, decidir. Actuar sin temor. Al primer amor en ciernes, declararme. A la primera víctima de una injusticia, reivindicarla. Al primer niño hambriento, alimentarlo.&lt;br /&gt;Caminé por la calle, aun enganchado con el libro, como viviendo un epílogo protagonizado por mi. Nunca miro a los ojos, aquejado por el temor a revelar algún secreto cuando se sostiene la mirada, pero en ese momento miré a los transeúntes con descaro, con insistencia, con una sonrisa franca, como invitándolos a conectarse conmigo, a romper la canasta y dejar volar a la mariposa.&lt;br /&gt;Una bofetada, sonora, llegó por izquierda, de manos de una mujer a punto de desbarrancarse en la vejez, pero con todo el aire de señora con ganas aún de disfrutar. Es cierto, la había mirado con insistencia mientras le decía con la mirada: “ya sé que estas angustiada por el paso del tiempo, pero que aún esperas seducir, antes del declive. Acá estoy yo: cuarenta y nueve años, separado, siempre detrás de mujeres menores y ahora, de pronto, te veo y me gustaría tener una historia con vos, quizás la última que vivas antes de caer en la vejez irreversible.” Plash! sonó.&lt;br /&gt;Intenté disculparme, pero ya se había formado un círculo de curiosos, sonrientes, señalándome, alguno gritándome “viejo verde”, alguna risa y yo rojo, sí, caliente la cara, las orejas ardiendo.&lt;br /&gt;Quise alejarme rápido pero me lo impidió un chico callejero, de los que como sombras cubren nuestras esquinas con sus pequeños servicios y demandas.“ Una monedita, Don. Le limpio el vidrio, Don. Mire mi malabarismo, jefe”. Estaba practicando con cuatro pelotas de trapo Lo hacía bastante bien, no se le caían nunca. Y se ponía justo delante de mí, y yo urgido por escapar del bochorno. Terminé empujándolo del mal modo. Cayó a la calle y se golpeó contra un auto. La gente gritó indignada. Huí como cobarde.&lt;br /&gt;Lo que no sabía es que en la otra esquina me esperaban sus amigos. Chicos ya más grandes, calzando aparatosas zapatillas, con baldes y trapos y caras serias. Ellos se comunican con silbidos y gritos agudos: lo sabían todo.&lt;br /&gt;–Así que te gustan las viejas, maricón. Y empujas a los pibitos de la calle, cabrón.&lt;br /&gt;Alcancé, por suerte, a parar un taxi mientras diez ojos me maldecían. Y apurado entré y secamente le indiqué la dirección. Ni una palabra más. El hombre era de los habladores, aburridos por horas de manejo en la ciudad, añorando tomar un mate con la señora, mirando la tele.&lt;br /&gt;–Desastre estos pibes, no?&lt;br /&gt;–Sí, que va hacer...&lt;br /&gt;–Por mí, nada, pero molestan al público. Mas que nada eso.&lt;br /&gt;–...&lt;br /&gt;–Y a usted, cómo lo agredieron ¿no?, por qué habrá sido, me pregunto...&lt;br /&gt;–...&lt;br /&gt;– Seguro que lo querían robar, los guachos&lt;br /&gt;–...&lt;br /&gt;–Y yo no le digo ninguna ninguna novedad todos nosotros los taxistas lo decimos porque conocemos la calle sabemos como son las transas vemos todo robos travestis venta de droga choreos porque a este país se lo quieren reventar los imperios para quedarse con el petróleo y más que eso con el agua que tenemos en los hielos continentales que los chilenos aliados de los ingleses se querían quedar con esos acuíferos por que además ahora China mira con ganas y los japoneses ni le cuento vio la cantidad de chinos que hay ahora por Belgrano y por Flores guarda con esos porque están bichándonos todo el tiempo y pasándole data a los de Pekín que en cualquier momento nos afanan media Patagonia si somos los boludos del mundo mire...&lt;br /&gt;–Déjeme acá.&lt;br /&gt;–Pero...falta mucho.&lt;br /&gt;–Cambié de idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí a tomar aire y a planificar el resto de mi vida. A decidir cosas, de acuerdo al libro.&lt;br /&gt;Primero. No mirarás más a la gente a los ojos. Segundo. No te detendrás frente a los chicos de la calle. Tercero, no tomarás más taxis. Cuarto, te mudarás de época y país: vivirás en Tahití, en 1889, junto a Gauguin pintando palmeras y cuerpos y playas blancas, acompañarás a Picasso en su primer viaje a París, te encontrarás con Gershwin mientras compone Un Americano en París y tendrás algunas discusiones sobre el futuro con Einstein y Freud, en Viena, 1909. Tocarás jazz en Harlem, 1948 y gozarás de la praia con Vinicius y Tom, en Bahía, 1958. Seducirás a Brigitte Bardot en 1960 y volverás atrás, a escuchar a Johann Sebastián en su iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas son decisiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;___________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sábado, abril 16, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diario de un ganso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;INTRODUCCIÓN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace tiempo que quería empezar a escribir este diario. Pero, mi condición de animal de granja, y de una especie poco considerada en el mundo de las fábulas, me inhibía de hacerlo. ¿Cómo un ganso, tonto, como yo, va a pretender sentarse a escribir su historia?&lt;br /&gt;Yo sabía casi de memoria las historias de zorros, urracas, loros y otros animalitos odiosos, pero por más que preguntara, nadie había escuchado jamás historias sobre gansos.&lt;br /&gt;- Si son estúpidos y feos...¿a quién le pueden interesar sus historias?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, vencí mis temores, saqué una pluma de mi cola, la mojé en tinta y empecé a escribir MI HISTORIA. La primera historia escrita por un ganso, que rivalizará con cisnes, patos feos, zorros y gallinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DÍA 1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que hay que decir es que los gansos somos fácilmente confundidos por los chicos de la ciudad con Pavos. Ojo! Nada pero nada que ver! Los pavos son parientes grandotes de las gallinas y se los comen para Navidad, pobrecitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, a nosotros no nos comen... creo. Por lo menos no vi a ninguno hasta ahora.. aunque pensándolo bien: si no nos comen, ¿para qué nos crían?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DÍA 2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me ha dicho mi abuela que los gansos somos guardianes de las granjas, que para eso nos tienen. O sea que graznamos (una especie de ladrido agudo) en cuanto el primer desconocido aparece en la cerca y eso despierta a los caseros y salen a ver quién anda ahí. Por eso nos tienen. Decenas, acá hay como cuarenta gansos. ¿Tantos, digo yo, para cuidar la granja? ¿No bastaría con cinco o seis?. Humm. Si no nos comen, si sobramos para cuidar la granja, ¿para qué nos crían?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DÍA 3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi tía Gansy me dijo que somos tan esbeltos , bellos y agraciados, que nos tienen a efectos decorativos: alegramos la vista de los visitantes. Así como en algunos parques hay avestruces o flamencos (esos patilargos) en granjas más modestas nos usan como elemento decorativo. No me cierra mucho; ¿tan hermosos somos? Humm, Si no nos comen, si sobramos para cuidar la granja, y no somos demasiado estéticos, ¿para qué nos crían?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DÍA 4&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Chico, ¿quieres saber la verdadera razón? -me preguntó tío Plumón.&lt;br /&gt;- Sí, tio. ¿Para qué servimos?&lt;br /&gt;- Cómo para qué, cómo para qué. Nuestras plumas. Nuestras maravillosas plumas blancas, que se usan para rellenos de almohadas, sillones , etcétera.&lt;br /&gt;- ¿En serio, tío?&lt;br /&gt;- Sí, a mí me han desplumado ya varias veces, así que...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedo tranquilo: ahora sé para que existimos...Pero, yo vi por acá gansos de plumas ralas, feas... Hmmm Si no nos comen, si sobramos para cuidar la granja, no somos demasiado estéticos, y no todos tenemos plumas aptas, ¿para qué nos crían?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DÍA 5&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora averigüé con mamá: me dijo - la noté algo nerviosa- que los hombres se quedan con huevos de ganso, que los usan para alimentación. O sea: una vez que te dejan nacer, no te pasará nada, el problema los tienen los huevos, pero esos no se enteran de nada.&lt;br /&gt;Y ¿para que hay tantos gansos machos, que no ponen huevos? Hmmm. Si no nos comen, si sobramos para cuidar la granja, si no somos demasiado estéticos, si no todos tenemos plumas aptas y si no todos ponemos huevos, ¿para qué nos crían?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DÍA 6&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy recibí un reto por parte del Consejo de Ancianos. Dicen –por nota- que ando preguntando mucho: que quiénes somos, para qué servimos, para qué vivimos, cuál es nuestro destino, preguntas todas ,que, leo “no son aptas para el nivel mental medio de nuestra comunidad de gansos, cuya simpleza, candidez y pasividad es ampliamente reconocida por especies tan diversas como zorros, humanos y equinos”. Atentos a estas razones y otras “de orden público” se me comunica que me será negada cualquier asistencia si continúo con mis interrogatorios, etc. ,etc. Me quedé estupefacto, trifecto y torrefacto: Si no nos comen, si sobramos para cuidar la granja, si no somos demasiado estéticos, si no todos tenemos plumas aptas y si no todos ponemos huevos, ¿para qué nos crían?¿eh? ¡clama ahora mi grito en el desierto!¡ No me callarán, no emude...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EPÍLOGO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Termino esta corta experiencia autobiográfica recordándole a nuestros niños que más vale pájaro en mano que ciento volando, que las uvas están verdes, y menos averigua Dios y perdona, y todas las moralejas que esta tierna historia pueda recordarnos. Para un ganso no hay nada mejor que otro ganso y un humano. Somos simpáticos y algo tontos, y nos quieren...todos nos quieren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__________________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sábado, abril 09, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre cosas que suceden a la hora de la siesta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo se divide, desde siempre, entre siesteros y noctámbulos, entre tradicionales madrugadores que tienen que recuperarse de una a cinco, y gente que compacta más el día, levantándole más tarde, saltándose la siesta y yendo a dormir a la una o dos de la madrugada. Son casi dos etnias distintas, dos subespecies enfrentadas, creo, al punto que no es imposible imaginar una guerra entre ambos grupos en el principio de la historia.&lt;br /&gt;Hubo, entonces, seguramente una guerra antes siquiera de la escritura, por eso no hay crónicas de ella, salvo la que ensayaré ahora, a modo de reconstrucción arqueológica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La batalla típica que ganaban los noctámbulos empezaba a las tres de la tarde. A esa hora fatídica para los siesteros, el cuerpo es una pesada bolsa que se encoge sobre sí misma, se aplasta al suelo, al colchón, a la cama de paja o de lo que fuera, se extiende horizontal en busca del silencio. Si es verano, es aun más neto el efecto y fuerte el deseo. El cuerpo se estira gozoso, casi en un orgasmo. Cada músculo exhala como un pequeño placer, segrega una cosquilla que se suma a cientos de cosquillas exhaladas desde otros músculos. Ese río interno va creciendo, llega a la boca y el bostezo final libera esos mínimos y placenteros aires, los ojos se cierran liberando lágrimas de satisfacción y ahí el siestero conoce la gloria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento un alarido de alarma conmueve el campamento y decenas de activos noctámbulos, en el cenit de su movilidad, se abaten sobre los catatónicos cuerpos entumecidos del placer de la siesta, con resultados habitualmente demoledores. Toda batalla jugada a las tres de la tarde se convertía en una derrota segura de los siesteros.&lt;br /&gt;Estos se vengaban inundando de flechas el campamento enemigo a las cinco de la madrugada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este equilibrio de ataques diurnos y nocturnos la naciente humanidad iba desangrándose y condenándose a la pronta extinción. De seguir las cosas así, en pocos siglos, digamos hacia el 50 mil A de C no hubiera quedado humano vivo en la faz de la Tierra y ni yo ni ustedes escribiríamos o leeríamos acerca de esa inicial batalla de la Humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy día se conoce que fueron los Neandertalenses los siesteros que perdieron la inicial guerra de exterminio, esa limpieza étnica implacable. Los hábiles Homo Sapiens sapiens, noctámbulos, los vencieron, en un largo verano que obligaba a los retozones neandertalenses a extender horas y horas su descanso. Parece que eso ocurrió en el año 49789 antes de la venida de Nuestro Señor.&lt;br /&gt;Desde aquella fecha, se hizo evidente que los trabajos de la humanidad estarían a cargo de una nueva raza que podía al mismo tiempo madrugar y ser noctámbula, y sobrepasar las horas muertas de la tarde sin caer en la tentación de la cama. Pocos lo lograban de manera consistente o permanente. La mayoría, gente débil al fin, caía en tentación de siesta. Los más voluntariosos emigraron hacia el Norte, allí donde el sol del mediodía casi no calienta y la cama no nos llama, y ejercieron durante milenios el duro arte de eludir la tentación de la siesta. Se preparaban durante toda la vida para resistir esa y cualquier otra de las tentaciones, con el recuerdo siempre fresco de los peligros de la siesta: los aullidos que las viejas decían recordar, los ecos de la masacre permanente que se cometía a las tres de la tarde, la antigua guerra perdida de los neandertales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, es claro, esa subespecie domina, maquinando planes mientras el resto duerme: firma leyes y decretos entre los bostezos de la mayoría y se asegura siempre la mejor porción del pastel por medio de la sabia administración de sus horas de sueño. Esa gente no está nunca cansada, siempre sabe exactamente qué hacer en cada circunstancia, no tiene la duda como fantasma, no se queja del frío, ni del hambre, no tiene cansancio, no se sabe cando desahoga su vejiga, aguanta doce horas seguidas en banquetes oficiales, siempre tiene tema de conversación con la comensal que le toca al lado - quizás la tía del Subsecretario Interino, a quien apenas conoce- y mira con frío desprecio a la gente que comenta alguna debilidad, que menta algún deseo, que añora algo en la vida.&lt;br /&gt;Hay que destruir el neandertal que llevamos adentro, gritan (es un decir: simplemente lo sugieren de hecho, no es gente de andar a los gritos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así, desde siempre, nos hemos dedicado a eliminar ese salvaje interno, perezoso, amante de la siesta y de los placeres de la tarde tranquila, esas bestias sedientas de cama que nos incomodan con sus deseos, con su piel siempre dispuesta al placer, con sus apetitos despiertos, tan poco proclives al sacrificio, a la templanza, al trabajo duro. A veces, quizás con demasiada frecuencia, creemos detectar que cierto grupo humano es una reencarnación del neandertal exterminado, una amenazante rediviva de aquellos pre-hombres. Los matamos, los limpiamos, los holocaustamos en rápidas y feroces blitzkriegs, no vaya a ser que el monstruo de la tentación nos gane la partida y seamos presa fácil, a las tres de la tarde, de cualquier homo sapiens sapiens al acecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_____________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;domingo, abril 03, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La agonía del Papa Sciavo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por novecientos días, el Canal de las Noticias publicaba su ya ritual titular, “El Papa se Muere”. Los periodistas acampados desde siempre en la Plaza San Pedro ya ni siquiera apostaban su cena a cuando sería. Ente tanto, la gente común moría, sin tanta alharaca. Una lista impresionante de lideres mundiales, todos dolidos por la inminente muerte del Papa morían semanalmente y la prensa solo les dedicaba una líneas en páginas interiores. Cuando Bush mismo murió en 2014, apareció en página 12 de Página 12. El mundo solo miraba al Vaticano y allí, solo a las dos ventanas de los departamentos papales, cuyas luces no se apagaban desde 2011.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los niños hacían ya preguntas inquietantes: “qué larga es la muerte mamí, ¿vos cuando empezaras a morirte?”. “ En las pelis la gente se muere en un segundo, pera aca desde que yo nací ese hombre se muere.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los canales habían agotado todas las bibliotecas, hemerotecas, cinematecas y colecciones privadas husmeando recuerdos del Papa Terencio Sciavo, popularmente conocido como “Terri”. Los ratings televisivos era casi inexistentes y la industria turística solo se movía hacia y desde Roma. La iglesias, vacías, la gente deprimida porque la noticias buenas nunca llegaban, y las malas, tampoco. El Mundo era un limbo, una enorme sala de espera donde las cosas nunca sucedían, todo era un simple sobrevivir hasta que El Gran Acontecimiento ocurriera. La vida solo tenía sentido si uno pudiera contarles a sus nietos: sí, yo estaba ahí cuando el Papa murió, me acuerdo perfectamente. Pero el Santo Hombre no moría y la vida estaba perdiendo significado para miles de millones de personas que se iban sin poder contarles el Acontecimiento a sus nietos.&lt;br /&gt;Lo malo es que nadie recordaba exactamente cómo era en vida el Santo Padre. Los recuerdos se confundían con los documentales del tele, con lo cual uno no sabía si había visto al Papa o había visto el Noticiero con la llegada del Papa a Buenos Aires. Los teólogos, expertos vaticanistas y cardenales habían reemplazado a los actores y gente de la farándula en la tele. Manejaban programas especiales, diarios, con temas tales como “Veamos como es la sucesión papal”, “La infalibilidad del Papa y el dogma de la Sagrada Eucaristía”, “Juguemos a descubrir la Santísima Trinidad” , o programas de debate médico como “Cuantos años o siglos puede un papa agonizar”. Había también un reality show, donde varios cardenales simulaban estar en el Cónclave Vaticano y eran desechados o confirmados por las llamadas de los televidentes. El dicho más temido por los participantes era:&lt;br /&gt;—Su eminencia, está nominado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. Sin tele, sin Papa y sin sentido de vida, a los dos o tres años, la gente se volvió hacia creencias más abstractas y telúricas. Volvieron ciertos cultos a la piedra, a las estrellas, a cosas más permanentes que vidas que no se apagan pero que no brillan más. Una buena manera de evitar el dolor extra de llorar a un Papa (ya que tanto abunda el dolor en el mundo cotidiano: padres que se mueren, hijos que enferman, amigos que emigran, trabajos que desaparecen, juventud que se olvida, ideales que se enturbian) un buen método, digo, es amar y creer, por ejemplo, en las nubes. Siempre habrá nubes, hermosas y cambiantes. No envejecen ni mueren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando al fin se publicó la Infausta Nueva, nadie se apercibió. El Canal de las Noticias cambió el tiempo verbal de su titular (“El Papa se murió”) pero siguió emitiendo los documentales de siempre, mostrando un Papa joven y nadie supo deducir si el cuerpo que se mostraba en alguna capilla vaticana era el del Papa anterior (el polaco), o el del previo o el actual. Ya nadie recordaba bien nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente, las multitudes, tampoco parecían conmovidas: sus vidas habían cambiado tanto, estaban tan orientados a la contemplación de los astros , nubes y otras cosas perennes que solo algunos sonrieron aliviados, recordando, vagamente cómo era la vida en los otros tiempos, cuando el mundo se detenía ante la agonía de un Papa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;domingo, marzo 27, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Peebee´s nunca pasa nada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era inevitable que ese hombre se volviera loco.&lt;br /&gt;Tantas horas sin hacer nada, solo mirar a las clientas- señoras jóvenes comprando ropa para sus hijos - observar el pasillo del Shopping, acomodar su libro de registro, una hora tras otra.&lt;br /&gt;Porque una cosa es ser guardia de Seguridad en un Banco, o en una Fábrica y otra, creo yo, en un negocio como Peebee´s.&lt;br /&gt;Yo, pobre, le daba charla:&lt;br /&gt;—Que tal el trabajo hoy, Jorge&lt;br /&gt;—Y ...ya lo ve. Lo de siempre, poco para hacer&lt;br /&gt;Ese hombre estaba enfermo de aburrimiento.&lt;br /&gt;Nosotras, al menos, no paramos. Las diez horas encerradas en el Shopping se nos pasan : ordenamos los mostradores, llamamos a fábrica, reclamamos por un arreglo, pedimos colores, charlamos entre nosotras, respondemos preguntas de la dirección sobre como andan tales o cuales artículos, aguantamos los berrinches de chicos de cinco años o de madres de treinta...pero nos encanta verlos salir con esa linda ropa de moda (“Peebee´s, moda para gente que crece”).&lt;br /&gt;Y soñamos. Yo con aprender mucho y abrir un negocio para chicos en mi barrio -¿por qué no?- o con pasar a una tienda española para adultos que algo me propuso...&lt;br /&gt;Pero Jorge, ¿con qué soñaría? ¿Con ir armado con la más grande pistola jamas portada? Ja ja... ¿O pasar a la Seguridad de un Banco de primera línea? Creo que le brillaban los ojos cuando algún amigo suyo que a veces enviaban de Seguridad de la Fábrica, le comentaba cosas: chismes de ex-compañeros, “levantes” que hacían con las obreras, esas cosas. Pero acá en el Shopping, nadie le conversaba. Solo yo. El resto de las chicas- todas muy “barrio norte”- no le pasaban bola, no existía. Hola y Chau, y nada más. Me daba pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me invitó a salir, tragué saliva y me puse colorada – sentía muy calientes las orejas- mientras imaginaba tres respuestas negativas (me espera mi novio, voy a salir con una amiga, tengo un cansancio...)&lt;br /&gt;Esa vez, pasó. Pero desde ese día me incomodaba el hombre. Yo le había dado charla y él me lo devolvía así, creyéndose con derecho a invitarme a salir. Las otras chicas me lo dejaron notar claramente (“sos una boluda, a esa gente ni pelota, entendés?”)&lt;br /&gt;Durante un tiempo no pasó nada especial. Yo entraba, lo saludaba como siempre y me metía en mis cosas.&lt;br /&gt;La diferencia es que comenzó a mirarme. Cada vez más seguido. Cada vez más fijamente.&lt;br /&gt;Te imaginás que no estoy para andar dándole bola a todas las cosas que pasan, pero la mirada de Jorge era insistente y triste. Una mirada molesta.&lt;br /&gt;—Cuando va a poder aceptar mi invitación, Vanina.—se animó una mañana.&lt;br /&gt;No le contesté: lo miré, seria, y seguí ordenando una ropa suelta.&lt;br /&gt;—Usted lo que necesita no es salir conmigo, Jorge, es salir de este trabajo.&lt;br /&gt;—Y eso...¿qué tiene que ver? Hago mi trabajo, no molesto a nadie. ¿Quiere que me vaya? No sabía que la molestaba tanto...&lt;br /&gt;—No entiende, Jorge. Usted necesita un trabajo mejor, éste le está afectando los nervios.&lt;br /&gt;Entró una cliente y ahí acabó la charla.&lt;br /&gt;Otro día las cosas fueron extrañas. El hombre no saludó a nadie, no miró a nadie, y solo se dedicó a anotar en un papel algo a cada rato. Miraba el reloj, y anotaba. ¿Qué anotaba, si en Peebees nunca pasa nada?... Era una treta, supuse, para lograr mi curiosidad. Así que no miré más y el día siguió normalmente.&lt;br /&gt;Se lo comenté a la encargada, Ana. Le restó importancia y volvió a decirme que era una boluda, que le di pié para que se tirara un lance y que ahora no hiciera el papel de estúpida. No, si Ana es un amor...&lt;br /&gt;Al otro día sucedió.&lt;br /&gt;Una pareja, ella más bien morochita, mirando la ropa con curiosidad y él, raro, no sé porqué, mirada de droga imaginé. Miré insistente a Jorge, pero el hombre seguía sumido en su ensueño permanente, anotando tonterías en su bitácora, mientras los piratas subían a cubierta, dispuestos a arrasar con todo.&lt;br /&gt;—¡Jorge! —le grité. Ahí se dignó a mirarme y le hice una seña con la mirada.&lt;br /&gt;Sonó un celular que tenía la chica.&lt;br /&gt;—Leo, es para vos&lt;br /&gt;—Gracias, Tina.&lt;br /&gt;La voz del tipo hablando por el celular me resultaba especialmente molesta (“si, hermano, carajo, si fiera, ta ta ta, sho? No papito, sho, no...”)&lt;br /&gt;Rápido cuadro de situación: estaba sola, las chicas almorzando, hora del mediodía, poca gente en el Shopping. Recordé: hay partido de Argentina con no sé quién, con razón poca gente y estos aprovechando; en la caja habrá quinientos pesos para pagos de servicios que me dejó Ana, y Jorge que sigue anotando sus PELOTUDECES en el Diario de a bordo...&lt;br /&gt;Ahí ví que Jorge, abría un cajón y guardaba sus papeles.&lt;br /&gt;—Señorita, quisiera ver pantaloncitos para tres años—dijo la chica.&lt;br /&gt;Tuve que acercarme a ella, preguntarle si había visto algo, mostrarle algunos del perchero, preguntarle para qué uso los quería, mientras no le perdía pisada al chico raro y al zombi de Jorge.&lt;br /&gt;Sentí la dureza de una arma en mis costillas apenas le dí la espalda para sacar una prenda.&lt;br /&gt;—Calladita, puta. Que si no te vuelo los sesos. No le avises al tarado ese—dijo la morochita en voz baja, lastimándome con su aliento.&lt;br /&gt;Tuve un extraño alivio (debo estar loca). Primero, que no me había fallado el olfato y que, al menos estaba preparada para el asalto. Lo otro es que Jorge estaba ahí y seguramente haría algo sensato y me salvaría.&lt;br /&gt;Hizo algo, pero muy poco sensato.&lt;br /&gt;Como se sabe, los guardias en los negocios del Shopping no andan armados, por suerte. Estan para... vamos a ver: para disuadir con su presencia posibles actos delictivos. Pero Jorge, el bueno y tranquilo de Jorge, sacó -no sé de donde- un pequeño revolver y así, sin avisar, mientras parecía dormitar, disparó. El dolor en mi hombro me hizo aullar, a lo cual le sumé el miedo, la bronca y la desesperación porque el insensato me exponía a la muerte, sea bajo su plomo o bajo el de los asaltantes.&lt;br /&gt;La chica se escondió tras el mostrador mientras el tipo se tiraba al piso y disparaba contra Jorge. Los de Seguridad externa ya corrían por el pasillo –alcancé a verlos antes del desmayo-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El entierro del Guardia de Seguridad Jorge García fue triste y ni siquiera tuvo el marco institucional que tienen los de los policías. El cayó “en el ejercicio de su deber”, pero no hubo más que una corona del Shopping y otra de sus compañeros de Agencia. Se sabía que había actuado imprudentemente, contra las normas. Su madre se abrazó al cajón, y hubo que socorrerla. Todo esto me lo contaron. Yo estaba en aquellas horas en terapia intensiva, después de la operación para extraerme la bala que el querido Jorge tuvo a bien meterme en mi cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos semanas después, ya en el negocio, repuesta, hurgaba en unos cajones buscando un lápiz con punta- cosa casi imposible de hallar en una oficina o negocio- cuando algo llamó mi atención. Unas hojas, como escondidas, caídas entre el fondo del cajón y la tabla del mostrador, puestas a presión. Los papeles de Jorge. Los agarré y los guardé en la cartera, para leerlos con tranquilidad en casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Transcribo algunas cosas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Letras de cumbias de moda&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo pensaba que el amor se había olvidado de mi y ahora ves, me enamoré otra vez.&lt;br /&gt;Yo que tenía el corazón herido, yo que creí que todo había perdido ahora me siento tan distinto aquí contigo.&lt;br /&gt;Contigo se me pierden los minutos, y se me pone en la garganta un nudo, me siento como fuera de este mundo.&lt;br /&gt;Me enamore otra vez, como jamás pensé...&lt;br /&gt;Me enamoré otra vez y que más puedo hacer...&lt;br /&gt;Por tu forma de mirarme me atrapaste de verdad.&lt;br /&gt;Me enamoré otra vez, como jamás pensé...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuiste Mala&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que fuiste mala con mi corazón&lt;br /&gt;Y ahora vienes a buscarme, a amarme&lt;br /&gt;Un día fuiste toda para mí&lt;br /&gt;Y ahora no puedo ni verte, vete&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por que me amas&lt;br /&gt;Escuchame que nunca jamas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quieres que borre el pasado&lt;br /&gt;Como si nunca paso&lt;br /&gt;Y que te libre de tus penas&lt;br /&gt;Que te di mi perdón&lt;br /&gt;Por que te quiero&lt;br /&gt;Lo siento pero estas en un error&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Horarios&lt;br /&gt;Sale X, 12.30&lt;br /&gt;Entra Y, 15. 45&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estadísticas.&lt;br /&gt;10-12: 22 clientas, 5 compras&lt;br /&gt;12-14: 3 cli., 1 com.&lt;br /&gt;14-16: 4 cli o com.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En rojo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;14-16hs 12-3- Argentina – Rumania&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último:&lt;br /&gt;Leo y Tina: celu 155 6678-2430&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sábado, marzo 19, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cena formal&lt;br /&gt;(Finalista, Juegos literarios, www.el aleph, 2004)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me enternecen los niños. Los chicos, decimos acá. “Los niños” suena muy formal, tipo: “Los niños ya están acostados, Señora, puedo retirarme?”. Es como cuando uno come en casa de un socio de tu marido, o del jefe: dice “me podrías alcanzar la panera, Fernando”, para picar un pancito, muerta de hambre y sospechando que el plato, cuarto de pollo escuálido, que acabamos de devorar es “plato único”: solo me espera, en esta velada de mierda, un flan clarito, chirle. Y yo que por los nervios de prepararme para venir a la casa del jefazo, no comí nada a la tarde, me perdí las tostaditas con manteca y mermelada, y ahora, llegado el momento, el estómago me hace ruidos.. y en vez de decir, de frente: “Fernando, tengo hambre, no puedo repetir el plato?” tengo que rogar por un pancito, a ver si el desgraciado se da cuenta y ordena a su servidumbre que traiga una suculenta porción de lo que sea. Pero no, una se contiene. Por eso, digo, aunque no sé si tiene mucho que ver, que decirle niño a un chico es como cenar toda dura en vez de despacharse un bifacho con papas fritas y huevo, pasándole el pan al juguito; es contenerse de las ganas de darle un beso en los cachetes y pellizcarlo.&lt;br /&gt;Bueno, a lo que iba: me enternecen los chicos. Hasta los seis años. Después son insufribles, pero una ya los quiere.&lt;br /&gt;-¿Qué edad tiene tu niño, Fabiana?&lt;br /&gt;- Siete años, Zulma.&lt;br /&gt;- Como pasa el tiempo, me acuerdo cuando los fui a visitar a la Clínica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me divierten los chicos, por aquello de “el rey está desnudo”. Claro los pobres, digamos hasta los cuatro o cinco son unos personajes asociales : aún no les metimos en su cabecita los “códigos de convivencia” y sus deseos y la realidad aun les parecen lo mismo: quiero caca, hago caca. Quiero juguete, robo juguete. Quiero gritar , grito. Quiero decirle a esa tía vieja que es asquerosa y se lo digo. Así funcionan, son maravillosos y por eso nos dan lecciones todos los días.&lt;br /&gt;Después, pobres, pierden la guerra. Ceden, se transforman en tipos más previsibles. Se portan bien y no gritan “el rey está desnudo”. Pero casi, casi, lo hacen, están ahí...cerca del precipicio. “Portate bien” les dicen los adultos- mira que mi jefe es una persona muy importante, no vayas a incomodarlo...”&lt;br /&gt;Aquí estoy, muerta de hambre, y sabiendo que mi adorable Luqui está a punto de decirlo. Sé que él también tiene hambre, ahí sentado en la mesa “para los niños”, que comparte con las hijitas de Fernando, mi Jefe. Ahí esta el pobre con esas sosas nenitas de once y trece, que lo miran con asco mientras hablan de bailes y discos. El pobre se aburre, y tiene hambre, y se siente desplazado, y no sé que hacer para que es sienta bien, se acomode a la situación, y no salte con alguna guarangada.&lt;br /&gt;No sé como ayudarlo. Miro a mi marido, y es lo mismo que lograr que el Rey Sol te de audiencia: está en pleno show seductor hablando de posibles negocios con mi Jefe. Quiero decir, con MI jefe, el que se tiró ya veinte lances conmigo, el que me tiene a su disposición a cualquier hora y el que no me sirve una cena como la gente y el que pone a mi hijo en la mesa con las boluditas de sus hijas. Mientras trato de que mi hijo sobreviva, que no empiece a los gritos a decir verdades como esa que el sabe, que yo sé que el sabe y que presiento que está por revelar. Lo miro rogándole con la mirada, pero ya es tarde.&lt;br /&gt;- Che tontitas, ¿saben que su papá estuvo en el dormitorio de mi mamá hace unos días, cuando papi estaba de viaje?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sábado, marzo 12, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prospectos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asunto es que entré al Hall del Village dispuesta, esa vez, a matar a alguien; armada con una pesada 38, con las balas perfectamente alineadas, probada y aceitada. Me sentía la mujer más poderosa del mundo, eligiendo caprichosamente a mi víctima. Ante cada prospecto me detenía unos segundos, simulando empolvar la nariz: le calculaba la edad, la profesión, y cuan feliz o infeliz era en su vida. Aquellos que se veían agobiados de infelicidad, aprobaban mi examen y sobrevivían, ignorantes de todo. Buscaba gente especialmente feliz. Me detenía en obesos abogados o escribanos, acompañados de tímidas señoras de rictus amargo y ya le apuntaba mentalmente al pecho, ya los asesinaba de un balazo en la frente, pero me contenía. No cualquiera. Debía ser alguien que valiera la pena, un feliz monumental, importante, un maldito feliz con mucho poder, pero con restricciones tales como edad, sexo, vestimenta.&lt;br /&gt;Mi juego era ese. Apostar a la vida o la muerte del próximo candidato y decidir en el último segundo... perdonarle la vida, porque notaba un zapato deslustrado, o una mancha en la camisa. Es claro que no es fácil. Juego a matar a una víctima ideal. Esa era la consigna de ese mes: tenía que ser perfecto, hermoso, joven, rico y feliz.&lt;br /&gt;Ya me había pasado antes. Proponerme consignas fáciles y no encontrar a nadie así. Por ejemplo, en el verano estuve semanas enteras buscando entre las multitudes al prospecto definido por: sexo femenino, edad 30 a 40, soltera, secretaria o afines, vestida a la moda, que leyera La Nación y viviera por Palermo o Belgrano. Revolvía la Ciudad buscando candidatas: confiterías, paradas de taxis, vestíbulos de hoteles, cines. Cuando al fin todas las variables parecieron confluir y estaba a punto de aprobar el examen- recuerdo- la prospecto pegó un grito aterrador: todo el mundo la miró, y sentí muy cerca de mí el latigazo de cientos de ojos (ya tenía medio a la vista la 38). Un chico le había robado la cartera y recién entonces la boba se dio cuenta. Hum, nunca supo lo que se perdió.&lt;br /&gt;En definitiva, que cada vez me lo pongo más difícil y cada vez me da más placer deambular como poseída, siempre a punto de asesinar al alguien, en una serie inacabable de historias que se me cruzan. Soy como una Diosa implacable, caprichosa, juzgando apariencias, sopesando miradas, comparando texturas de piel, olores, modas. A veces mi target son los menores de edad: estúpidos mocosos de Barrio Norte. Otras, grasa pura: tanitos verduleros, gente de la farándula, sederos del Once. Gente pobre, no. Piqueteros, cartoneros, pedigüeños, cuidacoches, no. Abundan demasiado y no tiene gracia.&lt;br /&gt;Lo cierto es que, como buena histérica, nunca consumé la cosa. Me disolvía en una larga maceración, acariciando el peso de la pistola, imaginando la disposición de las balas, sus ganas de salir al mundo y mostrar su poder, viendo las caras y anticipando los rictus de la agonía, el grito de terror, la mirada que no entiende, la despedida de dos amantes. Pero nunca disparé. Hasta ayer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entré decidida. Caliente. Resuelta a consumar el deseo, diría algún psi, ávida de adrenalina, ganas de joda. Llamarlo como se quiera. Yo solo sentía un placer instalado en cada nervio, en especial los de mi brazo derecho y la mano que empuñaría el arma. Sentía mi brazo como un enorme pene listo para eyacular plomo, temblando de ansiedad.&lt;br /&gt;Entonces ahí lo vi. Treinta y pocos, mirada tierna. Acompañado por esposa mona hablando por celular con hijito en casa, con baby sitter. Esposo comentando algo con amigos. Trajes Recoleta, Patio Bullrich. Gente que no vale nada, hijos de puta que joden al resto del mundo, burguesitos. Grito, corro hacia ellos, apunto, gritan, miran con ojos grandes, disparo, cara de sorpresa, un aullido, mi propio grito ahhhhhhh. Acabo entre espasmos, guardias de seguridad saltando sobre mí, la esposa mona ,como Jackie, cubre al esposo en su derrumbe, y yo tan feliz, cumplida, satisfecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco más recuerdo. Ahora me dicen – abogados, policías- que el tipo zafó, que la bala lo rozó apenas. Me lo dicen para joderme la vida. Quizás no me importe demasiado, al fin de cuentas, logré dispararle, mostré mi poder al mundo y, sobre todo, a mí misma. La felicidad tiene formas extrañas. Sola, aquejada de una fealdad insolente, y virgen, a los setenta años logré consumar mi ilusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_______________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sábado, marzo 05, 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Devolución Permanente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la remota ciudad sudamericana de Buenos Aires, al parecer rodeada de cerros e indígenas descalzos (tal co
