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Friday, October 26, 2007

Opciones de vida

En mi reino nada es siempre igual. Los Sabios Antiguos han elaborado un Código Personal, que le corresponde a cada individuo, en el que figuran, año a año, sus obligaciones y actividades. Si nace el individuo 12.345.798 (se mantiene una numeración consecutiva desde El Primero, quizás nacido hace tres mi años) los Secretarios consultan al Código de infinitas páginas y dan con el mapa de ruta de ese, y de ese solo, individuo.
Por ejemplo, a algunos la Ruta Personal los obliga a ir a las minas de carbón un año, viajar como rico durante otro año, ser juez, actor, prostituta, ermitaño, estudiante de arquitectura, lector de Aristóteles, actor, narrador, buzo, burócrata, funcionario, militar. El orden de las actividades y profesiones es elegido por el individuo, pero le está prohibido alterarlo: si elige ser Ministro de Economía por un año, no puede renunciar por incapacidad manifiesta a los seis meses. De modo que uno es libre, pero debe atenerse a las consecuencias de su elección. Además es imposible zafar de lo más bajo de la escala social (vagamundos, ladronzuelos, changarines desocupados) o de lo más encumbrado.
Algunos eligen ir de menos a más: prefieren los peores trabajos al principio y llegan a la vejez en la cumbre, rodeados de riquezas o prestigio. Otros eligen disipar su juventud en los más desenfrenados placeres y reservar la seca vejez para sufrir la soledad o la miseria. Otros se dejan llevar por el azar.
El Gran Juego consiste en vivir la mayor cantidad de experiencias posibles: el amor y la soledad, la fama y el olvido, la riqueza, el honor, la valentía, el hambre, la gula, el desenfreno, la responsabilidad, el poder, el asombro, la belleza, el odio, los celos, la esperanza, la decepción, el engaño, y hacer todas las cosas posibles: pintar, esculpir, torturar, matar, amar, engañar, gobernar, construir, escribir, cantar, callar, rezar. Todo es necesario, todo vendrá en uno u otro momento, todos están expuestos al cambio perpetuo y azaroso. Este año uno puede ser el sultán con un harén a su disposición pero el año que viene podrá optar entre ser escalador de montañas o monje de clausura. Hacia diciembre, hay que consultar la Ruta Personal en la Oficina de Registro del Reino y elegir el destino del próximo año. A veces, algunos optan por el suicido (una posibilidad siempre presente, y respetable como cualquier otra opción)
De más está decir que los proyectos son imposibles. Nadie puede planificar su vida, dedicar cinco años a estudiar medicina , tres a prácticas en el Hospital y luego treinta o cuarenta años de atender pacientes. Ese es un horizonte imposible en mi país. Los médicos se forman en tres meses y ejercen los nueve restantes.
Todo nace y muere en un año, cada año es una carrera, una vida entera, un desafío distinto y un dolor o una felicidad diferente.
Vale la pena vivir en este país. No hay economía, ni estado, ni familia: solo intercambios esporádicos. La gente se casa y tiene hijos, pero pocas parejas resisten tanta mudanza y los hijos finalmente son criados en guarderías del Emperador, que es la única Institución permanente.
Rige la teoría de la Identidad: Emperador es Dios en la Tierra. Solo Él mantiene la continuidad del Reino Mutante. Sólo él se preocupa del futuro, tiene proyectos y ejecuta planes.
A veces quisiera renunciar a esta carga de ser Dios y elegir ser músico ambulante o marinero, o poeta o médico, o minero, o maestro, o...

2 comments:

K said...

Buen cuento, inspirado sin duda en el genial libro Kalpa Imperial, de Gorodischer. Yo no sé porqué carajo la gente no lee ese libro. !Es realmente genial! Se lo pregunté a la autora en persona en la ultima feria del libro y ella tampoco lo supo.

Como sea, el cuento es bueno pero hecha la ley, hecha la trampa: conviene vivir los años de la juventud con todos los placeres y lujos, y cuando se nos acaban las opciones de vivir realmente bien, elegir el suicidio. Duro pero justo.

Saludos!
K

esteban said...

Lamento no haber leído nunca el libro que me nombras. Quizas haya coincidencias, pero casuales, como tantas que hay en el mundo de la creación literaria. Gracias, y buscaré ese libro